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domingo, 15 de abril de 2018

Reseña Nº 214: Odd y los gigantes de hielo

Odd y los gigantes de hielo

Neil Gaiman
Editorial Pictus
Serie lima
129 páginas

La editorial argentina Pictus, publicó este cuento para niños y jóvenes en un formato muy cómodo que incluye ilustraciones hechas por Matías Bergara, lo que mejora mucho la experiencia lectora a través de la fantasía de Gaiman. Actualmente este libro está siendo distribuido por editorial Zig-Zag en Chile. 

Es cierto que se trata de una obra fantástica, pero a medida que nos sumergimos en la aventura de Odd, la historia toma tintes de una fábula con su respectiva moraleja. Algo que no creo haya sido intencional por parte de Gaiman, como bien decía Kipling: "A un gran escritor puede estarle permitido inventar una fábula, pero no la moraleja". En este caso Gaiman crea una historia de fantasía  y mitológica nórdica, pero en el fondo no solo nos deja entretención, sino una enseñanza muy importante. 

Para iniciar la historia, debemos situarnos al norte de Europa, específicamente en Noruega y, además, remontarnos al pasado; muchos siglos en el pasado, retrocediendo hasta un año indeterminado entre los siglos IX y XI, en plena época Vikinga. 
En una pequeña aldea en las orillas de un fiordo, vive Odd, Hijo de un leñador y una escocesa. Conseguir una esposa extranjera en una de las tantas incursiones marítimas en otras costas de países europeos, era algo muy normal para los vikingos, ya que ellos fueron los primeros en organizar expediciones colonizadoras en el continente. Lamentablemente, el padre de Odd, no era un marinero de profesión y debido a su poca pericia falleció en una de sus tantas salidas al mar, en ese tiempo, con diez años de edad, el pobre chico no supo como expresar su pena. 

Odd solo se encogió de hombros. No lloró. No dijo nada. Nadie supo lo que Odd estaba sintiendo por dentro. Nadie supo lo que pensaba. Pág. 13.

Tres semanas después, en un desafortunado accidente, Odd quedó inutilizando de su pierna derecha, la cual quedó completamente triturada, por lo que debió usar muletas para desplazarse. Definitivamente no era una niño afortunado. Y para colmo, su madre se volvió a casar, pero con un hombre que ya tenía una gran familia, al cual no le quedaba tiempo para preocuparse por su nuevo hijo lisiado, Odd era solo un estorbo para él.

Así continuó su vida, hasta que dos años después, cuando el invierno se alargaba de forma extraña y se negaba a retirarse, Odd con doce años de edad, decide escapar de la aldea e ir a una antigua y abandonada cabaña que era de su padre en lo profundo del bosque. Allí inicia una curiosa aventura, que lo llevará a conocer a los carismáticos dioses nórdicos. Odd ayudará a Odín, Thor, Loki y a Freya a combatir a los temibles gigantes de hielo, que se han empecinado en mantener el invierno para siempre. 

Así es como termina cada cuento de los dioses y los gigantes de hielo: con Thor matando gigantes. Pág. 88.

Pero en esta ocasión el cuento no termina con Thor matando gigantes, sino con una lección muy importante que Odd enseña a los dioses de forma totalmente inconsciente. Y es que Gaiman a través de esta aventura fantástica, nos presenta a un pequeño héroe de muletas, que se desplaza arrastrando una pierna, pero que, sin embargo, decide enfrentar a los gigantes de hielo con un arma muy poderosa: la determinación de no rendirse nunca.




Así, a través de estos seres que encarnan de forma simbólica el alargamiento del invierno, como lo son los gigantes de hielo, Gaiman nos da una muestra de las personalidades de los principales dioses nórdicos y cómo sus acciones repercuten directamente en la naturaleza y el clima. Pero el personaje que realmente encanta en esta historia, es este chico de doce años, que camina por dificultosos caminos de nieve arrastrando una pierna triturada, que perdió a su padre, que no encaja en su familia, y que aún así está dispuesto a auxiliar a estos dioses todopoderosos que no deberían necesitar de su ayuda. Odd encarna las virtudes de la amabilidad, la constancia y la buena voluntad. Sin necesidad de utilizar la violencia, demuestra que poseer fortaleza de espíritu vale mucho más que la fortaleza física. 

La magia significa dejar que las cosas hagan lo que deseaban hacer, o ser lo que querían ser… Pág. 103

Gaiman en pocas frases nos llena de imágenes, construye el paisaje de nieve haciendo funcionar nuestra imaginación. Utilizando a su pequeño y debilitado protagonista, engrandece los campos nevados y logra que seres fantásticos como gigantes y dioses se vean realmente amenazadores. Emplea contrastes para retratar su fantasía en nuestra mente. Crea una historia entretenida con elementos simples, sin crueldades, sin agresiones, destacando la importancia de las buenas acciones. 



Muchas gracias a Editorial Pictus y a Editorial Zig-Zag por el envío del ejemplar.
Ricardo Carrión
Administrador del blog


viernes, 13 de abril de 2018

Las mejores frases y fragmentos de Tokio blues

Frases y fragmentos de Tokio blues

Frases de Haruki Murakami

Haruki Murakami
Tusquets Editores

Tokio blues fue uno de esos libros que me sorprendió, que me mantuvo pegado a sus páginas hasta que lo terminé. Además, encontré en él una gran cantidad de citas y fragmentos que me gustaron mucho. Tenía muchas anotadas y marcadas en el libro, así que decidí hacer una entrada recopilatoria para guardarlas y compartirlas con todo aquel que guste de este autor. Les dejo las citas a continuación:

La memoria es algo extraño. Mientras estuve allí, apenas presté atención al paisaje. No me pareció que tuviera nada de particular y jamás hubiera sospechado que, dieciocho años después, me acordaría de él hasta en sus mínimos detalles. A decir verdad, en aquella época, a mí me importaba muy poco el paisaje. Pensaba en mí, pensaba en la hermosa mujer que caminaba a mi lado, pensaba en ella y en mí, y luego volvía a pensar en mí. Estaba en una edad en la que, mirara lo que mirase, sintiera lo que sintiese, pensara lo que pensase, al final, como un bumerán, todo volvía al mismo punto de partida: yo. Además, estaba enamorado, y aquel amor me había conducido a una situación extremadamente complicada. No, no estaba en situación de admirar el paisaje que me rodeaba.


Tal vez mi corazón esté recubierto por una coraza y sea imposible atravesarla. Por eso no puedo querer a nadie. 


No era mi brazo lo que ella buscaba, sino el brazo de alguien. No era mi calor lo que ella necesitaba, sino el calor de alguien. Entonces sentía algo rayano en la culpabilidad por ser yo ese alguien. 


Es pensando en ti, por las mañanas, en la cama, como me decido darme cuerda y vivir un nuevo día. 


El conocimiento de la verdad no alivia la tristeza que sentimos al perder a un ser querido. Ni la verdad, ni la sinceridad, ni la fuerza, ni el cariño son capaces de curar esta tristeza. Lo único que puede hacerse es atravesar este dolor esperando aprender algo de él, aunque todo lo que uno haya aprendido no le sirva para nada la próxima vez que la tristeza lo visite de improviso.

Cuando uno está rodeado de tinieblas, la única alternativa es permanecer inmóvil hasta que sus ojos se acostumbren a la oscuridad. 

Leía mucho, lo que no quiere decir que leyera muchos libros. Más bien prefería releer las obras que me habían gustado... Así pues, no tenía este punto en común con los demás, y leía mis libros a solas y en silencio. Los releía y cerraba los ojos y me llenaban de su aroma. Sólo aspirando la fragancia de un libro, tocando sus páginas, me sentía feliz.

En una caja de galletas hay muchas clases distintas de galletas. Algunas te gustan y otras no. Al principio te comes las que te gustan, y al final sólo quedan las que no te gustan. Pues yo, cuando lo estoy pasando mal, siempre pienso: "Tengo que acabar con esto cuanto antes y ya vendrán tiempos mejores. Porque la vida es como una caja de galletas.

Yo no soy tan fuerte. A mi me importa que me entiendan. Hay personas a quienes quiero comprender y quiero que me comprendan. Hasta cierto punto, pienso que es inevitable que el resto de la gnete no lo haga. Ya me he hecho a la idea. Así que no me ocurre lo mismo que a Nagasawa, a quien no le importa que no le entiendan.

Las cosas fluyen hacia donde tienen que fluir, y por más que te esfuerces e intentes hacerlo lo mejor posible, cuando llega el momento de herir a alguien lo hieres. La vida es así.”

No creas que estoy enfadada contigo. Sólo estoy triste. Por que tú has sido muy amable conmigo, y, a cambio, no he sabido ayudarte. Tú siempre estás encerrado en tu propio mundo y, cuando llamo a la puerta, ¨toc, toc¨, te limitas a levantar la cabeza antes de volver a encerrarte.

En mi corazón, se habían acumulado demasiados recuerdos de ella. En cuanto encontraban una grieta, por pequeña que fuera, iban saliendo, uno tras otro, imparables. Fui incapaz de detener esa fuga. 


-Dime, ¿en qué eres bueno? 
-No soy bueno en nada. Pero sí hay cosas que me gusta hacer. 
-¿Cuáles? 
-Ir de excursión, nadar, leer. 
-Veo que te gusta la soledad.


No puedo decirte palabras bonitas prometiéndote o pidiéndote nada. Todavía nos conocemos poco. Pero, si me das tiempo, haré lo imposible para que podamos conocernos mejor.


Rompí con mi novio porque me gustas más que él. Yo hubiera querido enamorarme de un chico más guapo. Pero qué vamos a hacerle… Me he enamorado de ti.


En el corazón siempre queda lo que tiene que quedar.


Siempre que una parte de mí encuentra la palabra adecuada, la otra parte no puede alcanzarla.


No te compadezcas de ti mismo. Eso sólo lo hacen los mediocres.


Pero, a fin de cuentas, ¿quién puede decir lo que es mejor? No te reprimas por nadie y, cuando la felicidad llame a tu puerta, aprovecha la ocasión y sé feliz.


Pensé en la infinidad de cosas que había perdido en el curso de mi vida. Pensé en el tiempo perdido, en las personas que habían muerto, en las que me habían abandonado, en los sentimientos que jamás volverían.


Todos nosotros somos seres imperfectos que vivimos en un mundo imperfecto. Y no debemos vivir de una manera tan rígida, midiendo la longitud con una regla y los ángulos con un transportador como si la vida fuera un depósito bancario.


La muerte no se opone a la vida, la muerte está incluida en nuestra vida.


Las personas, al morirnos, dejamos atrás unos pequeños y extraños recuerdos.


Es muy reconfortante pensar en ti, yo todavía en la cama y bien tapado. Me da la sensación de que estás junto a mí durmiendo hecha un ovillo. Y pienso en lo maravilloso que sería que esto fuese cierto. 


A nadie le gusta la soledad. Pero no me interesa hacer amigos a cualquier precio. No estoy dispuesto a desilusionarme.


Por eso ahora estoy escribiendo. Soy de ese tipo de personas que no acaba de comprender las cosas hasta que las pone por escrito.

Y una vez que la tormenta termine, no sabrás cómo lo lograste, cómo sobreviviste. Ni siquiera estarás seguro de si la tormenta ha terminado realmente. Pero una cosa si es segura. Cuando salgas de esa tormenta no serás la misma persona que entró en ella. De eso se trata esta tormenta.

Ricardo Carrión
Administrador del blog

miércoles, 11 de abril de 2018

Reseña Nº 213: Orbe oscuro

Orbe oscuro (Libro II, saga Orbe)

Michel Deb
Aurea Ediciones
227 páginas
Ciencia ficción


¿Me está diciendo que esta mierda viene del espacio? ¿Que los marcianos nos llaman por celular?


Somos pequeños e insignificantes, nuestro sistema solar es apenas una mancha en los grandes brazos de la espiral de nuestra galaxia. Aún así, los seres humanos creemos que somos la única civilización, y si no, una de las más avanzadas. Ni siquiera imaginamos qué es lo que puede haber más allá, a pesar de que nuestra galaxia es una de entre billones en nuestro universo. 

Universo, galaxia, sistema solar, planeta Tierra, Sudamérica, Chile, Región de los Ríos, ciudad de Valdivia. Dos hermanos, dos partículas insignificantes en contraposición a la vastedad. Y es que Michel Deb nos muestra con claridad lo pequeños que somos. A través de Aukán y Nehuén, estos dos hermanos chilenos que viven en Valdivia, nos lleva a un viaje hacia los confines de la existencia, más allá de nuestra imaginación, en una aventura tan lejana que resulta abismante: fuera de nuestro universo. Cuando hablamos de la saga Orbe, no se trata de una Space Opera interplanetaria, sino interuniverso. Así, el autor nos ayuda a imaginar y a rebasar los límites de nuestra percepción de la realidad y de nuestra propia creación.

"El tiempo es un río con muchos brazos y demasiadas bifurcaciones".

Pero pasar de un universo a otro no es tarea simple. En el primer libro de esta saga: Orbe dividido. Se da a conocer un artefacto capaz de abrir portales que permiten el viaje entre universos. El orbe es más que una máquina y mucho más que un ente vivo, es una especie de conjunto de conciencias dispuestas a erradicar el mal del mundo. Y con ese fin se creó. En una época remota, una raza conquistadora denominada "los Nagga", empezó a expandir su imperio tomando sistemas planetarios completos a través de la fuerza y la esclavitud. Su ansia de poder creció sin control y el orbe fue creado para detenerlos. El imperio Nagga era tan poderoso que la única forma de contenerlos fue enviarlos a otro universo. Desde entonces hay paz, la cual es mantenida por un grupo de guardianes que sirven al orbe y al conjunto de planetas federados. 

Tanto poder reunido en un solo artefacto despertó la codicia de muchos y las guerras volvieron a comenzar. El deseo de apoderarse del orbe terminó haciéndolo desaparecer. Y al suceder esto último, antiguas barreras que alejaban al mal desaparecieron. Ahora el universo corre peligro, el regreso de los Nagga es inevitable. La oscuridad regresa.

Luego de los acontecimientos de la primera entrega de esta saga. Los hermanos Aukán y Nehuén, terminaron comprendiendo que ahora depende de ellos mantener la paz en el universo. El poder que reside en su interior les da la capacidad de enfrentar a estos antiguos enemigos que vuelven a cobrar venganza. Ellos, dos insignificantes humanos, de un planeta minúsculo, de un universo lejano, son ahora los seres más importantes en esta implacable batalla que acaba de comenzar.

"Hoy toda la existencia está en peligro y sólo ustedes pueden detener todo antes que sea tarde".

Y es que no importa en qué universo nos encontremos. La eterna batalla entre el bien y el mal es transversal a cualquier tiempo y espacio. Y eso lo deja claro el autor a través de una historia en donde nada es realmente bueno ni realmente malo. La vida es una escala de grises. Los que parecen defender la paz ocultan algo, y desconfían de los hermanos chilenos y sus buenas intenciones. Aukán y Nehuén no solo deberán enfrentar al imperio Nagga, sino que también deberán lidiar con la desconfianza de la federación. El mismo Nehuén, además, tendrá su propia lucha interior.

"Todos arrastramos algún peso de nuestros errores, pero llega el momento en que es inevitable perdonarse para seguir viviendo". 

En esta ocasión el relato es mucho menos vertiginoso que en el primer libro. Es una novela de transición, en donde el autor nos va revelando interesantes sorpresas poco a poco. Ya no es un choque constante de eventos, es una narración pausada que nos va mostrando el verdadero trasfondo que hay tras esta genial historia. Sin dejar de lado la acción, las batallas espaciales y los encuentros cuerpo a cuerpo, se incorpora el elemento de descubrimiento. Michel baraja de manera muy equilibrada las escenas en que se revela parte del misterioso universo del Orbe, desde sus inicios hasta su época actual, junto con los orígenes y modo de vida del poderoso imperio Nagga. La constante revelación de sus costumbres, motivaciones de venganza y sus tecnologías para alargar la vida, harán de estos malvados seres unos antagonistas de lo más interesantes para el lector, ya que se encuentran muy bien desarrollados. Su propia historia, que se funde en un punto remoto del pasado con la del Orbe, deja entrever un delicado hilado entre tramas que causa interesantes giros en el argumento.

"Los Nagga, antes de ser expulsados, desarrollaban tecnología mucho más avanzada que la nuestra. no tenían límites éticos a la hora de experimentar. Una de sus investigaciones más importantes era desarrollar la inmortalidad". 

En cuanto a personajes. Al ser el segundo libro de una saga, ya hay un acostumbramiento y un cariño especial por varios de ellos. De este modo, Aukán y Nehuén, a pesar de seguir siendo los protagonistas, deben compartir sus apariciones con la de otros que poco a poco van tomando relevancia. Las acciones de Thiara, la esposa de Aukán, e incluso las de Ak´s, uno de los más fieles guardianes del Orbe, terminarán siendo claves para el inicio del tercer libro. Y es que hay sorpresas que nadie imagina, leyendas que cobran vida.

"El papel de ustedes, hermanos de la Tierra, es y será crucial para todos nosotros. Ningún ser, por pequeño que sea, quedará fuera. "El que siembra" debe llegar y lo hará en el momento más oportuno".  

"Se dice que vendrá un ser, que será capaz de crear y quitar vida, modificar las leyes del mismo universo a voluntad, y que nadie puede hacerle frente o rebatir sus desiciones".

Así, a base de leyendas que se materializan, alucinantes tecnologías, visiones del futuro, entretenidas escenas de acción y un argumento muy interesante, Michel Deb nos regala una cuota de su increíble imaginación. Mezcla arquetipos clásicos de la ciencia ficción con ideas muy novedosas, dando como resultado una historia que convence y sorprende, la cual será del gusto de todos los amantes del género.

"Pronto llegará el día en que todo será revelado, cuando todos los caminos converjan en un sólo propósito".



Muchas gracias a su autor por el envío del ejemplar

Ricardo Carrión
Administrador del blog

viernes, 6 de abril de 2018

Reseña Nº 212: Viernes, ganas de mear y lo que pasó después

Viernes, ganas de mear y lo que pasó después

Matías Kitsch
Ril editores
72 páginas


Novela corta o cuento largo, lo cierto es que el libro de Matías Kitsch, a pesar de su brevedad, no es de lectura rápida, ni de narración simple. Hay un efecto interesante que se produce con la temática, la forma en que está contada la historia y con la brevedad de la novela. Cuando di vuelta la última hoja tuve la sensación de que fui testigo de una larga epopeya en apenas unas cuantas páginas, y que el protagonista también la vivió en apenas unas cuantas horas. Es que Maxi, detiene el tiempo, como si fuese un ilusionista o más bien como si el alcohol le diera la facultad de la conciencia pura y absoluta, de abandonar el concepto del tiempo lineal y despertar de pronto, aislado de todo lo demás, para instaurar universos en instantes. Maxi nos lleva por el tortuoso camino de sus reflexiones y recuerdos. Es viernes, acaba de terminar la semana y no hay nada mejor que sentarse en el pasto a pasar el rato bebiendo alcohol y mirando a las chicas bailar. Es en ese espacio donde se desarrolla el grueso de la historia, cuando los universitarios liberan las tensiones de los estudios, fumando, bebiendo, teniendo sexo o conversando de lo que sea.

El título nos dice exactamente cómo está estructurada la historia. Es día viernes, y el relato se divide en dos partes. La primera es cuando Maxi desea orinar desesperadamente luego de beber demasiado alcohol (ganas de mear). La segunda se desarrolla cuando finalmente orina y se dirige rumbo a su casa (y lo que pasó después). En ambos casos nos enfrentamos a un extenso monólogo interior. Con ausencia casi total de diálogos y acciones, el protagonista devela muchas de sus angustias sobre el mundo, la vida y el amor. Y es que hace poco terminó una relación con Gaby, una chica que marcó su vida. En medio de los devaneos típicos de un borracho, nos narra sus inquietudes con una verborrea con muchas pausas, como si se tratara de un compás musical, donde va incluyendo citas de canciones de bandas punk. 

En apariencia es una historia simple, pero lo interesante está en las reflexiones y en la forma en que está contada. Usa la primera persona pasado de una forma muy interesante. Es el recuerdo de un borracho en una noche de ebriedad, pero relatado con una prosa que no ha perdido el efecto etílico. Porque el constante uso de la coma le imprime un efecto verborreico. El narrador no para de hablar,   lanza una idea tras otra, las cuales, parece como si chocaran y se mezclaran. Aún no termina de decir algo cuando drásticamente cambia el tema, pasa de una reflexión a una alucinación y luego a un flashback, rompiendo los esquemas clásicos de la narración retrospectiva. 

Así, a través de flashbacks, nos va mostrando partes de un rompecabezas para comprender sus acciones y todo lo que sucede a su alrededor. Poco a poco nos entrega las piezas de una delirante noche de alcohol. En donde las ganas de orinar terminan siendo el pensamiento recurrente que lo trae a la realidad desde sus profundas reflexiones. El hilo central es el constante recuerdo de su relación fallida con Gaby, y desde allí nacen sus frustraciones con el mundo. Sufre una crisis existencial, que lo hace consciente de que es un alma encerrada en un cuerpo con paredes de razonamiento. Puede que dios esté jugando con nosotros, o simplemente nos creó por casualidad y nos olvidó. O tal vez solo quería dormir y se hartó de nosotros.

Me gustan las reflexiones del protagonista. Es una novela ideal para todo amante del monólogo interior. Hay momentos en que se detiene en movimientos, en pequeños instantes y eso me dio la sensación del despojo del tiempo.
No soy un entendido en la cultura del punk rock, por lo que no pude apreciar todo lo que nos quería comunicar el autor, pero aún así disfruté mucho el libro. Como les decía más arriba, hay muchas citas de canciones de bandas punk, cada una con su pie de página indicando a que grupo pertenece. Además, no encontré errores ortográficos ni ninguna falla tipográfica. La edición está perfecta, cuida mucho los detalles.

Les dejo algunas citas que me encantaron del libro:

"Todos los mártires de la historia habían sido, más que héroes, masoquistas. La inercia siempre ganaba. Morir por la causa, vivir era una causa, todos morían por vivir". Pág. 15. 

"La memoria era una ventana empañada con aliento, y por más que intentara dibujar con el dedo mis ángeles eléctricos, los trazos obedecían a su propia física. Mostraban partes difusas y otras claras del mundo exterior." Pág. 18

"Sabía muy bien que el amor en tiempos de alcohol duraba menos de lo que uno pensaba". Pág. 18.

"Estaba condenado a la razón como un esclavo con grilletes de neuronas." Pág. 19.

"Son feos, pero tienen estilo. Tienen el rock and roll en la puta sangre y eso es lo que les gusta a las minas. No tenemos nada que hacer ahí. Si nosotros vomitamos, es asqueroso, pero si ellos vomitan, están haciendo punk rock". Págs. 21-21.

"Entonces, quizás la tristeza se basa también en la diversión ajena". Pág. 21

"Era hermoso desde una perspectiva que nadie más, creíamos, entendería, y era hermoso porque estábamos juntos y ya de a dos se redefinen los significados". Pág. 23.

"...pero aún faltaban cervezas para olvidar mi propio rostro en el reflejo de las latas". Pág. 23.

"...y pienso en que realmente toda la gente es desconocida. Incluso quienes creemos conocer en la mayor intimidad, si no nos conocemos ni siquiera a nosotros mismos. La palabra conocer está sobrevalorada, implica una certeza imposible de obtener". Pág. 26.

"Te conocí, o creí haberlo hecho, pero la coherencia es abstracta, conocí un instante de ti, luego ya habías cambiado y me quedé como imbécil reteniendo la idea del momento muerto". Pág. 26.

"Pero la cordura mantenía las intenciones en simples deseos". Pág. 28.

"La realidad era frágil, nada se relacionaba realmente, conjunto de coincidencias efímeras que le dan una excusa a los sentidos para racionalizar, para establecer las conexiones que no existen". Pág. 33. 

"El sentido de la vida no se encontraba en el fondo de los vasos o de las botellas, sino que se encontraba en el fondo de la vejiga, si es que existía el fondo. Mear largo era una metáfora irónica de la supervivencia, al retardo en respiraciones que aguantaba la vida, y al final, de todos modos, encontrábamos la vejiga vacía de vida con su único sentido: la muerte". Pág. 40. 

"Los clichés para describir la imbecilidad de la vida, lo absurdo en la coincidencia de que la consciencia encuentre con palabras la descripción de su mundo". Pág. 55.

"Según ella, yo era poeta porque no tenía poemas y eso era poético". Pág. 62.

"Y el tiempo es relativo, especialmente el tiempo que duran los silencios". Pág. 67.

Este libro ya está a la venta en Chile y lo pueden encontrar en Feria Chilena del Libro (14 locales), Antártica (todo Chile), Qué Leo (Santiago, Viña y Valpo), GAM, Lolita, Metales Pesados, entre otras librerías. También lo pueden encontrar en Buscalibre. 

Muchas gracias a su autor por enviarme el ejemplar
Ricardo Carrión
Administrador del blog








lunes, 2 de abril de 2018

Reseña Nº 211: Holmes & Watson

Holmes & Watson: Los casos más extraordinarios

Arthur Conan Doyle (1859-1930)
Editorial Pictus
Colección lectosfera
Serie escarlata
160 páginas

Arthur Conan Doyle escribió 60 aventuras de Sherlock Holmes, las cuales, según los investigadores y seguidores de la obra Holmesiana, son conocidas en su conjunto como "Los escritos sagrados" o "Canon Holmesiano". Se hace esta especificación ya que muchos escritores y admiradores de la obra, han seguido escribiendo historias de las hazañas del héroe de Doyle luego de su muerte. 

En esta edición, la Editorial Pictus, rescata cuatro historias de ese mítico Canon Holmesiano. Las cuales se caracterizan por seguir un patrón estructural general, que Doyle nunca cambió en sus relatos. Primero inicia con una introducción hecha generalmente por Watson, donde casi siempre especifica que se trata de hechos ocurridos hace varios años. Normalmente en esta parte es donde conocemos más de Holmes y el mismo Watson, ya que se develan detalles de sus vidas privadas. Luego vienen las preliminares del caso, en donde se presenta el cliente, quien antes de contar su historia es analizado por Holmes dando una muestra de su poder de deducción. Puede que el cliente cuente en su totalidad la historia o Holmes tenga que intervenir para sacarle toda la verdad, hasta decidir si acepta o no el caso. Una vez aceptado el caso y luego de retirarse el cliente, está la opción de que Holmes salga solo a hacer averiguaciones o vaya directo al lugar de los hechos junto a Watson para analizar todo personalmente. En ese instante, se dan a conocer los lugares, las personas involucradas, los posibles sospechoso y las pistas. Holmes se hace una primera idea de todo, pero sin revelar detalles, siempre muy tranquilo y cauteloso, mientras Watson, seguro que su amigo tiene todo resuelto intenta sonsacarle información. En esos momentos los relatos alcanzan una gran tensión, y hábilmente Doyle la relaja, hace que el detective vuelva a Baker Street o simplemente pase a comer algo o a escuchar música junto a Watson. Es la calma antes de la tormenta. Luego, de improviso, Holmes nos toma por sorpresa, y un sorprendido Watson relata con entusiasmo las explicaciones de su amigo que finalmente resuelven el caso, dejando contento al cliente y a la policía, puede que sea una verdad última o solo una verdad a medias, para que luego Holmes comparta la totalidad de su deducción con Watson en la intimidad. 

Son pocas las historias donde Doyle modifica este esquema, o donde hace cambios interesantes. Pero cuando lo hace, las historias resaltan porque sucede algo fuera de lo normal. Y por lo mismo, esas historias, se vuelven las favoritas de los admiradores. 
En esta edición, viene una historia tipo, podríamos decir, una que cumple exactamente con el esquema que expliqué con anterioridad, se trata de La aventura de la banda a lunares. Lo que hace especial esta historia, es que Holmes y Watson tienen más acción que en muchos de sus otros casos. Una joven recurre aterrorizada a la consulta del detective luego de la misteriosa muerte de su hermana. Ella tiene una idea de lo que le pasó, pero no tiene pruebas, por lo mismo teme por su propia vida. Lógicamente hay intereses económicos ocultos. En esta ocasión Holmes y Watson no tendrán una investigación pasiva. Deberán ir al terreno mismo a buscar una respuesta. Deben arriesgar el todo por el todo, porque la vida de su joven clienta está en peligro. En esta historia se destaca el valor y la astucia de Holmes, quien con la ayuda del fiel Watson, descubrirán una verdad sorprendente.

De los sesenta casos escritos por Doyle, solo dos son narrados por el mismo Holmes. Uno de ellos es  el que viene en esta edición: El ritual de los Musgrave. Corresponde a la juventud de Holmes, cuando recién había comenzado su consulta. Un compañero de colegio proveniente de una familia muy antigua de Sussex, los Musgrave. Decide pedirle ayuda al joven Holmes. Una doncella y un antiguo mayordomo desaparecen en extrañas circunstancias relacionadas con un antiguo y pasado de moda ritual por el que debían pasar todos los primogénitos de la familia. Luego de conocer de qué trata el críptico ritual de los Musgrave, Holmes decide ir directo al lugar de los hechos para resolver no solo las desapariciones de los sirvientes, sino que también lo que hay oculto tras el ritual. Esta historia no se destaca por la acción, sino por la habilidad deductiva del sagaz detective quien logra atar los cabos de un antiguo hecho histórico.

"Yo estaba firmemente convencido, Watson, de que no había allí tres misterios separados, sino uno solo, y que si conseguía descifrar el ritual de los Musgrave, tendría en mi mano la clave que me permitiría averiguar la verdad referente tanto al mayordomo como a la mucama". Pág. 30. 

El caso de Las cinco semillas de naranja, también conocido con el título de K.K.K, es uno de esos casos que destaca, no tanto por su desarrollo, sino por el final de la historia. El joven John Openshaw, visita a Holmes para explicarle un extraño misterio que se ha estado transfiriendo de generación en generación en su familia. Luego de que su tío volviera de Norteamérica y se asentara en una finca en Horsham, recibió una extraña carta con solo cinco semillas de naranja en su interior, para luego morir en extrañas circunstancias. Luego, su padre al heredar la finca también recibe la extrañas semillas y muere de forma misteriosa. Ahora John, nuevo dueño del lugar, también ha recibido las cinco semillas de naranja, e inmediatamente ha buscado ayuda. Holmes, como un experto razonador, entiende inmediatamente el peligro en que se encuentra su cliente y lo incita a actuar con presteza para salvar su vida, pero el destino le depara a Holmes una gran decepción, al desentrañar solo en parte, lo que hay detrás de este terrible caso.

"Toda persona debería amueblar el ático de su cerebro con todo lo que probablemente necesite, y todo lo demás puede guardarlo en el desván de su biblioteca, de donde puede sacarlo cuando lo necesite". Pág. 106. 

Escándalo en Bohemia cierra esta recopilación de casos extraordinarios. En esta ocasión, siguiendo la estructura de siempre, Holmes recibe la visita de una importante figura de la nobleza de Bohemia. El caso parece simple, recuperar una fotografía. El problema es la persona que la tiene: Irene Adler, una cantante de opera y cazarecompensas con un intelecto desbordante. A pesar de lo esfuerzos de la nobleza de Bohemia, nadie ha sido capaz de arrebatarle la fotografía. Si no la recuperan antes de que sea dada a conocer al público, podría desatarse un problema que comprometería a una de las grandes familias reinantes de Europa. 
La clave de esta historia es recuperar la fotografía, pero hay dos fuerzas o intelectos implacables que chocan, y el que se quede con la fotografía ganará. Holmes encuentra en esta aventura a uno de sus mejores adversarios: La bella y astuta Irene Adler. 

"Usted ve, pero no observa. La diferencia es evidente".  Pág. 123. 

Cada una de las historias elegidas para esta edición tiene un detalle que las hace destacar del general de los cuentos escritos por Doyle sobre Sherlock Holmes. Son realmente algunos de los casos más extraordinarios que todo admirador o aficionado debería leer y conocer. Por lo que este libro resulta fundamental tanto para expertos como novatos. A partir de estas cuatro historias, se puede hacer una idea general del estilo y las temáticas de los cuentos escritor por Arthur Conan Doyle sobre Sherlock Holmes.

Muchas gracias a Editorial Pictus y a Editorial Zig-Zag por el envío del ejemplar

Ricardo Carrión
Administrador del blog

lunes, 26 de marzo de 2018

Reseña Nº 210: Tokio blues

Tokio blues

Haruki Murakami
Editorial Planeta
384 páginas

Pensé en la infinidad de cosas que había perdido en el curso de mi vida. Pensé en el tiempo perdido, en las personas que habían muerto, en las que me habían abandonado, en los sentimientos que jamás volverían.

Tokio blues es mi primer encuentro con Murakami. Al parecer fue la elección adecuada, ya que en sus demás libros predomina el elemento surrealista, siendo Tokio blues la excepción. Por lo cual, es el libro ideal para comenzar con el autor. 
La historia es muy simple: Toru Watanabe tiene 37 años y al escuchar una canción en un avión, comienza a rememorar el pasado. Remontándose a los días en que iba a la escuela y luego a la universidad a finales de los años sesenta. Nos relata sus experiencias con el amor, la amistad y la muerte. Es básicamente el camino de un joven japonés hacia la madurez, con toda la implicancia que tiene la influencia externa del ambiente sobre su ser interior. 

Así pues, no tenía este punto en común con los demás, y leía mis libros a solas y en silencio. Los releía y cerraba los ojos y me llenaban de su aroma. Sólo aspirando la fragancia de un libro, tocando sus páginas, me sentía feliz.

La novela tiene muchos guiños a grandes obras de la literatura, como también a inolvidables éxitos musicales. La música y la literatura se funden para darle ritmo a la novela, en un compás adictivo difícil de dejar, ya que el gran protagonista de esta obra es esa prosa melódica de Murakami. 
Como se trata de una novela de cotidianidad y recuerdos, la atención del lector es difícil de mantener si las experiencias del protagonista no son lo bastante llamativas. Es por eso que cada personaje con que se encuentra Watanabe, toda persona con la que termina relacionándose, representa algún problema típico de la sociedad japonesa de aquellos años, los cuales aún se mantienen vigentes, por lo cual resulta una lectura transversal en el tiempo.

El conocimiento de la verdad no alivia la tristeza que sentimos al perder a un ser querido. Ni la verdad, ni la sinceridad, ni la fuerza, ni el cariño son capaces de curar esta tristeza. Lo único que puede hacerse es atravesar este dolor esperando aprender algo de él, aunque todo lo que uno haya aprendido no le sirva para nada la próxima vez que la tristeza lo visite de improviso

En general son tres temas los que predominan en la novela: el amor, la soledad y la muerte. Es una especie de triángulo donde uno afecta al otro irremediablemente. La soledad te lleva a la muerte, mientras que el amor te salva de la soledad y por lo tanto de la muerte. El problema que desarrolla el autor es cómo enfrentar la soledad, porque el amor puede llegar en muchas formas y es posible que encerrados en nuestra soledad no lo veamos como realmente es. El amor llama y no somos capaces de verlo. El vacío existencial y la búsqueda de una identidad ponen a prueba a los personajes, no hay un camino para enfrentarlos, cada cual deberá buscar el suyo y su lugar en el mundo. Y cada cual deberá saber si rendirse o no es la solución. 

Tal vez mi corazón esté recubierto por una coraza y sea imposible atravesarla. Por eso no puedo querer a nadie.

Son temas muy interesantes que a través de un relato en primera persona podrían profundizarse por medio del monólogo interior o mediante introspecciones del protagonista. Pero Murakami no lo hace así. La narración es una serie de hechos, uno tras otro, no hay espacio para la reflexión de los personajes, pero sí para las emociones. Todo la relación de ellos con la soledad, el amor y la muerte se demuestra y no se dice. Es una novela de acción y diálogos. Donde no se pretende explicar lo que se siente, sino que se dice y punto, las cosas se demuestran por medio de hechos y no se detienen a dar explicaciones. Si el protagonista tiene un conflicto interior, no lo expresa con palabras, sino que lo describe mediante sus acciones. Y eso es lo que le da una fluidez vibrante en cada pasaje. Es un libro muy visual donde se presentan imágenes a cada instante y donde las emociones y lo sentimientos resultan palpables y cálidos. A pesar de lo positivo de esto, tiene un pero, y es que pierde profundidad. Se le podría sacar mucho más partido a los temas, pero eso podría cambiar el ritmo del libro. Algo se debe sacrificar para que otra cosa resulte. 


Cada personaje tiene una historia interesante tras de sí, reflejo del vertiginoso ritmo de vida de una ciudad que aprisiona y deshace relaciones hasta dejar a las personas solas. Eso refresca constantemente el relato. En los momentos en que la historia central pierde ritmo, aparece la historia paralela de otro personaje, que complementa, enriquece y alimenta la trama. Es el paso de una melancolía a otra. 

Las cosas fluyen hacia donde tienen que fluir, y por más que te esfuerces e intentes hacerlo lo mejor posible, cuando llega el momento de herir a alguien lo hieres. La vida es así.

A pesar de ser una novela que busca empatizar con los jóvenes, ya que ellos son los protagonistas. A pesar de eso, se hace una interesante mirada al mundo adulto a través de los ojos de la juventud. Hay padres, madres y amigos que de forma secundaria aportan la nota adulta a la historia, ya que sufren problemas muy similares a los de los jóvenes, a pesar de la experiencia. La búsqueda de un sentido de la vida parece no terminar con la madurez, sino que es un largo camino que recién empieza. Es una dura carga que se debe aprender a sobrellevar a través de la vida. Watanabe lo hace saber en las primeras líneas del libro, cuando ha alcanzado los 37 años. 

A decir verdad, en aquella época, a mí me importaba muy poco el paisaje. Pensaba en mí, pensaba en la hermosa mujer que caminaba a mi lado, pensaba en ella y en mí, y luego volvía a pensar en mí. Estaba en una edad en la que, mirara lo que mirase, sintiera lo que sintiese, pensara lo que pensase, al final, como un bumerán, todo volvía al mismo punto de partida: yo.

En general es un libro que me gustó mucho, absolutamente recomendable para todo tipo de personas. Es muy amigable con el lector. Es ágil narrativamente, y a pesar de la melancolía que aflora de sus historias, resulta entretenido, parece contradictorio, pero es así. El final es algo abrupto y no se desarrolla de forma satisfactoria, pero deja claro los destinos de los personajes y el lector sabrá como extrapolar esos mezquinos bocetos que Murakami ofrece del futuro de ellos. 

En una caja de galletas hay muchas clases distintas de galletas. Algunas te gustan y otras no. Al principio te comes las que te gustan, y al final sólo quedan las que no te gustan. Pues yo, cuando lo estoy pasando mal, siempre pienso: "Tengo que acabar con esto cuanto antes y ya vendrán tiempos mejores. Porque la vida es como una caja de galletas.
Ricardo Carrión
Administrador del blog 

jueves, 22 de marzo de 2018

Reseña Nº 209: La liga de los extraordinarios detectives

La liga de los extraordinarios detectives

Jacques Heath Futrelle (1875- 1912)
Richard Austin Freeman (1862-1943)
Ernest Bramah (1868-1942)
Gilbert Keith Chesterton (1874-1936)
Anna Katherine Green (1846-1935)
Editorial Pictus
175 Páginas
Cuentos policiales

La editorial Pictus nos presenta esta espléndida antología de relatos policiales ingleses y estadounidenses de principios del siglo XX. Una época marcada por las escasas técnicas científicas de investigación por parte de la policía, predominando el poder de la observación y la obtención de pistas. Luego del éxito literario de Edgar Allan Poe a mediados del siglo XIX, que le dio un importante auge al relato detectivesco policial, sembrando la semilla de Auguste Dupin, provocó la aparición de muchos escritores que, llenos de ideas, crearon sus propios detectives y continuaron el legado. 

Esta edición está compuesta por cinco historias de cinco detectives diferentes, que alcanzaron cierta popularidad gracias a la habilidad narrativa e imaginación de sus creadores. La clave en este tipo de historias es la personalidad del detective, que destaca en medio de una ciudad gris, de personas grises y homogéneas. El detective es la excepción, es la chispa que brilla en medio de la neblina londinense y Neoyorquina. Jacques Futrelle sabía de esto y no halló nada mejor que adjudicarle un apodo llamativo a su creación: "La máquina de pensar". Así es conocido el detective Augustus SFX Van Dusen, debido a su naturaleza poco amigable y arisca con las personas y su gran uso de la lógica pura. En El caso del Rubens robado, resolverá una inexplicable desaparición de una obra de arte, donde solo su aguda mente podrá dar un orden lógico a una serie de extrañas pistas. 

"Dos más dos siempre es cuatro, no algunas veces, sino siempre." Pág. 23.

El relato más extenso del libro es protagonizado por el Dr. Thorndyke, detective creado por Austin Freeman, el cual es un médico, un científico en todo su esplendor, portador de su propio equipo forense portátil, con el cual realiza rápidos análisis en el lugar de los hechos para aprovechar el tiempo antes de que la pista se enfríe. Los relatos de Freeman tienen una particularidad. Son extensos porque primero nos relata el crimen en todos sus detalles, para luego hacer entrar en acción a su detective. Ya sabemos quién es el asesino y cómo se cometió dicho acto. Lo entretenido del relato es la forma en que el detective analiza las pistas y usa la lógica científica para desenredar todo y dar con el criminal. En El caso de Oscar Brodski utiliza esa estructura, dividiendo el relato en dos partes, una donde se comete un crimen y otra en donde se muestra cómo se resuelve. La primera parte es narrada en tercera persona y la segunda en primera por Christopher Jervis, también doctor en medicina y amigo de Thorndyke. Al cambiar de narrador acentúa el tono de asombro por la forma en que Thorndyke hace sus deducciones, resultando un relato muy entretenido.

"La observación rápida y la inferencia vienen con la práctica." Pág. 66.

Si nos pusiéramos a pensar en cuál de todos estos detectives es el más singular, definitivamente Max Carrados de Ernest Bramah, sería el elegido. Es completamente ciego, y no de nacimiento, sino debido a un desafortunado accidente. La supresión de la vista, no ha hecho más que potenciar su habilidad deductiva. La mejor forma de poder apreciar sus habilidades es leyendo uno de sus relatos como el que viene en esta edición: La moneda de Dionisio. En él, Max Carrados recibe la consulta de otro detective sobre una supuesta falsificación, pero debido al estado de su visión es subestimado por su compañero. Carrados, algo molesto, le demuestra sus habilidades: su aguda inteligencia, su alta percepción de sus sentidos y su conocimiento enciclopédico. No hay cabos que no pueda atar y lo deja demostrado en una representación impecable frente a su asombrado colega. 

"No creo que haya otra profesión que dependa más de la visión que la de un detective". Pág. 102. 

Para mí, el mejor relato de esta antología recae en el ingenio de Gilbert Keith Chesterton. Creador de uno de los detectives ingleses más famosos: El padre Brown.
Inofensivo, el padre Brown es un cura rural, es bajo, un poco obeso y posee un aire de legítima ingenuidad. Pero bajo sus modestos atuendos se oculta una sagacidad y astucia que en apariencia no tiene. Sus habilidades recaen en el conocimiento de las mentes criminales, debido a las confesiones que los pecadores le han hecho, lo que le permite pensar como ellos y anticipar sus movimientos. 
El primer relato en que aparece el modesto cura de Essex, es La cruz azul, relato que trae esta magnífica antología. En él, el Padre Brown deberá viajar a la ciudad portando un valioso objeto, sin saber que un hábil criminal, el más famoso del mundo, Flambeau, está tras sus pasos. 
Al contrario del resto de los autores, Chesterton no se encierra en un lugar donde se comete un crimen, sino que expande su historia por la ciudad dejando caer los rayos de sol del atardecer, coloreando un crepúsculo con sus palabras; un sello de todas sus historias. La forma en que logra generar misterio es a través de situaciones absurdas, las cuales parecen no tener sentido, pero que poco a poco se clarifica, hasta llegar a un final digno de un acto de prestidigitación. 

"Lo más increíble acerca de los milagros es que suceden. Un par de nubes se encuentran en el cielo. En medio de un viaje dudoso, un árbol se erige en el paisaje con la forma de un signo de interrogación." Pág. 121.

Y en esta edición no podía faltar una mujer detective: Violet Strange. Creada por Anna Katherine Green, una de las escritoras estadounidenses pioneras en la ficción detectivesca. Su obra inspiró a autores tan emblemáticos como Arthur Conan Doyle y Agatha Christie. 
Violet Strange es una mujer de la alta sociedad, es una joven bastante caprichosa, y que de forma secreta trabaja como detective. Su carácter es un poco frívolo y contrasta con su alta capacidad deductiva. En Una pista intangible, se encuentra con un caso bastante desagradable. El hecho escapa a sus escenarios habituales, pero debido a la insistencia de sus superiores toma parte en el asunto. Lo que todo un equipo de investigación policial no pudo detectar en el lugar de los hechos, sí lo hace la aguda visión de Strange, quien encuentra una pista intangible, que solo se puede ver con los ojos de la inteligencia. 

"Cuando me entero de algún caso con características tan desconcertantes, tiendo a conmoverme por algún hecho oculto más que por cualquier otro hecho visible". Pág. 170.

Yo soy un gran admirador de los detectives clásicos, he leído muchos relatos de este tipo y disfruté muchísimo este libro. Es recomendable tanto para lo que quieran conocer el género, como para los más experimentados; es entretención asegurada. El punto fuerte de esta edición es el rescate que se hace de detectives un tanto olvidados, y los sacan a la luz para que nuevos lectores puedan deleitarse con ellos. Una edición preciosa. La recomiendo mucho.



Muchas gracias a Editorial Pictus y a Editorial Zig-Zag por el envío del ejemplar

Ricardo Carrión
Administrador del blog