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lunes, 17 de febrero de 2020

FRASES: Narciso y Goldmundo de Hermann Hesse

Fragmentos y citas de Narciso y Goldmundo


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Hermann Hesse es mundialmente famoso por su novela Demian, y muchos lectores luego de terminar aquel libro sienten una especie de vacío y necesidad de otro libro que pueda cubrir dicha historia. Esto sucede porque Demian, es un libro que busca aclarar el confuso camino de la juventud y de la vida en general, es un libro de enseñanzas, de reflexión. Y es por eso que, justamente, en Narciso y Goldmundo pueden encontrar aquello, una fábula sobre la naturaleza de la vida y sus ciclos. Y no solo eso, esta novela está narrada de una forma muy parecida a lo que fue Siddhartha. En un lugar y tiempos muy lejanos, donde precisamente se puede reflexionar sobre la existencia humana y el eterno problema del absurdo de la vida. Si leíste Demian y quieres algo similar, Narciso y Goldmundo es la mejor opción.

Hice una recopilación de las mejores frases del libro. Se las dejo a continaución:

No son siempre los deseos los que determinan el destino y la misión de un hombre, sino otra cosa, algo predeterminado.

El conocimiento que he alcanzado a tener de los hombres me lleva a pensar que todos nosotros, especialmente en la mocedad, propendemos un tanto a confundir la providencia con nuestros deseos.

Mientras Narciso era sombrío y magro, Goldmundo aparecía radiante y lleno de vida.

Para nosotros, los hombres de ciencia, nada hay más importante que establecer distinciones; la ciencia es al arte de la diferenciación. Así, por ejemplo, conocer a un individuo es descubrir en él aquellas notas que lo distinguen de los demás.

Nada más que en una cosa te aventajo: yo estoy despierto mientras que tú lo estás tan solo a medias y,  a veces, duermes por completo. Llamo despierto a aquel que, con la razón y la conciencia, se conoce a sí mismo y conoce sus más íntimas fuerzas, impulsos y flaquezas irracionales, y sabe contar con ellas.

Las naturalezas de tu tipo, los que tienen sentidos fuertes y finos, los iluminados, los soñadores, poetas, amantes, son, casi siempre, superiores a nosotros, los hombres de cabeza. Vuestra raíz es maternal. Vivís de modo pleno, poseéis la fuerza del amor y de la intuición. Nosotros, los hombres de intelecto, aunque a menudo parecemos conducirnos y regirnos, no vivimos plenamente sino de modo seco y descarnado. Es vuestra la plenitud de la vida, el jugo de los frutos, el jardín del amor, la maravillosa región del arte. Vuestra patria es la tierra y la nuestra la idea. El peligro que os acecha es el de ahogaros en el mundo sensual; a nosotros nos amenaza el de asfixiarnos en un recinto sin aire. Tú eres artista y yo pensador. Tú duermes en el regazo de la madre y yo velo en el desierto. Para mí brilla el sol y para ti la luna y las estrellas; tú sueñas con muchachas y yo con mancebos.

Todas las soledades que siempre había sentido, todos los sueños, las dulces angustias, los misterios que en mí dormían, se despertaron, y todo apareció transformado, como hechizado, todo vino a cobrar un sentido. Me enseñó lo que era una mujer y el misterio que encerraba. En media hora me hizo varios años más viejo. 

¡Es tan hermoso pertenecer a una mujer, darse a ella! No te rías de mí aunque parezca un disparate lo que digo. Pero el amar a una mujer, entregarse a ella, meterla dentro de uno mismo y sentirse, a la vez, metido dentro de ella, ¿no es acaso lo mismo que tú llamas "estar enamorado"? Créeme no es cosa para burlarse. Para mí es el camino que conduce a la vida y al sentido de la vida. 

Era una suerte que el amor no precisase de palabras; de otro modo, estaría lleno de equivocaciones y disparates. 

La vida, evidentemente, llevaba en sí una especie de culpa.

Es curioso, se decía, lo que acontece con las mujeres y el amor: no necesitan, en realidad, de palabras.

Mas a pesar de lo que la joven acababa de decirle, descubrió amor en sus ojos, y el dolor de sus labios apretados también era amor. Creía más en sus ojos que en sus palabras.

Pero en el fondo de tus ojos no hay alegría, sino pura tristeza; como si tus ojos supieran que no existe la dicha y que todo lo bello y amado es efímero. Tienes los más hermosos ojos que puede haber, y también los más tristes. 

En un período apenas de dos años había conocido hasta el fondo el placer y los dolores de la vida errante: la soledad, la libertad, el espiar los rumores del bosque y los animales, el amor pasajero, infiel, la áspera, mortal miseria.

Pensaba que él y los demás hombres fluían y se transformaban incesantemente y terminaban disolviéndose, en tanto que sus imágenes, creadas por el artista permanecían siempre las mismas sin mutación alguna. 

Pensaba que tal vez la raíz de todo arte y quizá también de todo espíritu fuera el temor a la muerte. La tememos, nos horroriza la transitoriedad, vemos con tristeza como las flores se mustian y las hojas caen una y otra vez, y en el propio corazón sentimos la certidumbre de que también nosotros somos transitorios y de que no tardaremos en marchitarnos. Y si como artistas creamos imágenes o como pensadores buscamos leyes y formulamos pensamientos, únicamente lo hacemos para salvar algo de la gran danza de la muerte, para asentar algo que dure más que nosotros.

El misterio era lo que el sueño y la obra artística suprema tenían en común.

Un misterio es lo que yo amo, lo que persigo, lo que varias veces vi centellear y lo que, como artista, quisiera poder representar y expresar.

Toda vida se enriquece y florece con la división y oposición. ¿Qué sería la razón y la mesura sin la experiencia de la embriaguez, qué sería el placer de los sentidos si no estuviera tras ellos la muerte, y qué sería el amor sin la eterna enemistad de los sexos?

Pues también la tristeza se desvanecía, también se desvanecían los dolores y desesperaciones; al igual que las alegrías, pasaban, palidecían, perdían su hondura y su valor, y, al cabo, llegaba una época en que uno no podía ya recordar que era aquello qué un tiempo tanto lo había atormentado.

Mucho antes que una obra de arte se haga visible y cobre realidad, existe ya como imagen en el alma del artista. Esa imagen, ese modelo prístino es justamente lo que los filósofos llaman una "idea".

Por estar tan lleno el mundo de muerte y horror es por lo que busco constantemente consolar mi corazón y coger las bellas flores que crecen en medio de este infierno. Encuentro el placer y, por un instante, olvido el horror. Pero eso no quiere decir que no esté allí.

En aquel instante le pareció a Goldmundo que su vida hubiese adquirido, y como si la viera desde lo alto, distinguiendo claramente sus tres grandes etapas: la dependencia de Narciso y la disolución de ese vínculo, la épica de la libertad y la vida errante, y el retorno, la introversión y el comienzo de la madurez y la cosecha.

Porque cuando un hombre procura realizarse, utilizando las dotes que le concedió la naturaleza, lleva a cabo lo más elevado y lo único realmente lleno de sentido de cuanto puede hacer.

Estoy empezando a comprender lo que es el arte. Antes me parecía que, en comparación con el pensar y la ciencia, no había que tomarlo enteramente en serio. Mi punto de vista era, poco más o menos, el siguiente: puesto que el hombre es una mezcla incierta de materia y espíritu, puesto que el espíritu abre el conocimiento de lo eterno mientras que la materia tira de él hacia abajo y lo encadena a lo perecedero, debe esforzarse por huir de los sentidos hacia lo espiritual a fin de elevar su vida y darle sentido. Es verdad que yo pretendía por costumbre, tener en gran estima al arte, mas, en realidad me mostraba altivo y lo desdeñaba. Ahora veo con claridad, por vez primera, que hay muchos caminos para el conocimiento y que el espíritu no es el único y acaso no sea el mejor. Es mi camino, ciertamente, y en él me mantendré. Pero veo que tú, por el camino opuesto, por el de los sentidos, llegas a captar con igual hondura que los más de los pensadores el misterio del ser y a expresarlo de un modo más vivo.

Sin Madre no es posible amar. Sin Madre no es posible morir.

Ricardo Carrión
Administrador del blog

jueves, 17 de octubre de 2019

Reseña: Shakespeare nunca lo hizo. BUKOWSKI

Reseña Nº 259: Shakespeare nunca lo hizo


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Cuando Charles Bukowski ya tenía publicadas tres de sus novelas: Cartero, Factótum y Mujeres, además de algunos libros de relatos como La máquina de follar (1972), aún no era reconocido como un gran escritor en Norteamérica. Pero en Europa ya era un escritor de culto, sus libros se traducían en varios idiomas, entre los que destacaban el francés y el alemán, este último curiosamente su idioma natal, el cual olvidó con el tiempo. Por lo mismo, sus editores europeos decidieron que visitara algunas ciudades del viejo continente en una especie de gira promocional, para potenciar aún más la venta de sus libros y que sus innumerables fans lo conocieran. 

Fue así como en 1978, con 58 años de edad, Bukowski aterriza en Europa para realizar diversas actividades, acompañado de un grupo de amigos entre los que se encontraba su novia Linda Lee, el director de cine francés Barbet Schroeder, su traductor Carl Weissner y su fotógrafo Michael Montfort. Fue en París donde inició su periplo asistiendo a un programa cultural de la televisión francesa llamado Apostrophes, donde hizo de las suyas, diciendo todo lo que piensa sin tapujos, completamente ebrio.

Había tres o cuatro escritores y el moderador. También estaba el loquero que le había dado electroshoks a Artaud. Se suponía que el moderador era famoso en toda Francia, pero a mí no me pareció gran cosa. Me senté a su lado y él golpeó el suelo con el pie impacientemente.
-¿Qué pasa? -le pregunté-. ¿Estás nervioso?
No contestó. Llené un vaso de vino y se lo puse delante de la cara.
-Venga, tómate un trago de esto... Te sentará bien... 
Me apartó con cierto desdén.
Después estábamos en el aire. Me habían puesto un artilugio en la oreja a través del cual me traducían  el francés al inglés. Y yo debía ser traducido al francés. Yo era el invitado de honor, así que el moderador empezó por mí. Mi primera afirmación fue:
-Conozco a muchos escritores americanos importantes a los que les gustaría estar en este programa. Para mí no significa gran cosa...

Luego de aquello van de visita a ver a la madre y al tío de Linda Lee, pero Bukowski no es bien recibido debido a la mala impresión que generó en el tío de Linda al ver el programa de televisión. 
Luego de abandonar París visitaron Alemania donde le esperaban 800 personas para una lectura de su poesía, había convocado a 1200 personas, pero solo habían 800 localidades en el recinto. Era una multitud imponente.

Cuando me acercaba al escenario el público empezó a reconocerme.
-¡Bukowski! ¡Bukowski!
Empecé a creerme que era Bukowski. Tenía que hacerlo. Cuando tropecé con el escenario sentí que algo me corría por dentro. El miedo desapareció. Me senté, alcancé la nevera portátil y descorché una botella de buen vino blanco alemán. Encendí un bidi. Probé el vino, saqué mis poesías y libros fuera de la cartera. Al fin estaba tranquilo. Lo había hecho otras 80 veces antes. Estaba bien. Encontré el micro. 
-Hola -dije-, me alegro de haber vuelto a casa.
Ma había costado 54 años.
Un chico alemán, joven y delgado, corrió hasta el escenario y dijo:
-¡Bukowski, tú, gordo cabrón, hijo de puta, viejo indecente, te odio!
Aquello siempre me ayudaba a relajarme. Le quitaba la santidad a la poesía. En America había muchos como aquel joven alemán delgado.
Me tomé otro vaso de vino y le miré mientras seguía gritándome. Siempre he dicho que cuando consigues que te odien es que estás haciendo bien tu trabajo.

Mientras continuaba su visita realizó varias entrevistas, visitó diversos castillos y pasó muchas noches de alcohol y borracheras con sus amigos, sobre todo con la familia de Carl. Generalmente Bukowski no se encariña con la gente, pero la simpatía por Carl y Barbet era extraordinaria. También visitó Andernach, donde nació un 16 de agosto de 1920 a orillas del Rin. En esa ciudad vivía su tío Heinrich de 90 años de edad, al cual fue a visitar. Su tío le dio una gran bienvenida y lo llevó a visitar la casa donde nació. 

A Bukowski sus editores le pidieron que escribiera un libro sobre esta gira a Europa, él no escribió nada durante su viaje, pero luego cuando llegó a Los Ángeles se sentó a escribir todo lo que recordaba a modo de memorias. Es por ello, que este libro es una especie de diario de su viaje. Es él mismo quien nos cuenta fiel a su estilo todo lo que ve y sus reflexiones, sin utilizar a ninguno de sus personajes, es el mismo Bukowski describiendo su vida y los pensamientos que cruzaron su mente en aquellos momentos. El libro está lleno de frases que inmortalizan momentos de su estadía con sus amigos y de los constantes inconvenientes de vivir en un tierra desconocida, donde no podía disfrutar ni del hipódromo. 
En general es un libro muy ameno y breve, llenó de las fotografías de aquellos momentos más importantes del viaje, lo que ayuda mucho a vivir con él esa experiencia. Al final del libro, a modo de epílogo deja un conjunto de poesías sobre el viaje. 

Alguna frases y fragmentos favoritos:


La verdad es que la vida es insoportable, lo que pasa es que a la mayoría de la gente le han enseñado a fingir que no lo es. De vez en cuando había un suicidio o alguien ingresaba en un manicomio pero la mayor parte de la gente seguía adelante, fingiendo que normalmente todo era agradable.

Todo aquello que le interesaba a la mayoría de la gente a mí me deja completamente indiferente. Esto incluye una lista de cosas tales como: bailes de sociedad, subir a las montañas rusas, ir al zoológico, picnics, películas, planetarios, ver la tele, partidos de beisbol... No me interesan las playas, la natación, el esquí, las navidades, el año nuevo, el 4 de Julio...
¿Cómo puede una persona que no está interesada en casi nada escribir sobre algo? Bueno, yo lo hago.  Escribo y escribo sobre todo el resto: un perro perdido caminando calle abajo, una mujer que asesina a su marido, los pensamientos y sentimientos de un violador mientras le pega un bocado a la hamburguesa; la vida en la fábrica, la vida en las calles y las habitaciones de los pobres y los mutilados y los locos, mierda como ésta, escribo mucha mierda como ésta...

Me parecía que las fotos simplemente captaban el proceso de la muerte, lo mantenían inmóvil un momento, y sí, eso podía ser divertido.

Disfrutaba con todo lo que a mí me aburría y todo lo que a mí me divertía a ella le aburría. Éramos la pareja perfecta: lo que nos hacía seguir juntos era la tolerable e intolerable distancia entre nosotros. 


Ricardo Carrión
Administrador del blog

viernes, 6 de septiembre de 2019

Reseña: MUJERES. Charles Bukowski

Reseña Nº 257: Mujeres (1978)

Opinión, fragmentos y citas


bukowski-novela


En esta novela Bukowski nos presenta a un Henry Chinaski que ha dejado la calle y los trabajos de medio tiempo, ha dejado de morirse de hambre y de vagabundear por el mundo de bar en bar, tiene más de cincuenta años y ha alcanzado cierto éxito como escritor, a tal punto que es reconocido por muchos en la calle. Su carrera va en ascenso, la gente comienza a leerlo cada vez más, su éxito está en transición. Con completa confianza en el futuro, sigue escribiendo y dando lecturas de sus poemas en universidades, de esta forma logra pagar la renta de una casa en bastante mal estado ubicada en un barrio bastante precario, pero es su primera residencia fija, y allí puede beber tranquilo. Ahora el dinero le alcanza para alimentarse bien y beber todo lo que quiera, todo se lo debe a su talento como escritor.

Ahora que ya no tiene que luchar por sobrevivir y que ha alcanzado una edad madura, Henry Chinaski se dedica por completo a sus vicios: el alcohol y las mujeres. Con más de cincuenta años podría esperarse que sus gustos fueran dirigidos a mujeres maduras, pero lo cierto es que las prefiere mucho más jóvenes que él, como es el caso de la primera relación de la que habla en el libro, la de Lydia, una chica treinta años menor que él con la que vive una especie de romance al estilo Chinaski, muy intenso. Lydia es la responsable de enseñarle a este hombre como realizar un buen sexo oral a una mujer. También le provoca más de un dolor de cabeza por su alocada personalidad, ya que viene de permanecer en un manicomio. Pero sobre todo, la diferencia de edad provoca muchos altercados entre los dos, mientras ella quiere salir a bailar y de fiesta, al viejo Chinaski le gusta beber en silencio encerrado en su casa.

Luego de Lydia, comienza un eterno desfile de mujeres en la vida del escritor, todas menores que él, y todas con personalidades muy extravagantes y demenciales, algunas con mucho dinero, otras sin nada. Es como si Chinaski atrajera intencionalmente a todo tipo de mujeres caóticas a su vida.


Había algo que no marchaba bien en mí: tenía una verdadera obsesión sexual. Me imaginaba en la cama con cada mujer que veía. Era una interesante manera de pasar el tiempo de espera en un aeropuerto. Mujeres: me gustaban los colores de su ropa, su manera de andar, la crueldad de algunos rostros, de vez en cuando la belleza casi pura de una cara, total y encantadamente femenina. Estaban por encima de nosotros, planeaban mejor y se organizaban mejor. Mientras los hombres veían el futbol o bebían cerveza o jugaban a los bolos, ellas, las mujeres, pensaban en nosotros, estudiando, decidiendo si aceptarnos, descartarnos, cambiarnos, matarnos, o simplemente abandonarnos. Al final no importaba, hicieran lo que hicieran, acabábamos locos y solos. (Págs. 283-284)

En general la novela cuenta todas las aventuras con mujeres que tuvo Henry Chinaski en aquella etapa de su vida, y digo etapa, porque en sus libros anteriores, como por ejemplo, Factótum o Cartero, a pesar de que se relacionó con muchas mujeres, su vida también consistía en trabajar, beber en bares, pelearse y amanecer durmiendo en los bancos de las plazas, de alguna forma, el sobrevivir, era más importante en sus anteriores etapas. Luchar contra el sistema y resistir. Es por lo anterior que, el Chinaski que se presenta en esta historia, es un poco diferente. Ya no tiene esas discusiones filosóficas internas sobre la vida y la sociedad, sobre la naturaleza humana, reflexiona más sobre sí mismo y sobre sus diversas relaciones, si se les puede llamar así, también piensa a menudo en el amor. De alguna forma, su nueva situación económica y el logro de que sus escritos empiecen a mantenerlo, lo hace evolucionar en un personaje enfocado en otros temas, su nueva situación lo marca, ahora el hipódromo, el boxeo y las mujeres acompañan al infaltable alcohol. Antes, la escritura de novelas y cuentos eran su especialidad, ahora son los versos los que marcan el compás de su máquina de escribir, versos que en su mayoría son dedicados a las mujeres que lo vuelven loco, versos que hablan de amor y sexo.


... no había sido algo falto de sentimiento, carne muerta acoplada con carne muerta. Detestaba las relaciones así, el tipo de relaciones sexuales de Los Ángeles, Hollywood, Bel Air, Malibú, Laguna Beach. Extraños al conocerse, extraños al despedirse. Un gimnasio de cuerpos innominados masturbándose mutuamente. La gente amoral suele considerarse más libre, pero a menudo carece de la capacidad de sentir o de amar. Así que se hacían promiscuos. Los muertos jodiendo con los muertos. No había juego ni humor en su práctica, era una cópula de cadáveres. La moral era restrictiva, pero estaba afianzada en la experiencia humana a través de los siglos. Algunas morales tendían a mantener a los hombres esclavizados en fábricas, en Iglesias, y fieles al estado. Otras morales tenían simplemente buen sentido. Era como un jardín lleno de frutas venenosas y frutas buenas. Tenías que saber cuál escoger y comer y cuál abandonar. (Pág. 293).

Como siempre, el libro resulta entretenido porque Bukowski sabe como escribir situaciones cotidianas de manera divertida. Pero en comparación a otros de sus libros lo encontré demasiado repetitivo, el esquema es el mismo, pasa de una mujer a otra, una y otra vez, se emborrachan, tienen sexo, pasean, se pelean y terminan, y vuelve a empezar el ciclo. Claro, con algunas variaciones, pero la esencia es la misma. Aburre un poco que siempre sea igual, se hace largo. Aunque al final, Chinaski rompa el círculo vicioso de una manera poco esperada, pero que se entiende como el paso a otra etapa, la que está representada en la novela Hollywood.


Frases que me gustaron de la novela:


Mira, vamos a plantearlo de esta manera: para mí, tú eres la número uno, y ni siquiera hay número dos.

Me sentía enfermo, inútil, triste. Estaba enamorado de ella.


No me gustaban los fines de semana. Todo el mundo salía a la calle. Multitudes en todas partes. El lunes era mi día favorito. Todo el mundo estaba de vuelta al trabajo y fuera de mi vista.


Los más grandes hombres son los más solitarios.


Y sin embargo las mujeres, las buenas mujeres, me daban miedo porque a veces querían tu alma, y lo poco que quedaba de la mía quería conservarla para mí.


Me alegraba de no estar enamorado, de no ser feliz con el mundo. Me gustaba estar en desacuerdo con todo.


La gente solo abrazaba a ciegas lo que se le pusiese delante: comida natural, zen, surfing, ballet, hipnotismo, terapia de grupo... y de repente todo se evapora y se perdía. La gente tenía que encontrar cosas que hacer mientras esperaba la muerte.


Una vez que una mujer te da la espalda, olvídala. Te aman y de repente algo se da vuelta. Te pueden ver muriéndote en una cuneta, atropellado por un coche y pasarán a tu lado escupiéndote.


No hay manera de que yo pare de escribir, es una forma de locura.


La bondad podía encontrarse a veces en el centro del infierno.

Hay demasiada frialdad en el mundo. Si la gente simplemente hablase junta de las cosas ayudaría bastante.


La gente enamorada se ponía a menudo cortante, peligrosa. Perdían el sentido de la perspectiva. Perdían el sentido del humor.


Quizás tuviese miedo. Eso era, sentía miedo. Quería sentarme solo en una habitación con las persianas bajadas.



Les dejo un vídeo de mi canal de youtube. ¡No olviden suscribirse al canal y al blog!





Ricardo Carrión
Administrador del blog

miércoles, 26 de junio de 2019

RESEÑA: 1Q84 MURAKAMI

Reseña Nº 252: 1Q84 (Haruki Murakami)


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Estoy acostumbrado a las rarezas de Murakami, pero este es el libro más extraño que he leído de él. 
Conserva todo lo característico de sus otras historias, los personajes nostálgicos, el amor imposible, personajes que desaparecen, la fijación por la orejas, y también la idea de duplicidad del mundo.Esta edición corresponde a los volúmenes 1 y 2 de esta historia que tiene tres partes, aún me falta leer la tercera, pero aún así he disfrutado mucho estás dos primeras partes. 

Al transcurrir los días en medio del trasiego de la ciudad, uno vivía mirando solo a los pies e incluso se olvidaba de mirar hacia el cielo nocturno.

La historia tiene ese aire melancólico y nostálgico clásico de las historias del japonés, con ese amor imposible, distante, pero verdadero entre dos personas. Un amor que trasciende el tiempo, el espacio y las dimensiones. Los protagonistas de esta historia son los que viven este amor imposible: Aomame y Tengo. Aomame, es una mujer que se dedica a hacer ejercicios de estiramientos musculares a las personas de forma particular, pero que tiene una doble faceta, también es una asesina por encargo, con un talento especial, logra que sus asesinatos parezcan una muerte natural, por lo que nadie sospecha de ella. Las personas que la contratan regularmente para estas tareas, son una especie de asociación creada por una acaudalada mujer que tiene muchos recursos y que justifica sus actos como justicia para lo que no pueden ser tocados por la ley. 
Mientras que Tengo es un profesor de matemáticas parcial en un instituto, además de ser escritor en su tiempo libre, con un gran talento, pero sin haber publicado ninguna obra hasta el momento. Mantiene una relación de trabajo con un importante editor que aprecia mucho sus escritos.


Debería haberme tomado en serio sus sentimientos, abrazarla con fuerza. Eso era lo que ella buscaba. Ser aceptada y abrazada sin condiciones. Debería haberle hecho sentirse segura aunque solo fuera una vez. Pero yo no pude responder a sus necesidades.

El libro cuenta en paralelo las vivencias de estos dos personajes que se conocieron en la escuela cuando ambos tenían diez años. Los dos tienen un gran potencial para ser personas exitosas, pero su infancia los marcó de tal manera que ha reprimido la expresión de sus talentos, ambos sufrieron mucho debido a problemas familiares. Aún así, de los diez años, les quedó un precioso recuerdo, el de haberse enamorado el uno del otro. Como clásica historia de amor, se separaron a temprana edad y no se han vuelto a ver en veinte años. Se piensan desde entonces, pero no se buscan. 

Quería conocerte mejor. Pero fui incapaz. Había varios motivos, pero el principal problema era mi cobardía. Me he arrepentido de ello durante toda mi vida. Aún hoy me arrepiento y pienso a menudo en ti.

La historia de estos personajes le da estructura a la novela, pero el argumento que impulsa la historia es el de una aislada comunidad religiosa de las montañas, en donde suceden extrañas cosas, tan extrañas, que una pequeña niña de diez años, decide huir sola de ella, buscando ayuda con un viejo amigo de sus padres, esta chica se llama Fukaeri. Ella, al intentar escribir en un libro sobre los hechos fantásticos que sucedieron en la comunidad religiosa, se relaciona con un editor, el mismo que conoce Tengo, y éste le pide que ayude a pulir la obra de esta extraña chica, que tiene mucho futuro. 
Así, en medio de un ambiente de creación literaria, se va desarrollando una trama fantástica, una de las más extrañas ideas por Murakami, donde la duplicidad del mundo vuelve a reiterarse como en sus otras historias. 
Todo se desarrolla en el Japón del año 1984, pero por alguna razón algo cambia y se genera un mundo paralelo, una Japón alternativo, que denomina 1Q84, ya que la letra Q tiene el mismo sonido que el número nueve al pronunciarlo en Japonés. Son Homófonos. 
En este mundo alternativo aparece algo singular que tiene que ver con los extraños acontecimientos en la comunidad religiosa, se trata de unos seres extraños, que realmente intimidan y dan algo de miedo, el autor los denomina la "Little People". 

Es igual que la rueda de la vida que hay en el Tíbet. Al girar, los valores y sentimientos existentes en la parte exterior suben y bajan. Se iluminan y se hunden en la oscuridad. Pero el amor verdadero no se mueve, permanece fijo en el eje de la rueda.

Así, la historia de amor y de vida de los protagonistas se mezcla con la de la joven escritora Fukaeri, en esta especie de mundo alternativo o fantástico denominado 1Q84. El cual hace referencia a la historia escrita por George Orwell, "1984", por lo que se cita a menudo pasajes del libro. Muchas de las ideas de Orwell se expresan en la historia de Murakami, de una manera diferente, pero conservando la idea principal del escritor y periodista Británico, especialmente la idea del gran hermano. 

El texto me pareció muy largo, con muchas partes en que se extiende demasiado. El autor logra que los personajes profundicen muy bien en sus problemas de niñez, por lo que están muy bien construidos y desarrollados, evolucionan a lo largo de la historia. Se van develando misterios de su pasado poco a poco, causando un interés constante en el lector. 

La vida no es más que un constante proceso de pérdida. Todo aquello que le importa en la vida va cayendo de sus manos como los pétalos de una flor. Y lo único que obtiene a cambio son imitaciones sin valor.
La trama principal con la subtrama se entrelazan de manera extraordinaria, una potencia a la otra, a veces es la historia de amor es la que cautiva y en otras es el misterio el que te deja sin aliento. En general es un libro que me gustó mucho, con preciosas frases de amor y de reflexiones sobre la vida, y el final te deja con ganas de leer pronto la tercera parte para saber definitivamente los destinos de estos personajes que se adentran en tu corazón y que terminas queriendo sin proponértelo. 

Debimos armarnos de valor y buscarnos el uno al otro hace mucho tiempo.

Ricardo Carrión
Administrador del blog 

viernes, 11 de enero de 2019

Frases: Los años de peregrinación del chico sin color. Haruki Murakami

Las mejores citas, frases y fragmentos de la novela de Murakami


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Hoy toca una de esas entradas que me encantan en donde les comparto todas las citas que anoté de un libro que me encantó. Los años de color del chico sin color. En esta ocasión reuní muchas así que espero las disfruten.


Por lo general, ella era parca en palabras, pero cuando la conversación versaba sobre perros o gatos, su rostro se transformaba por completo y hablaba con arrobo


Se asemejaban a una venturosa fusión química que se hubiera producido por pura casualidad.


En aquella época nunca soñaba. Y si lo hacía, los sueños, no bien asomaban, resbalaban por la pendiente escurridiza de su mente, sin nada a lo que sujetarse, hasta una zona completamente vacía.


Se movía en función del horario que tuviera que cumplir. No hablaba con nadie salvo que fuera necesario y, una vez de vuelta en su apartamento, apoyado contra la pared de su dormitorio, reflexionaba sobre la muerte.


Durante meses vivió como un sonámbulo, como un cadáver que todavía no se ha percatado de que está muerto. Cuando el sol se levantaba, abría los ojos, se cepillaba los dientes, se vestía con lo primero que encontraba.


¿Cómo era posible que ese anhelo por morir hubiese adquirido tanta fuerza como para adueñarse de él y engullirlo?


Más bien era un chico taciturno, reservado, que enseguida se sonrojaba y se sentía incómodo delante de las personas que acababa de conocer.


Tratar de averiguar su propia valía se asemejaba a calibrar una sustancia sin disponer de una unidad de medida.


Se trataba del vínculo entre dos personas. Para recibir hay que ofrecer.


Existir y seguir existiendo era en sí un propósito.


Para nosotros era muy importante conservar esa química que se creaba cuando estábamos juntos. Era como intentar evitar que el viento apagase una cerilla encendida
-¿Química has dicho?
-Sí, esa fuerza que surgió por pura casualidad en unas circunstancias que jamás se repetirán.


Los objetivos concretos simplifican la vida.


No era de esas personas que salen por voluntad propia de su mundo en busca de nuevos estímulos.


Pasaba la mayor parte del tiempo solo. Gracias a ello, empezó a leer mucho más que antes.


Sabía que estaba solo, pero no me deprimía, Es más, me parecía que era lo natural.


Aunque logres ocultar los recuerdos o enterrarlos muy hondo, no puedes borrar la historia. Más vale que te quedé grabado: La historia no puede borrarse ni alterarse. Porque significaría matarte a ti mismo.


Durante los cinco meses posteriores a su regreso a Tokio, Tsukuru vivió a las puertas de la muerte. Su vida pendía de un hilo, y le parecía que, con sólo darse la vuelta en la cama, caería en un abismo, en un vacío. Pero no tenía miedo. Tan sólo pensaba cuán simple sería caer. Hasta donde alcanzaba su vista, todo se le antojaba un páramo rocoso. Ni una sola gota de agua, ni la más pequeña brizna de hierba. Había desaparecido todo color, cualquier cosa semejante a
la luz.

En ese momento, por fin lo acepó. En lo más profundo de sí mismo, Tsukuro Tazaki lo comprendió: los corazones humanos no se unen sólo mediante la armonía. Se unen más bien, herida con herida. Dolor con dolor. Fragilidad con fragilidad. No existe silencio sin un grito desgarrador, no existe perdón sin que se derrame sangre, no existe aceptación sin pasar por un intenso sentimiento de pérdida. Ésos son los cimientos de la verdadera armonía.

Y es que hay cosas que bajo ningún concepto pueden salir de uno mismo.


Los celos son la prisión más desesperanzadora del mundo. Porque es una prisión en la que el preso se confina a sí mismo.


Aunque, en el fondo, reflexionar de forma pura quizás sea como crear un vacío.


Supongo que en este mundo también hacen falta personas que creen vacío.


Es el dolor lo que genera la introspección.


Ninguno de los dos era demasiado sociable, pero se veían a menudo, charlaban, se cayeron bien y acabaron abriéndose el uno al otro.


Emanaba esa belleza armoniosa que uno sólo descubre después de observarla repetidas veces.


Era sumamente tímido y, cuando coincidían en algún lugar con más de tres personas, prefería que lo tratasen como si no existiese.


Era como si todos aquellos hermosos instantes se hubieran revelado contra la opresión del tiempo y hubiesen remontado el cause con firmeza.


Pero pensar libremente no me parece nada sencillo.
A fin de cuentas, pensar libremente significa también distanciarse del cuerpo, salir de esa jaula que te limita. Romper las cadenas y simplemente darle alas a la mente. Proporcionarle a las ideas una vida natural:ahí es donde radica el núcleo de la libertad del pensamiento.


Todo tiene su molde. El pensamiento también. Pero así como no hay que temer a los moldes tampoco hay que tener miedo de romperlos.


Las cosas importantes en esta vida siempre contienen cierta dualidad.


Sea como fuere, cuando estaban juntos perdían la noción del tiempo, charlaban animadamente e intercambiaban opiniones sobre temas de toda índole.


No merece la pena pensar en algo que, por mucho que uno se esfuerce, nunca conseguirá saber.


Utiliza el hilo de la lógica para coser a tu cuerpo, lo mejor que puedas, aquello que merece la pena vivir.


Una vez más, constató hasta qué punto, en el fondo de su corazón, aquella mujer se había vuelto imprescindible para él. Cuando pasaba un tiempo sin verla, tenía la impresión de que le faltaba algo, algo muy importante, y sentía una ligera punzada en el pecho. Hacía una eternidad que no experimentaba algo así.


Tal vez tenía miedo de que, si acabase amando o necesitando en serio a alguien, al final esa persona podría desaparecer y dejarme solo.


Aún no discernía con claridad las fronteras entre el sueño o la fantasía y la realidad.


Vivimos en una época de apatía generalizada. Tenemos al alcance muchísima información sobre los demás. Si uno se lo propone, puede obtenerla con facilidad. Sin embargo, realmente no sabemos nada de nadie.


¿No te parece una gran paradoja? A lo largo de nuestra vida vamos descubriendo poco a poco nuestro verdadero yo; y, a medida que lo descubrimos, perdemos parte de nosotros mismos.


En la vida siempre hay cosas demasiado complicadas para explicarlas en cualquier idioma.


Y cuando se fuerzan las explicaciones a menudo se acaba mintiendo.


El corazón humano es un pájaro nocturno. Espera algo en silencio y, cuando llega el momento, alza el vuelo y se dirige en línea recta hacia ello.


Y si lo piensas, verás que, aunque creamos que tomamos desiciones equivocadas, o que adoptamos una actitud errónea, seguramente todo habría acabado como acabó. Habríamos llegado al mismo punto en que estamos.


Todo el mundo tiene personalidad. Solo que unas personas la manifiestan más que otras.


Hemos sobrevivido. Tú y yo. Y los que sobreviven tienen un deber que cumplir, que es seguir viviendo hasta el final. Aunque muchas de las cosas que hagamos sean imperfectas.


Por muy sincero que uno sea, hay cosas que uno debe guardarse para sí.


Al pensar en ello, la tristeza surgió de alguna parte y lo inundó sin ruido, como si fuera agua. Era una tristeza transparente, sin forma concreta. Era su propia tristeza y, al mismo tiempo una tristeza inalcanzable, en un lugar distante. Lo ahogaba y le dolía como si le horadase el pecho.

Ricardo Carrión
Administrador del blog

miércoles, 20 de junio de 2018

Frases: La caza del carnero salvaje de Haruki Murakami

Frases: La caza del carnero salvaje 


La caza del carnero salvaje es uno de los títulos más verticales de Murakami, no es un libro que se ramifique, a pesar de que profundiza en el pasado del protagonista y algunos de los personajes. Cuando describe sucesos del pasado no va mas allá, se extiende lo justo y necesario para no alejarse del nudo principal, por lo que es una historia mucho más agradable de leer, y entusiasma al lector, con un final certero y rotundo. No sé si llamarlo realismo mágico, pero los hechos mágicos y fantásticos que suceden en plena realidad, parecen naturales y no impuestos a la fuerza, la continuidad de la realidad no se ve afectada, no hay límites ni líneas definidas que muestren la separación. Lo cierto es que es uno de los libros que más me han gustado del escritor japonés y por lo mismo anoté muchas frases que me encantaron. Se las dejo a continuación. 

ricardo-carrion

Mis ojos lo teñían todo de melancolía. Era como si todo estuviera marchitándose a marchas forzadas.

Al final, no debía de ser ternura lo que ella me pedía. Ahora, cada vez que lo pienso, me siento raro. Me entristezco como si de pronto hubiera tocado un muro invisible suspendido en el aire.

Las cosas que uno realmente quiere contar siempre son difíciles de expresar.

Es que tú eres de esos. 
–¿De esos?
–Tienes algo especial. Como cuando a un reloj de arena se le acaba la arena. Siempre viene alguien como tú a darle la vuelta.

Todavía te quiero. Pero no creo que ese sea el problema. Ya lo sabes.

Como dijo alguien una vez: con esfuerzo, todo se sabe en esta vida.

Si tuviera un hijo como yo no sabría qué hacer con él.

Podría decirse que deambulamos sin rumbo fijo por el gran continente de la casualidad.

Lo único que siempre es gratis es la luz del sol.


Lo que quiero decir es que no sé si es correcto o no crear vida humana. Los niños crecen, las generaciones se reemplazan. ¿Y qué ocurre? Que se cortan más montañas y se entierran más franjas de mar. Se inventan coches cada vez más rápidos y más gatos mueren atropellados. Al fin y al cabo, ¿no se reduce a esto?

La canción se terminó. Pero la melodía todavía suena.

La gente empieza a envejecer por una zona pequeña, realmente pequeña. Y poco a poco esa zona se va extendiendo por todo el cuerpo, como una mancha indeleble.

Cuando nos conocimos tuve la impresión de que necesitaba su irrealidad para superar la mía. Por eso me enamoré de él.


Hablar con sinceridad y decir la verdad son, sin embargo, cuestiones distintas. La relación entre sinceridad y verdad se parece a la de la proa y el timón de una embarcación. Primero surge la sinceridad, y luego, la verdad. Ese lapsus temporal está en proporción directa al tamaño de la embarcación. Es difícil que surja la verdad de cosas inmensas.

En que a todos, en esta vida, nos dan órdenes, nos amenazan y se meten con nosotros, en mayor o menor medida.

Todo el mundo tiene una o dos cosas que no querría perder.

Tenía la sensación de que, si yo fuese un niño, no me gustaría ser hijo de un padre como yo.

Quizá suene raro pero no consigo hacerme la idea de que el ahora es el ahora. Ni siquiera me parece evidente que sea yo. O que este lugar sea este lugar. Siempre me pasa lo mismo. Al final, todo acaba asociándose, pero ocurre mucho más tarde.

Casi todo lo que crees saber de mí no son más que meros recuerdos.

Todo lo que sé ahora sobre ella no son más que meros recuerdos

¿Eres capaz de imaginarte una situación en la que te han arrancado de cuajo la posibilidad de expresarte y todo lo que te queda es reflexionar?

Que la vida de verdad es andar dando vueltas detrás de algo.

La música envejece mejor que las ideas.

Estaba triste porque la extrañaba, pero tenía la impresión de que el hecho de poder sentir esa tristeza me proporcionaba cierto consuelo. La soledad no era un mal sentimiento.

Era imposible extraer una conclusión racional de una situación irracional.

Es curioso contemplar tu vida como si fuera una vida ajena. El propio hecho de que alguien así esté vivo te resulta inexplicable.   

Al final no hay nada que no se pierda. Incluso nosotros mismos.

Ya había perdido todo lo que podía perder.

Recolecté pedazos de mi vida en medio de la sombra y el silencio. No conseguí juntar gran cosa, pero, al fin y al cabo, aquello era mi vida. Y, lentamente, estaba volviendo a ser yo mismo.

No quiero cerrar mi corazón. Pero es que no consigo entender qué me pasa.

Me sentí como si durante mucho tiempo hubiese vivido la vida de otro.

Quizá suene raro pero no consigo hacerme la idea de que el ahora es el ahora. Ni siquiera me parece evidente que sea yo.

Siento que tú siempre comprendes lo que yo no sé explicar.

Es natural ser incapaz de explicarles a los demás lo que uno no consigue explicarse a sí mismo.

Resulta extraño que alguien solo pueda reafirmar su existencia mediante las manecillas de un reloj. 

Podría decirse que deambulamos sin rumbo fijo por el gran continente de la casualidad. Del del mismo modo que las semillas aladas de ciertas plantas son transportadas por una caprichosa ráfaga de viento. No obstante, también podría decirse que la casualidad nunca ha existido. Lo que ha ocurrido, ha ocurrido de manera inequívoca, y lo que todavía no ha ocurrido, no ha ocurrido de manera inequívoca. Es decir, que somos seres efímeros atrapados entre el todo a nuestras espaldas y la nada ante nuestros ojos, y ahí no hay lugar a casualidades o probabilidades.

Todos intentan huir del tedio, pero yo procuro sumergirme en él, como si fuera a contracorriente en hora punta.

No sabía por qué me trataba de un modo diferente a los demás. Porque estaba claro que, comparado con los otros, yo no era superior ni especial. 

-Creo que deberíamos hacernos amigos. Si a ti te parece bien, claro. 
-Claro que sí -contesté. 
-Pero amigos muy pero que muy íntimos -dijo ella. 
Yo asentí. 

Yo ya no podía ofrecerle nada. Ella lo intuía y yo lo sabía por experiencia. No había ninguna esperanza. 

Algo se rompió. Fue algo casi imperceptible, pero irreparable. Nos hallábamos en un callejón sin salida, sereno y largo. Ese fue nuestro fin.

Tenía la impresión de que el mundo se movía y de que yo era el único que se había quedado plantado en el mismo sitio.

-He perdido muchas cosas. 
-Mentira. ¿No te das cuenta de que acabas de empezar a vivir?

Este libro pertenece a la serie de La Rata o el Rata, viene a ser el tercer libro de la serie. Si quieres saber en qué orden se debe leer no te pierdas la entrada donde lo explico:

¿En qué orden leer a Haruki Murakami?

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Ricardo Carrión
Administrador del blog

domingo, 10 de junio de 2018

Brillarás - Reseña [ Anna K. Franco ]

Brillarás

Análisis, opinión y frases

elige-un-libro
Anna K. Franco
V&R Editoras
336 páginas
Literatura Juvenil
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Valery con catorce años, se siente opacada y disminuida frente a la perfección de su hermana mayor Hilary, de dieciséis años. Incluso sus padres están maravillados con el brillo natural de su hermana. Debido a esto, Valery siente que no puede brillar por sí misma, que no tiene la capacidad de seguir el camino de su hermana; nadie la toma en cuenta por ser un desastre. 

Hasta que un día, cuando Hilary ya ha cumplido los diecisiete años, se enferma de manera terminal y su vida, junto con su brillo, se van apagando lentamente hasta morir. Ahora la pequeña Valery pasa a ser la hija única de una familia destruida por el dolor. La muerte de su hermana fue un acontecimiento demasiado duro para sus padres, y la larga agonía que ésta tuvo, los fue destruyendo poco a poco, día tras día. 

Ahora Valery cuenta con dieciséis años, no sabe qué hacer con su vida, su hermana no está y se sigue sintiendo igual de sola y dejada de lado. Antes, todos se interesaban por Hilary, y ahora, todos están demasiado encerrados en su propio dolor como para prestarle atención. En ese momento de perdición, encuentra por casualidad una lista que su hermana dejó antes de morir. En ella anota diez cosas que quería hacer antes de morir. Entonces, Valery decide ir cumpliendo poco a poco los puntos de la lista de Hilary. Pero esa decisión de encauzar su vida en esa lista, termina sacándola de la estaticidad y monotonía de su vida. Y la lleva a un camino nuevo, en donde aprenderá más de sí misma, redescubriéndose y valorando su esencia. 

Como ven es una trama muy simple, con un eje central definido. Una chica adolescente se dedica a cumplir los deseos que dejó su hermana muerta en una lista. Con esa idea, la autora estructura la novela, el cumplimiento de los deseos, marca el ritmo y el avance de la historia. 

Esto es lo que me gusta de las novelas juveniles. Tienen una estructura muy directa y definida. Claridad absoluta para encauzar la historia. Y luego, a partir de ese eje la enriquecen. Brillarás es una novela que sigue este esquema, pero lo complementa con la temática y la profundidad de los personajes. Porque es una novela de personajes. A medida que avanza la narración, no solo vas conociendo a Valery, sino que también a su familia. Se va profundizando en su padre, en su madre y en su abuela. La autora baraja muy bien la entrega de información de cada personaje, lo hace a través de los diálogos y de las acciones de ellos, entrega la información por capas, y el cuadro completo de cada uno, no lo conocemos hasta el final del libro, ni antes ni después, sino que precisamente al final.

Lo mismo sucede con Luke, el chico del cual se enamorará la protagonista. Al principio tiene una personalidad incierta, y luego poco a poco, la autora la va definiendo y el lector lo conoce al mismo tiempo que Valery, lo que logra generar esa conexión entre lector y personaje, ya que ambos aunan fuerzas para una misma causa, entender al que está enfrente y al entorno. 

Ahora bien, es una novela dirigida principalmente al público juvenil, por lo tanto, debe ser entretenida y con transiciones rápidas. Debido a esto, el ir cumpliendo deseos de una lista que, en algunos casos resultan un poco estrafalarios y en otros muy simples, le entregan contraste y la posibilidad de ir poniendo a la protagonista en situaciones variadas para que su vida cambie constantemente, y no solo eso, sino que al salir de su entorno tradicional. Al atreverse a hacer otras cosas, no solo conocerá a más personas, sino que también enfrentará peligros e incómodas situaciones. Es un historia muy cinematográfica, a veces suceden cosas bastante extraordinarias y dramáticas, pero eso precisamente la convierte en una novela ágil y amena de leer, porque no se queda desarrollando mucho una situación, sino que esta inmediatamente cambia, incluso dando giros en 180 grados.

Como decía, la lista de deseos le da estructura, pero también pone en movimiento a la protagonista, le da ese empujón inicial que tanto necesita. Pero llega un momento en que cumplir los deseos de su hermana empieza a pasar a un segundo plano, y los deseos propios de Valery comienzan a florecer, no sucede de forma brusca, sino pausadamente, lo que demuestra el talento de la autora para hacer crecer a su personaje en un proceso de florecimiento continuo durante toda la historia, desde dentro hacia afuera.

Y el amor se toma la historia, en todas sus formas, desde el juvenil amor que vive Valery, hasta el amor adulto de sus padres, pasando por el amor por la familia. Con mucha sutileza, la autora a través de la vida de Valery, nos muestra un panorama de fondo en donde el amor en todas las edades, es puesto a prueba frente a las adversidades de la vida. Y donde también el perdón y la verdad tiene una influencia muy importante para darle sentido y encauzar esa emoción.

Al ser un libro que busca empatizar con los jóvenes, utiliza muchas situaciones clásicas de la literatura juvenil, como el chico rudo que finalmente es sensible por dentro, la chica insegura y acomplejada que no sabe a dónde va su vida, los padres prejuicios y autoritarios y la eterna diferencia de clases: acomodados y pobres. A pesar de ser elementos reiterativos en novelas de este tipo, funcionan muy bien, porque muchos jóvenes se sentirán identificados. Todos están en una edad de transición entre juventud y adultez, en donde deben enfrentar su primer amor serio, las relaciones sexuales, la entrada a la universidad, el encuentro con el mundo de las drogas y el alcohol. Todo esos elementos están en esta historia y aportan al desarrollo del argumento, el cual se basa en el camino hacia la madurez.

En general, es una novela preciosa y muy emotiva que deja lecciones muy necesarias para los jóvenes, en donde remarca la importancia de quererse a uno mismo, de valorar nuestro cuerpo, nuestras habilidades y que no debemos intentar ser como los demás, sino ser nosotros mismos. Y que la vida no es un cúmulo de colores definidos, no es blanca ni negra, sino de una gama de grises. Los seres humanos somos imperfectos por naturaleza y debemos aprender a vivir con ello, con nuestros errores, nuestros dolores y tristezas.

Mis frases favoritas del libro


brillaras


"Cuando alguien muere, la gente parece amarlo más que nunca, todo lo malo que hizo, los errores que cometió, las injusticias que perpetró, todo eso se olvida. Después de que morimos, todos somos buenas personas y los vivos fingen estar compungidos". Pág 14.

"Los funerales son una cosa estúpida. No entiendo para qué querrías llorar con alguien que no estuvo para sostener tu mano cuando tu sostenías la de tu hija enferma". Págs. 15-16.

"Las lágrimas son arte. Indican tanto tristeza como felicidad y caen de una manera sublime. Salen de los ojos, es decir, de adentro, y caen por la cara hasta derramarse en cualquier parte. Un pañuelo, los dedos, la piel de otra persona. Las lágrimas aprisionan y liberan, pero por sobre todas las cosas, son lo más autentico de nosotros mismos". Pág. 19.

"Los muertos se llevan adentro, no sirven como máscaras sociales". Pág.19.

"Estaba asistiendo a lo mas triste de la existencia de una persona: la comprensión de que la vida nunca es suficientemente larga para hacer todo lo que queremos". Pág. 23.

"¿Qué es la vida sino una aventura?" Pág. 32.

"Por un rato me había alejado de la tristeza y necesitaba más de eso". Pág. 39.

"En cuanto un destello de paz aparecía, todo se transformaba en tormenta de nuevo". Pág. 46.

"No importa en qué deposites tu fe: lo que creas que debe pasar pasará". Pág. 63.

"Ensayo y error. Así podría resumirse nuestra conversación: un grano de confianza diez de confusión". Pág. 78.

"Cuando alguien cercano se va, tu manera de ver el mundo cambia de forma radical". Pág. 86.

"Creo que me hice adicto a tus palabras. Cada vez que hablas lástimas, y me gusta tu veneno". Pág. 93.

"Tienes que saber que hoy conociste mis luces. Ojalá no te asustes cuando conozcas mis sombras". Pág. 104.

"Por eso brillarás, aun cuando tus palabras sean espinas, porque eres el único camino, fuera de la oscuridad. La única esperanza en el valle de la muerte. En mi corazón de piedra". Pág. 151.

"En un momento descubrimos de que nuestros padres no son héroes, sino seres humanos llenos de defectos y tendientes a cometer errores, como nosotros". Pág. 168.

"Solo alguien que había conocido la banalidad del lujo, podía elegir lo inmaterial y sentirse tan seguro con su indecisión". Pág. 196.

"Creo que los dos nos perdimos uno al otro". Pág. 258.

"No necesitaba a nadie para ser yo misma. No hacía falta ser perfecta: solo disfrutar la vida". Pág. 259.

"Es una porquería vivir en un mundo donde, si una chica va sola, puedes molestarla, pero si va con un chico con pinta de matón, miras para otro lado." Pág. 266.

"Cuando te pedí ayuda no me refería a nada concreto. Solo con verte hubo destellos de luz. Eso era todo lo que necesitaba". Pág. 270.

"A veces el camino hacia la madurez es incomprensible. Solo el tiempo le daría sentido". Pág. 315.

"Tenemos asuntos internos que resolver antes de brindarnos por completo al otro". Pág. 316.

"Las cosas no siempre eran blancas o negras... existían los grises. Existían razones que llevaban a las personas a actuar de una determinada manera, y esas razones no podían ignorarse". Pág. 321.


Muchas gracias a V&R Editoras y a Zig-Zag editorial por el envío del ejemplar.

Ricardo Carrión
Administrador del blog






martes, 5 de junio de 2018

Baila, baila, baila [ Haruki Murakami ] Reseña Nº 221

Baila, baila, baila (1988)

Análisis y opinión

Haruki Murakami
TusQuets
464 páginas

Reseña: Tokio Blues

Esta es la segunda novela que leí de Murakami. Luego del asombroso comienzo que tuve leyendo Tokio blues, aproveché ese empujón inicial y me lancé con la primera novela de él que encontré disponible en la biblioteca. Sin hacer averiguaciones ni indagaciones, me sumergí de lleno en esta danza de vida. Lamentablemente, luego de que había avanzado bastante en la historia, me enteré de que la entendería mucho mejor si con anterioridad hubiese leído La caza del carnero salvaje. Por lo tanto, abordaré la reseña de este libro, desde la perspectiva de una novela individual y no como parte del universo murakamiano. 

El protagonista, un hombre de treinta y cuatro años, con un matrimonio fracasado, abandonado por su mujer, vive solo y frecuenta mujeres de forma aleatoria, las cuales generalmente tienen pareja o están casadas. A él no le importa, de alguna forma no le interesa. Esas parejas ocasionales terminan notando esa falta de interés que emana de él, como si viviera en otro mundo; en la luna. Así se nos presenta inicialmente este redactor freelance que no tiene mayores necesidades, no tiene problemas económicos, no es que le sobre el dinero, pero con lo que ha trabajado le alcanza para vivir sin trabajar ciertos períodos de tiempos. 

Una vez que se le terminan los ahorros, no tiene problemas en volver a buscar nuevos trabajos, ya que por su eficiencia siempre lo contratan. Y así vive, en una especie de automatismo. Pero nada puede durar para siempre y los recuerdos de una mujer de su pasado lo envuelven. De alguna forma mira hacia atrás y se da cuenta del vacío de su existencia. Los recuerdos de aquella chica misteriosa, se relacionan directamente con la ciudad de Sapporo y un destartalado Hotel llamado Delfín, en el cual se alojó en el pasado. 

La soledad y la falta de objetivos con que vive, lo empiezan a sumir en una especie de sopor: siente que desaparece de este mundo. De una manera desesperada, intenta buscar una solución rastreando a aquella mujer que lo perturba: la misteriosa Kiki, con la cual pasó una noche en el Hotel Delfín. Nuevamente deja su trabajo y decide volver a Sapporo. Pero donde estaba el viejo hotel, hay uno completamente nuevo y moderno, mientras que el viejo hotel y su dueño han desaparecido. Lo único que se mantiene inalterable es el nombre del Hotel. Allí sufre una especie de reinicio, se encuentra con una especie de realidad paralela y un extraño ser de otro mundo que le da un consejo vital para que vuelva a encauzar su vida: Bailar sin parar. Dejar de pensar y dejarse llevar por la música que sólo él puede escuchar. 

"Allá vamos. No perderé el paso. Tengo que bailar y dejarlos a todos deslumbrados. Los pasos: ésa es la única realidad. Ya están establecidos. No hace falta pensar. Están grabados con fuego en mi mente. Baila. Baila lo mejor que puedas".

En el hotel conoce a un guapa recepcionista de la cual queda profundamente prendado, además, una pequeña niña de trece años se cruza en su vida de una manera muy emotiva y profunda. El protagonista decide entonces, hacer caso al misterioso ser que parece querer ayudarlo e intenta no pensar y actúa según su instinto, decide danzar, seguir los pasos de su interior y se encauza en un recorrido que parece no tener sentido, pero él le sigue el ritmo, sin perder los pasos, danza, baila sin detenerse, y mientras lo hace, va pasando por diversas experiencias: inicia una amistad con la niña de trece años, conoce profundamente a un famoso actor, se ve involucrado en la investigación de un asesinato y conoce a extraños personajes como al escritor Hiraku Makimura, un autor de Bestsellers, que parece ser un alter ego del propio Murakami. 

"He ido perdiendo cosas. Sigo perdiendo. Siempre acabo solo. Siempre es así".

Es una novela extensa que inicia con un profundo sentido de cuestionamiento existencial, que no aburre por la habilidad de Murakami de relatar, pero que no aguantaría toda la novela para mantener la tensión narrativa. Entonces, para oxigenar el argumento, aparece una interesante trama policial, en donde un asesinato que se relaciona con el protagonista cambia el ritmo melancólico y le da un respiro. Pero esa trama policial, suma y aporta interesantes elementos al hilo existencialista; elementos que terminan siendo vitales para la resolución del argumento principal. 


"El tiempo soluciona la mayor parte de las cosas. Lo que no pueda solucionar el tiempo, lo solucionarás tú".

Murakami tiene un estilo como escritor muy marcado, en donde hace demasiadas descripciones sobre comidas o lugares. Es algo muy propio de su escritura, ya que con ello marca la cotidianidad, el día a día de las personas, y así el tiempo que transcurre para el personaje, es el mismo que siente el lector. A veces eso puede resultar un poco pesado en algunos pasajes de esta novela, pero no es algo que desaliente la lectura. 

El surrealismo es otro rasgo de su estilo literario, juega mucho con la duplicidad de la realidad, con un mundo paralelo, no habla de múltiples dimensiones, sino de dos. Y es ahí, donde nos obliga a imaginar, a romper esquemas y por medio del hombre carnero, nos demuestra que no existimos solo en un plano de la realidad. 

Me gustó mucho este libro, tanto así que en estos momentos estoy leyendo La caza del carnero salvaje, porque quiero saber más del misterioso hombre carnero. Aprovecho de dejarles las frases que más me gustaron de este libro. 

Frases de Baila, Baila, Baila


¿Qué demonios sé yo de mí mismo? ¿Acaso el yo que percibo a través de mis sentidos es el yo real? ¿No será la imagen de mí mismo una versión desfigurada por pura conveniencia?


Todos vivíamos en un mundo imaginario donde respirábamos aire imaginario.


Todo empieza siempre con alguien contando algo de sí mismo.


Tengo la sensación de que respiras un aire completamente diferente del que yo respiro.


Me entristeció que se hubiera marchado, pero era una tristeza que había experimentado en otras ocasiones. Y también sabía que podía vencerla fácilmente.


Dentro de poco me encontraré en alguna parte con otra mujer. Nos atraeremos de forma natural, como dos astros errantes. Entonces volveremos a esperar en balde un milagro, perderemos el tiempo, desgastaremos nuestros corazones y nos despediremos. ¿Hasta cuándo iba a seguir así?


Una vez muerto ya no iba a perder nada más. Tal vez eso sea lo bueno de morirse.


A veces, cualquier tontería me toca las fibras más sensibles del corazón.


Vivimos en una sociedad altamente capitalista donde el derroche es la mayor de las virtudes.


Me gustaba. Me gustaba estar con ella. Cuando estábamos juntos siempre pasaba un rato ameno. Incluso me volvía afectuoso. Pero, a fin de cuentas, no la deseaba ni la necesitaba.


Lo que quiero decir es que el dolor se vuelve crónico. Engullido por la vida diaria, uno deja de saber cuáles son las heridas. Pero están ahí.


Como ya tengo treinta y cuatro años, no me enamoro con tanta facilidad. No tengo ganas de ser más infeliz todavía.


Suena terrible, pero es así. Ella no es como tú o como yo. Para ella la soledad es algo de lo que cualquiera puede librarla. Basta con que alguien lo haga y punto.


Cuando uno se enamora, no se guía por la razón. A veces uno no elige.


A veces me entran unas ganas enormes de oír tu voz.


Para bien o para mal, estaba demasiado acostumbrado a vivir solo.


Cuando estoy contigo, a veces vuelvo a sentir esa emoción. Entonces me parece oír el ruido de la lluvia, oler el aroma del viento hace mucho, mucho tiempo. Están otra vez aquí, como si los hubiera recuperado. Es maravilloso.


La mediocridad es como una mancha en una chaqueta blanca; una vez adherida, nadie puede quitarla.

Era natural que se alejara de mí y lo sabíamos desde un principio. Los dos lo sabíamos. Pero ambos esperábamos un pequeño milagro.

Si amas a alguien, el amor va cambiando. Se cuestiona, se agita, se desorienta, se hincha, desaparece, se niega, hiere.

Cuando uno llega a cierto agotamiento mental, lo mejor es meterse en una obra de Faulkner o de Philip K. Dick.

Ricardo Carrión
Administrador del blog