Si te gustó el contenido del blog me harías un gran favor siguiéndome

Mostrando entradas con la etiqueta la abadía de Northanger. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta la abadía de Northanger. Mostrar todas las entradas

miércoles, 15 de agosto de 2018

3 LIBROS para comenzar a leer a [ Jane Austen ]

¿Con qué libro iniciar con Jane Austen?

Cronología, recomendación y breve resumen


He disfrutado cada libro que he leído de Jane Austen, es cierto que hay algunos que he disfrutado más que otros, pero en general es una escritora que sabe atraparme con sus tramas románticas que incluyen fuertes componentes sociales. Es que Austen es una tejedora de enredos y malentendidos que no requieren grandes acciones y movimientos por parte de los personajes. La excelente construcción de cada uno de ellos le permite mediante diálogos, paseos y comidas crear escenas muy completas en base a simples interacciones que se potencian por sus bien estructurados perfiles. 

Muchas personas dudan si leer algo de ella, no saben si les gustará o no, o si el libro que eligen es el adecuado para empezar con la autora. Lo cierto es que no hay un orden específico para leer a Austen, pero sí se pueden recomendar los libros que han tenido más éxito entre sus lectores. Es por ello que en esta entrada voy a recomendar tres de ellos: Orgullo y prejuicio, Persuasión y la Abadía de Northanger.

Orgullo y Prejuicio



Elizabeth Bennet, la protagonista de esta historia, pertenece a una familia de clase media alta. Los Bennet son pequeños propietarios que aspiran a subir su estatus a costa del matrimonio de sus cinco hijas. Y no sólo eso, al no existir un hijo varón, la muerte del señor Bennet significará que la propiedad será heredada por su lejano primo Collins. Esta situación aumenta aún más el deseo de la señora Bennet de casar lo mejor posible a sus cinco hijas. En orden de edades la mayor es Jane, una mujer muy sensata, que destaca por su belleza y buen corazón; Elizabeth no tiene pelos en la lengua, y si algo no le parece bien, no tiene problemas en decirlo, rompe con los convencionalismos de aquella época, sentando las bases de la mujer moderna; Mary, es una chica algo torpe que se dedica mucho a estudiar para superar sus limitaciones; las menores, Lydia y Catherine son las menos sensatas de la familia, algo alocadas, muy alegres, cuyo fin en la vida es poder casarse, disfrutan de los bailes y adoran los sombreros y perseguir oficiales.
La vida transcurre tranquila para ellos hasta que se muda un nuevo vecino al barrio. Un acaudalado joven llamado Bingley, llega al lugar y se vuelve la gran oportunidad para muchas familias de casar a alguna de sus hijas con él. Bingley es de clase alta y viene con su amigo Darcy, un joven bastante orgulloso que posee una renta mucho mayor que la de su amigo, pero sus modales distantes lo hacen acreedor del rechazo de las mujeres.

Persuasión




Nos desplazamos en el tiempo hacia un Reino Unido en pleno período de la Regencia. Es la primera década del siglo XIX.
En el condado de Somerset, vive la familia de un distinguido Baronet, Sir Walter Elliot, señor de Kellynch Hall. Orgullosos por su posición social, los Elliot no se relacionan con personas sin un linaje distinguido. Los más arrogantes de la familia, son el propio Sir Walter y su hija mayor Elizabeth, seguida de sus hermanas Mary y Anne. Esta última es la menos arrogante de todos, por lo mismo, es ignorada por su familia en cualquier temática; a nadie le importa la opinión de Anne.
Lamentablemente sufrieron la pérdida de su madre, por lo que Elizabeth sustituyó su lugar en la casa, mientras que Sir Walter nunca volvió a casarse. Contaron además, con la ayuda de una antigua amiga de su madre y vecina, la señora Russell.
El tiempo pasó y a pesar de la buena administración de Elizabeth, las deudas han socavado el patrimonio de los Elliot. Se verán en la necesidad de hacer muchos recortes económicos, entre los cuales, deberán dejar Kellynch Hall para alquilarlo. Mientras, vivirán en una casa más pequeña en Bath, en el sudoeste de Inglaterra. Anne, siendo la más sensata de sus hermanas comprende a la perfección todos estos cambios.

Pero el destino quizo que los nuevos inquilinos de Kellynch Hall fueran parientes directos del capitán Frederick Wentworth, con el cual, Anne tuvo un romance hace ocho años. Estaban muy enamorados, pero el capitán no tenía un linaje distinguido ni futuro alguno. Lo que despertó la ira de Sir Walter, quien contó con la ayuda de la señora Russell para aconsejar y persuadir a Anne de rechazarlo.
El encuentro de estos dos antiguos enamorados es inevitable, Anne hará todo lo posible por no toparse con él, ya que su corazón no lo ha olvidado. Teme por el sentimiento de rechazo que debe llevar Wentworth en su recuerdo. ¿Quién ganará esta vez, el amor o la persuasión?

La abadía de Northanger



Catherine Morland es una chica de diecisiete años, es hija de un clérigo rural, por lo tanto su familia no tiene una gran fortuna, además tiene muchos hermanos. Ella es una chica bastante inocente, podría decirse que es ingenua, confía demasiado en las personas, lo que es algo lógico tratándose de una joven muchacha del mundo rural. Ella es la heroína de esta novela, pero no encaja en el perfil de la típica protagonista. Su vida es tan aburrida, que la única familia importante con la que puede relacionarse son sus vecinos, los Allen. Los cuales lamentablemente no tienen hijos, por lo que tampoco tiene vecinos de su edad para socializar. Debido a esto, su afición más grande es leer novelas góticas. Lo que la ha dotado de una poderosa imaginación.
Pero los Allen van temporalmente a pasar unos días al Balneario de Bath. Y deciden invitar a Catherine. Desde ese momento su vida toma un giro inesperado. Y a pesar de disfrutar de todos los encantos del lugar, no encuentran personas conocidas con las cuales entablar relaciones. Hasta que un día aparecen los Thorpe, antiguos conocidos de Mrs. Allen. Debido a este encuentro la ingenua Catherine forma un poderoso lazo de "aparente" amistad con Isabella Thorpe, una chica de su edad que también gusta de la lectura y, además, conoce muy de cerca al hermano de Catherine, James. 
Luego, otra familia comienza a entablar relaciones con los Allen y Catherine: Los Tinley. Gracias a un primer acercamiento en un baile por parte de Henry Tinley, el hijo menor de la familia, comienza a formarse un precioso lazo de algo más que amistad entre él y Catherine. 
Pero el comienzo de este pequeño romance, se ve algo entorpecido por el hermano de Isabella, Henry Thorpe, quien no deja ninguna duda de su intención de cortejar a Catherine. 
Todo comienza a tomar un giro inesperado cuando a la fantasiosa Catherine la invitan a pasar una temporada en la antigua Abadía de Northanger. Un lugar que toda lectora de novelas góticas desearía visitar. Allí, la joven e ingenua Catherine se dejará llevar por su desatada imaginación, escudriñando en el pasado de un antigua familia.




Ricardo Carrión
Administrador del blog

sábado, 9 de diciembre de 2017

[ RESEÑA ] La abadía de Northanger. JANE AUSTEN

La abadía de Northanger (1818)

Análisis y opinión


ricardo-carrion
Jane Austen (1775-1817)
Penguin clásicos
368 páginas

Catherine Morland es una chica de diecisiete años, es hija de un clérigo rural, por lo tanto su familia no tiene una gran fortuna, además tiene muchos hermanos. Ella es una chica bastante inocente, podría decirse que es ingenua, confía demasiado en las personas, lo que es algo lógico tratándose de una joven muchacha del mundo rural. Ella es la heroína de esta novela, pero no encaja en el perfil de la típica protagonista. Su vida es tan aburrida, que la única familia importante con la que puede relacionarse son sus vecinos, los Allen. Los cuales lamentablemente no tienen hijos, por lo que tampoco tiene vecinos de su edad para socializar. Debido a esto, su afición más grande es leer  novelas góticas. Lo que la ha dotado de una poderosa imaginación.

Pero los Allen van temporalmente a pasar unos días al Balneario de Bath. Y deciden invitar a Catherine. Desde ese momento su vida toma un giro inesperado. Y a pesar de disfrutar de todos los encantos del lugar, no encuentran personas conocidas con las cuales entablar relaciones. Hasta que un día aparecen los Thorpe, antiguos conocidos de Mrs. Allen. Debido a este encuentro la ingenua Catherine forma un poderoso lazo de "aparente" amistad con Isabella Thorpe, una chica de su edad que también gusta de la lectura y, además, conoce muy de cerca al hermano de Catherine, James. 

Luego, otra familia comienza a entablar relaciones con los Allen y Catherine: Los Tinley. Gracias a un primer acercamiento en un baile por parte de Henry Tinley, el hijo menor de la familia, comienza a formarse un precioso lazo de algo más que amistad entre él y Catherine. 
Pero el comienzo de este pequeño romance, se ve algo entorpecido por el hermano de Isabella, Henry Thorpe, quien no deja ninguna duda de su intención de cortejar a Catherine. 

Todo comienza a tomar un giro inesperado cuando a la fantasiosa Catherine la invitan a pasar una temporada en la antigua Abadía de Northanger. Un lugar que toda lectora de novelas góticas desearía visitar. Allí, la joven e ingenua Catherine se dejará llevar por su desatada imaginación, escudriñando en el pasado de un antigua familia. 

"Pues considero que aquella persona, caballero o señora, que no sabe apreciar el valor de una buena novela es completamente necia". Pág. 184. 

La novela está claramente dividida en dos partes: la primera desarrollada en Bath y la segunda en La abadía de Northanger. Pero es en Bath donde se tejen los hilos argumentales que llevarán la tensión narrativa hasta el final. Es en ese balneario donde se fijarán las relaciones entre las familias que irán involucrándose en la vida de Catherine: Los Thorpe y los Tinley. Estas dos familias son lo suficientemente contratantes para para encausar la atención del lector en sus diferentes acciones.

Lo interesante, es que a ojos del lector los comportamientos de los Tinley y los Thorpe son evidentes. Pero la protagonista no se da cuenta, brilla en ella la inocencia. Lo mismo pasa con sus protectores, los Allen, que parece que vivieran en las nubes. Y en eso se apoya Austen para realizar una narración irónica y sarcástica. Delata estos hechos evidentes, aclarando y puntuando que su heroína no se da cuenta. Definitivamente la narración de esta historia es la que logra darle el factor diferenciador con respecto a sus otros libros. Es amena, divertida, entra como una ráfaga de aire fresco a aliviar cualquier momento engorroso. Es el punto fuerte del libro.

No encontré puntos bajos o situaciones que me aburriera de la novela, al contrario, todo el tiempo Austen sabe como mantener la tensión narrativa. Hay momentos en que el amor y el romance se encargan de mantenerla, pero cuando es necesario las intercambia por el misterio y la imaginación. Sobre todo cuando la protagonista pasa un tiempo en La abadía de Northanger, dejándose influenciar por la lluvia, el ambiente gótico y los cuentos de misterios de Mr. Tinley.

En esta novela no hay puntos intermedios, hay personajes que el lector amará y otros que odiará profundamente. Y esa sensación hará que la lectura se haga muy adictiva en algunos capítulos. Me saco el sombrero ante la habilidad de Austen para narrar. En este libro, además, se encarga de destacar el amor por la lectura, pero no cualquiera, sino por la lectura de novelas. Carga contra todo aquel que denigre dicho hábito lector. Quedé encantado con este libro.

Novela, sí. ¿Por qué no decirlo? No pienso ser como esos escritores que censuran un hecho al que ellos mismos contribuyen con sus obras, uniéndose a sus enemigos para vituperar este género de literatura, cubriendo de escarnio a las heroínas que su propia imaginación fabrica y clasificando de sosas e insípidas las páginas que sus protagonistas hojeas, según ellos, con disgusto... Dejemos a quienes publican en revistas criticar a su antojo un género que no dudan en calificar de insulso, y mantengámonos unidos los novelistas para defender lo mejor que podamos nuestros intereses. Pág. 101. 


Ricardo Carrión
Administrador del blog