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lunes, 26 de marzo de 2018

Reseña Nº 210: Tokio blues

Tokio blues

Haruki Murakami
Editorial Planeta

Pensé en la infinidad de cosas que había perdido en el curso de mi vida. Pensé en el tiempo perdido, en las personas que habían muerto, en las que me habían abandonado, en los sentimientos que jamás volverían.

Tokio blues es mi primer encuentro con Murakami. Al parecer fue la elección adecuada, ya que en sus demás libros predomina el elemento surrealista, siendo Tokio blues la excepción. Por lo cual, es el libro ideal para comenzar con el autor. 
La historia es muy simple: Toru Watanabe tiene 37 años y al escuchar una canción en un avión, comienza a rememorar el pasado. Remontándose a los días en que iba a la escuela y luego a la universidad a finales de los años sesenta. Nos relata sus experiencias con el amor, la amistad y la muerte. Es básicamente el camino de un joven japonés hacia la madurez, con toda la implicancia que tiene la influencia externa del ambiente sobre su ser interior. 

Así pues, no tenía este punto en común con los demás, y leía mis libros a solas y en silencio. Los releía y cerraba los ojos y me llenaban de su aroma. Sólo aspirando la fragancia de un libro, tocando sus páginas, me sentía feliz.

La novela tiene muchos guiños a grandes obras de la literatura, como también a inolvidables éxitos musicales. La música y la literatura se funden para darle ritmo a la novela, en un compás adictivo difícil de dejar, ya que el gran protagonista de esta obra es esa prosa melódica de Murakami. 
Como se trata de una novela de cotidianidad y recuerdos, la atención del lector es difícil de mantener si las experiencias del protagonista no son lo bastante llamativas. Es por eso que cada personaje con que se encuentra Watanabe, toda persona con la que termina relacionándose, representa algún problema típico de la sociedad japonesa de aquellos años, los cuales aún se mantienen vigentes, por lo cual resulta una lectura transversal en el tiempo.

El conocimiento de la verdad no alivia la tristeza que sentimos al perder a un ser querido. Ni la verdad, ni la sinceridad, ni la fuerza, ni el cariño son capaces de curar esta tristeza. Lo único que puede hacerse es atravesar este dolor esperando aprender algo de él, aunque todo lo que uno haya aprendido no le sirva para nada la próxima vez que la tristeza lo visite de improviso

En general son tres temas los que predominan en la novela: el amor, la soledad y la muerte. Es una especie de triángulo donde uno afecta al otro irremediablemente. La soledad te lleva a la muerte, mientras que el amor te salva de la soledad y por lo tanto de la muerte. El problema que desarrolla el autor es cómo enfrentar la soledad, porque el amor puede llegar en muchas formas y es posible que encerrados en nuestra soledad no lo veamos como realmente es. El amor llama y no somos capaces de verlo. El vacío existencial y la búsqueda de una identidad ponen a prueba a los personajes, no hay un camino para enfrentarlos, cada cual deberá buscar el suyo y su lugar en el mundo. Y cada cual deberá saber si rendirse o no es la solución. 

Tal vez mi corazón esté recubierto por una coraza y sea imposible atravesarla. Por eso no puedo querer a nadie.

Son temas muy interesantes que a través de un relato en primera persona podrían profundizarse por medio del monólogo interior o mediante introspecciones del protagonista. Pero Murakami no lo hace así. La narración es una serie de hechos, uno tras otro, no hay espacio para la reflexión de los personajes, pero sí para las emociones. Todo la relación de ellos con la soledad, el amor y la muerte se demuestra y no se dice. Es una novela de acción y diálogos. Donde no se pretende explicar lo que se siente, sino que se dice y punto, las cosas se demuestran por medio de hechos y no se detienen a dar explicaciones. Si el protagonista tiene un conflicto interior, no lo expresa con palabras, sino que lo describe mediante sus acciones. Y eso es lo que le da una fluidez vibrante en cada pasaje. Es un libro muy visual donde se presentan imágenes a cada instante y donde las emociones y lo sentimientos resultan palpables y cálidos. A pesar de lo positivo de esto, tiene un pero, y es que pierde profundidad. Se le podría sacar mucho más partido a los temas, pero eso podría cambiar el ritmo del libro. Algo se debe sacrificar para que otra cosa resulte. 


Cada personaje tiene una historia interesante tras de sí, reflejo del vertiginoso ritmo de vida de una ciudad que aprisiona y deshace relaciones hasta dejar a las personas solas. Eso refresca constantemente el relato. En los momentos en que la historia central pierde ritmo, aparece la historia paralela de otro personaje, que complementa, enriquece y alimenta la trama. Es el paso de una melancolía a otra. 

Las cosas fluyen hacia donde tienen que fluir, y por más que te esfuerces e intentes hacerlo lo mejor posible, cuando llega el momento de herir a alguien lo hieres. La vida es así.

A pesar de ser una novela que busca empatizar con los jóvenes, ya que ellos son los protagonistas. A pesar de eso, se hace una interesante mirada al mundo adulto a través de los ojos de la juventud. Hay padres, madres y amigos que de forma secundaria aportan la nota adulta a la historia, ya que sufren problemas muy similares a los de los jóvenes, a pesar de la experiencia. La búsqueda de un sentido de la vida parece no terminar con la madurez, sino que es un largo camino que recién empieza. Es una dura carga que se debe aprender a sobrellevar a través de la vida. Watanabe lo hace saber en las primeras líneas del libro, cuando ha alcanzado los 37 años. 

A decir verdad, en aquella época, a mí me importaba muy poco el paisaje. Pensaba en mí, pensaba en la hermosa mujer que caminaba a mi lado, pensaba en ella y en mí, y luego volvía a pensar en mí. Estaba en una edad en la que, mirara lo que mirase, sintiera lo que sintiese, pensara lo que pensase, al final, como un bumerán, todo volvía al mismo punto de partida: yo.

En general es un libro que me gustó mucho, absolutamente recomendable para todo tipo de personas. Es muy amigable con el lector. Es ágil narrativamente, y a pesar de la melancolía que aflora de sus historias, resulta entretenido, parece contradictorio, pero es así. El final es algo abrupto y no se desarrolla de forma satisfactoria, pero deja claro los destinos de los personajes y el lector sabrá como extrapolar esos mezquinos bocetos que Murakami ofrece del futuro de ellos. 

En una caja de galletas hay muchas clases distintas de galletas. Algunas te gustan y otras no. Al principio te comes las que te gustan, y al final sólo quedan las que no te gustan. Pues yo, cuando lo estoy pasando mal, siempre pienso: "Tengo que acabar con esto cuanto antes y ya vendrán tiempos mejores. Porque la vida es como una caja de galletas.
Ricardo Carrión
Administrador del blog 

jueves, 22 de marzo de 2018

Reseña Nº 209: La liga de los extraordinarios detectives

La liga de los extraordinarios detectives

Jacques Heath Futrelle (1875- 1912)
Richard Austin Freeman (1862-1943)
Ernest Bramah (1868-1942)
Gilbert Keith Chesterton (1874-1936)
Anna Katherine Green (1846-1935)
Editorial Pictus
175 Páginas
Cuentos policiales

La editorial Pictus nos presenta esta espléndida antología de relatos policiales ingleses y estadounidenses de principios del siglo XX. Una época marcada por las escasas técnicas científicas de investigación por parte de la policía, predominando el poder de la observación y la obtención de pistas. Luego del éxito literario de Edgar Allan Poe a mediados del siglo XIX, que le dio un importante auge al relato detectivesco policial, sembrando la semilla de Auguste Dupin, provocó la aparición de muchos escritores que, llenos de ideas, crearon sus propios detectives y continuaron el legado. 

Esta edición está compuesta por cinco historias de cinco detectives diferentes, que alcanzaron cierta popularidad gracias a la habilidad narrativa e imaginación de sus creadores. La clave en este tipo de historias es la personalidad del detective, que destaca en medio de una ciudad gris, de personas grises y homogéneas. El detective es la excepción, es la chispa que brilla en medio de la neblina londinense y Neoyorquina. Jacques Futrelle sabía de esto y no halló nada mejor que adjudicarle un apodo llamativo a su creación: "La máquina de pensar". Así es conocido el detective Augustus SFX Van Dusen, debido a su naturaleza poco amigable y arisca con las personas y su gran uso de la lógica pura. En El caso del Rubens robado, resolverá una inexplicable desaparición de una obra de arte, donde solo su aguda mente podrá dar un orden lógico a una serie de extrañas pistas. 

"Dos más dos siempre es cuatro, no algunas veces, sino siempre." Pág. 23.

El relato más extenso del libro es protagonizado por el Dr. Thorndyke, detective creado por Austin Freeman, el cual es un médico, un científico en todo su esplendor, portador de su propio equipo forense portátil, con el cual realiza rápidos análisis en el lugar de los hechos para aprovechar el tiempo antes de que la pista se enfríe. Los relatos de Freeman tienen una particularidad. Son extensos porque primero nos relata el crimen en todos sus detalles, para luego hacer entrar en acción a su detective. Ya sabemos quién es el asesino y cómo se cometió dicho acto. Lo entretenido del relato es la forma en que el detective analiza las pistas y usa la lógica científica para desenredar todo y dar con el criminal. En El caso de Oscar Brodski utiliza esa estructura, dividiendo el relato en dos partes, una donde se comete un crimen y otra en donde se muestra cómo se resuelve. La primera parte es narrada en tercera persona y la segunda en primera por Christopher Jervis, también doctor en medicina y amigo de Thorndyke. Al cambiar de narrador acentúa el tono de asombro por la forma en que Thorndyke hace sus deducciones, resultando un relato muy entretenido.

"La observación rápida y la inferencia vienen con la práctica." Pág. 66.

Si nos pusiéramos a pensar en cuál de todos estos detectives es el más singular, definitivamente Max Carrados de Ernest Bramah, sería el elegido. Es completamente ciego, y no de nacimiento, sino debido a un desafortunado accidente. La supresión de la vista, no ha hecho más que potenciar su habilidad deductiva. La mejor forma de poder apreciar sus habilidades es leyendo uno de sus relatos como el que viene en esta edición: La moneda de Dionisio. En él, Max Carrados recibe la consulta de otro detective sobre una supuesta falsificación, pero debido al estado de su visión es subestimado por su compañero. Carrados, algo molesto, le demuestra sus habilidades: su aguda inteligencia, su alta percepción de sus sentidos y su conocimiento enciclopédico. No hay cabos que no pueda atar y lo deja demostrado en una representación impecable frente a su asombrado colega. 

"No creo que haya otra profesión que dependa más de la visión que la de un detective". Pág. 102. 

Para mí, el mejor relato de esta antología recae en el ingenio de Gilbert Keith Chesterton. Creador de uno de los detectives ingleses más famosos: El padre Brown.
Inofensivo, el padre Brown es un cura rural, es bajo, un poco obeso y posee un aire de legítima ingenuidad. Pero bajo sus modestos atuendos se oculta una sagacidad y astucia que en apariencia no tiene. Sus habilidades recaen en el conocimiento de las mentes criminales, debido a las confesiones que los pecadores le han hecho, lo que le permite pensar como ellos y anticipar sus movimientos. 
El primer relato en que aparece el modesto cura de Essex, es La cruz azul, relato que trae esta magnífica antología. En él, el Padre Brown deberá viajar a la ciudad portando un valioso objeto, sin saber que un hábil criminal, el más famoso del mundo, Flambeau, está tras sus pasos. 
Al contrario del resto de los autores, Chesterton no se encierra en un lugar donde se comete un crimen, sino que expande su historia por la ciudad dejando caer los rayos de sol del atardecer, coloreando un crepúsculo con sus palabras; un sello de todas sus historias. La forma en que logra generar misterio es a través de situaciones absurdas, las cuales parecen no tener sentido, pero que poco a poco se clarifica, hasta llegar a un final digno de un acto de prestidigitación. 

"Lo más increíble acerca de los milagros es que suceden. Un par de nubes se encuentran en el cielo. En medio de un viaje dudoso, un árbol se erige en el paisaje con la forma de un signo de interrogación." Pág. 121.

Y en esta edición no podía faltar una mujer detective: Violet Strange. Creada por Anna Katherine Green, una de las escritoras estadounidenses pioneras en la ficción detectivesca. Su obra inspiró a autores tan emblemáticos como Arthur Conan Doyle y Agatha Christie. 
Violet Strange es una mujer de la alta sociedad, es una joven bastante caprichosa, y que de forma secreta trabaja como detective. Su carácter es un poco frívolo y contrasta con su alta capacidad deductiva. En Una pista intangible, se encuentra con un caso bastante desagradable. El hecho escapa a sus escenarios habituales, pero debido a la insistencia de sus superiores toma parte en el asunto. Lo que todo un equipo de investigación policial no pudo detectar en el lugar de los hechos, sí lo hace la aguda visión de Strange, quien encuentra una pista intangible, que solo se puede ver con los ojos de la inteligencia. 

"Cuando me entero de algún caso con características tan desconcertantes, tiendo a conmoverme por algún hecho oculto más que por cualquier otro hecho visible". Pág. 170.

Yo soy un gran admirador de los detectives clásicos, he leído muchos relatos de este tipo y disfruté muchísimo este libro. Es recomendable tanto para lo que quieran conocer el género, como para los más experimentados; es entretención asegurada. El punto fuerte de esta edición es el rescate que se hace de detectives un tanto olvidados, y los sacan a la luz para que nuevos lectores puedan deleitarse con ellos. Una edición preciosa. La recomiendo mucho.



Muchas gracias a Editorial Pictus y a Editorial Zig-Zag por el envío del ejemplar

Ricardo Carrión
Administrador del blog

jueves, 15 de marzo de 2018

Un mago de Terramar - Reseña Nº 208

Un mago de Terramar (1968)

Ursula K. Le Guin (1929-2018)
Editorial Planeta 
Minotauro
218 páginas


El mundo ficticio creado por la autora es conocido como Terramar, un lugar donde abunda el mar, todo está cubierto por él, con excepción de una pequeña porción de tierra representada por un pequeño archipiélago compuesto por una gran isla central y un grupo de pequeñas islas que la rodean. A pesar de que en algunas de ellas no hay vida, predominando una tierra yerma y desértica, hay otras en que sucede todo lo contrario y la naturaleza se expresa con todo su brillo y plenitud. Los árboles, lo ríos y la luz conforman el paisaje donde se asientan las principales poblaciones humanas, que erigen sus aldeas y pueblos a partir de construcciones ligeras de madera y piedra. Es un mundo con características del medioevo pero influenciado por una poderosa magia basada en el equilibrio, y por la existencia de criaturas mitológicas como los dragones. 

"¿Nunca has pensado que así como hay oscuridad alrededor de la luz, también hay peligro alrededor del poder? Esta magia no es un juego al que nos dedicamos por placer o halago: Piénsalo: en nuestro arte cada palabra que pronunciamos, cada acto que ejecutamos es para bien o para mal. ¡Antes de obrar o hablar hay que conocer el precio!"

Uno de los aspectos fundamentales de la historia es esta magia que respeta a la naturaleza para poder convivir con ella en equilibrio. Existen desde sortilegios básicos, pasando por ilusiones hasta los hechizos más poderosos. Cuando se trata de encantamientos básicos no se requiere de tanta disciplina, ya que son artes pequeñas que no afectan el entorno; meras ilusiones pasajeras que utilizan las brujas de pueblo. Pero cuando ciertas personas aumentan su conocimiento y experiencia en artes mágicas más avanzadas, como la transformación y la invocación de objetos, se debe tener la suficiente disciplina para no afectar el equilibrio natural del mundo. Esto sucede cuando las personas con poderes especiales comienzan a entender cómo utilizarlo, empiezan a despertar la capacidad de saber y descifrar el nombre verdadero de las cosas. Cada ser y objeto de este mundo tiene un nombre verdadero, primigenio, que no es precisamente el nombre que te ponen al nacer, sino que es una palabra que define tu esencia. El conocimiento de dichos nombres y de los hechizos para invocarlos y controlarlos se pueden aprender, y es por eso que, para personas con el talento necesario, existe una escuela de magia, en donde no solo se aprende a usarla, sino que también a ser responsable de su uso. 

"Porque en eso consistía la magia, conocer el nombre verdadero de cada cosa".

El protagonista del libro es Ged, también conocido como Gavilán, que desde un principio, en las primeras líneas de la historia, la autora nos cuenta que es uno de los grandes magos de todos los tiempos, llegó a ser Señor de Dragones y Archimago. Pero todo gran mago tuvo un inicio, y los inicios no son fáciles para nadie cuando tienes que aprender a controlar tus impulsos y tus ansias. Es por eso que para conocer a Ged, debemos remontarnos a los tiempos en que todavía desconocía su nombre verdadero, cuando nadie sabía que tenía un talento mágico natural. 

No es solo una novela de fantasía, sino también de aprendizaje. Nos relata la vida de Ged desde su niñez en la Isla de Gont, pasando por la escuela de magia en Roke y luego en sus distintas travesías como hechicero. Es un largo viaje de vida, un proceso completo de maduración del protagonista hasta que cumple los diecinueve años. La autora construye un personaje real, que tiene una evolución lógica con su naturaleza. Ged, comete muchos errores, es temperamental, se deja llevar fácilmente por sus emociones y su orgullo. Esto provoca que constantemente este involucrado en algún problema y por ende, debe solucionarlos. El tropezar constantemente lo va formando como mago, además, cuenta con los consejos de numerosos personajes que se preocupan por él. Consejos que no siempre toma en cuenta, pero que poco a poco van calando en su interior. 


"Un hombre puede saber a dónde va, mas nunca podrá saberlo si no regresa y vuelve a su origen y atesora ese origen."


La novela toma ritmo a medida que Ged crece. Inicialmente toma impulso con los descubrimientos mágicos que va haciendo, nos muestra poco a poco cómo funciona la magia. Y ese constante descubrimiento te incita a seguir leyendo. Pero llega un punto en que aquello declina y el libro toma un giro distinto en base a uno de los grandes errores de Ged. Comete una imprudencia tan grande que marca su destino de una forma casi permanente. El solucionarlo lo vuelca a viajar, primero para huir y luego para perseguir. En una lucha en apariencia exterior, pero que definitivamente es interior. 

Y aquí la autora nos sorprende con un debate interno, y asoma una palabra clave para toda la historia: Equilibrio. Ged debe lidiar con la luz y la oscuridad de su interior, hay una lucha de aceptación y maduración para volverse una persona íntegra, pero que toma ribetes físicos debido al uso indiscriminado de la magia. Algo que debía ser interno, se vuelve una odisea en el mar y en la tierra, algo digno de preservar mediante la tradición oral. 

Y así como el nudo principal se basa en el equilibrio, toda la novela se construye sobre él. En Terramar hay suficiente luz para que destaque la oscuridad, suficiente maldad para que destaque la bondad de los hombres. El exceso de mar se compensa con las elevadas montañas de sus islas. 
La magia funciona de tal forma que no es posible crear algo de la nada, sino que se trae desde otro lugar o se transforma la materia ya existente, hay que dar para recibir, y cada hechizo de invocación tiene una repercusión, si traes la lluvia para algún lugar, en otro habrá sequía, si invocas comida, otro pasará hambre. Para que haya vida, debe haber muerte. El respetar el equilibrio de las cosas y usar la magia solo cuando sea muy necesario es lo que te convierte finalmente en un mago. Terramar vive en un equilibrio constante y cuando este se rompe, inicia la aventura. 

"El mundo se mantiene en Equilibrio. El poder de Transformación y de Invocación de un mago puede romper ese equilibrio. Tiene que ser guiado por el conocimiento, y servir a la necesidad."

Lo que me hizo falta en la novela fue una mayor presencia femenina, la que hay es muy escasa. Pero teniendo en consideración la época en que fue publicada, se entiende que los personajes femeninos casi no existan. Como es una saga de cinco historias, espero que la presencia femenina y su importancia dentro de la trama aumente con el correr de las aventuras. En cuanto al cierre final, me pareció perfecto, no hicieron falta explicaciones finales, lo que sucedió deja entrever lo que la autora quería expresar y se entiende. Hay una suerte de epílogo muy corto, para indicar los posibles destinos de los personajes. Me pareció autoconclusivo, pero con la posibilidad de continuar la historia. Y esto último no es por dejar una subtrama incompleta, sino por la inmensa cantidad de posibilidades que ofrece el mundo mágico de Terramar. 

"Tú pensabas, de niño, que es mago aquel que puede hacer cualquier cosa. Eso pensé yo, alguna vez. Y todos nosotros. Y la verdad es que a medida que un hombre adquiere más poder y sabiduría, se le estrecha el camino, hasta que al fin no elige, y hace pura y simplemente lo que tiene que hacer."

Ricardo Carrión
Administrador del blog



lunes, 12 de marzo de 2018

Reseña Nº 207: Pablo Neruda: Cartas de amor

Pablo Neruda: Cartas de amor


Pablo Neruda (1904-1973)
Edición: Gabriele Morelli
Cátedra
316 páginas

Para escribir versos como los que escribía Pablo Neruda, no solo había que enamorarse de vez en cuando, sino que vivir el amor en todo su esplendor y pasión. Cada uno de sus libros fueron escritos en medio de algún o algunos romances muy intensos. Es que el poeta no le ponía trabas a su corazón y desde muy joven desataba sus escandalosos sentimientos en el frágil papel. Quizá, antes del poema mismo, fue el correo el encargado de llevar sus primeras palabras de amor. Y es que la distancia es algo duro cuando se trata de amar, de separarte de la persona amada por un tiempo indeterminado. Comienzan las dudas y la indiferencia. La impotencia de no poder ver a sus musas a los ojos, de no tener contacto físico, obliga al poeta a escribir fuera del mundo fantástico de los versos y a dejar escapar frases y promesas de amor influenciadas por la cruel y dura realidad. 

En la correspondencia quedó la evidencia de cómo la vida afectó sus romances y sus amoríos. Y como éstos fueron los precursores de sus más grandes poemas. El epistolario amoroso es una suerte de biografía íntima, un paseo por su privacidad, donde el eje central es el amor y todo gira en torno a él. Lo cambios de trabajo, los estudios, la falta de dinero, sus lecturas, sus momentos difíciles, sus versos; todo desde la perspectiva de las diversas facetas de la pasión por la mujer. 

En esta edición se recopilan las cartas o fragmentos de ellas, que Neruda envió a sus diversas musas durante su vida. Pero las primeras epístolas que aparecen en este libro no son precisamente románticas, sino de amor filial, en donde se puede apreciar el cariño que el poeta tenía por su hermana Laura y por su "mamadre", apodo cariñoso con que trataba a su madre adoptiva Trinidad. Las cartas seleccionadas que les enviaba, son las más destacadas del período en que Neruda era estudiante en Santiago de Chile y luego Cónsul en Rangoon. 

"He hecho con cierta felicidad el viaje desde Europa y te escribo ya desde Rangoon, que es una gran ciudad bastante hermosa pero donde me aburriré en poco tiempo". Pág. 97.


En el mismo período de estudiante, también escribía a uno de sus amores de juventud: Teresa Vásquez (Terusa). Las cartas a Terusa son apenas unos fragmentos, ya que la mayoría fue tirada y quemada luego de que ella se casara. Pero se puede apreciar la intensidad con que Neruda le prometía amor a la joven muchacha, demostrando su desesperación por no tener una oportunidad con ella debido a la diferencia de clase. 

"Sin duda alguna no te acuerdas de mí. Yo en cambio he escrito estos versos llenos de tu recuerdo, de tu recuerdo que es lo único hermoso que tienen". Pág. 117.

La misma desesperación se aprecia en Las cartas a Albertina, que curiosamente se escribieron paralelas a las de Terusa. El epistolario de Albertina es el más extenso y completo del libro, ya que se conservó casi intacto. Gracias a eso se puede hacer un seguimiento de toda la relación, del inicio hasta el fin, y de como gradualmente, Albertina se queja de la naturaleza mujeriega del poeta. A ella Neruda le envió varios poemas que se incorporan en el apéndice de esta edición y que luego formaron parte de Veinte poemas de amor y una canción desesperada. 

"No sé qué cosas te habrán contado: de mí cuentan tantas cosas! Es preciso que me las digas. A ver si son ciertas. Si te digo: es verdad, créeme. Si no déjalo, y no lo pienses. Tengo hecha el alma de una manera tan difícil. No sé si amo o no amo, si olvido o si adoro. A ti y haga lo que haga, y digan de mí lo que deseen, te quiero inalterablemente, y tú lo sabes, Pequeña. " Pág. 144. 

Las cartas a Olga aparecen en años posteriores, pero son muy breves, ya que es solo un pequeño flirteo de Neruda con una entusiasta de su obra. Al comparar las fechas, se puede apreciar que mientras Neruda coqueteaba con Olga ya estaba casado con María Antonieta Hagenaar (Maruca), un matrimonio que ni él mismo se explica cómo sucedió, y del cual se arrepiente. No existe correspondencia amorosa entre ellos, como tampoco existen versos inspirados en ella. Es una relación que se fue quebrando cada día más, hasta que Maruca dio a luz a la pequeña Malva Marina. La pequeña nació con hidrocefalia, lo que terminó por ahuyentar aún más a Neruda, quien abandonó definitivamente a su esposa y a su pequeña hija enferma de dos años, la que más tarde también sería abandonada por su madre y moriría a los ocho años en el seno de una familia campesina que la adoptó. Pero estos hechos no mermaron el carácter mujeriego del poeta, quien parecía no poder vivir sin enamorarse continuamente de una nueva mujer. Así llegó Delia, veinte años mayor que Neruda, y que ya era su amante mientras estaba casado. Con Delia también se casa, pero como se hizo costumbre en Neruda, antes de separarse, según dejan entrever las cartas, ya tenía una nueva amante, Matilde Urrutia. Las cartas a Matilde son las últimas del libro, y puede que ella no haya sido su último amor.

"Hay algo más importante que tú y que yo, somos tú y yo. Juntos somos lo que la pobre gente no alcanza jamás, el cielo en la Tierra. " Pág. 247.

En las cartas escritas a todas sus musas, Neruda estila un humor cordial, acompañado con dibujos y juegos de palabras, con muchas palabras coloquiales y sobrenombres. Siempre se muestra ameno a pesar de que pudo estar viviendo problemas, como la falta de dinero y las persecuciones políticas.
En donde se muestra más serio es cuando sus destinatarias no responden sus epístolas o simplemente se retrasan en hacerlo. Neruda les implora y les reclama sus respuestas. Sobre todo a Albertina a quien incluso le pide que le escriba cartas más largas. El silencio de Albertina en la correspondencia termina inspirando el tan conocido poema veinte: me gusta cuando callas... Pero si hay algo que se puede destacar en todas sus cartas es lo mucho que lo angustia estar lejos de la persona amada, y ello le provoca la inspiración para escribir promesas y frases de amor que siempre aparecen al final de cada carta, justo antes de la despedida. Algo que no varió a lo largo de los años y de las distintas parejas que tuvo.

Tengo que destar de esta edición, la pasión por el detalle. Como se trata de una correspondencia privada, de carácter muchas veces familiar y de amistad; se hace referencia a muchos lugares y nombres de personas que son desconocidos para un lector ajeno al círculo de cercanos del poeta. Y es por ello que el autor incorpora muchos pie de página muy detallados que explican el momento, el lugar y la persona a la que Neruda hace referencia, como también las frases en clave y muchos otros detalles que brindan la experiencia de una lectura biográfica: como fotografías, imágenes de borradores y dibujos de Neruda, lo que permite conocer más a fondo su vida y su carácter. Además, previo a las cartas se incluye una introducción rica en aspectos biográficos, que detalla cada sección de la obra y la complementa de forma muy acertada. En mi experiencia personal preferí leer antes y después de cada compendio de cartas, la sección de la introducción que le correspondía. Eso me ayudo mucho a situarme en el tiempo espacial en que Neruda escribía, esto lo aconsejo a todos los futuros lectores de este libro.



Muchas gracias a Ediciones Cátedra y a Editorial Zig-Zag por el envío del ejemplar

Ricardo Carrión
Administrador del blog

lunes, 5 de marzo de 2018

Reseña Nº 206: La llamada de CTHULHU

 La llamada de Cthulhu/El ser en el umbral




ricardo-carrion
H. P. Lovecraft. (1890 - 1937)
Alma Clásicos Ilustrados
96 páginas
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Lovecraft murió sin ninguna fama, sus relatos no se volvieron populares hasta después de su muerte. Fue su amigo, August Derleth, el que decidió popularizar sus diversos escritos, los cuales no tenían ningún orden, pero que compartían características comunes. Así, los agrupó bajo el título de "Mitos de Cthulhu". La utilización del nombre "Cthulhu" responde a que es una de las pocas deidades imaginadas por Lovecraft que posee una descripción más clara y delimitada. 

Esta preciosa edición ilustrada y en tapa dura, cuenta con dos de aquellos relatos pertenecientes a los Mitos de Cthulhu: La llamada de Cthulhu y El ser en el umbral. 

"Vivimos en una plácida isla de ignorancia, entre las brumas de negros mares de infinito y, sin embargo, apenas somos capaces de ir muy lejos. Las ciencias, cada una de las cuales se mueve en su propia dirección, nos han afectado de momento muy poco, pero algún día, al juntar las piezas de conocimiento disociado, se abrirán vistas tan terroríficas de la realidad, así como de nuestra espantosa posición en ella." Pág. 9. 

El desconocido protagonista de La llamada de Cthulhu nos narra acontecimientos que él vivió. Nos cuenta de cómo se fue encontrando con información que otra gente recopiló y que en sus manos comenzó a tomar orden; un orden espeluznante. Es una historia que él cuenta de una forma muy personal, ya que no son solo hechos extraordinarios, sino que, además, lo afectan directamente; se ve peligrosamente involucrado.

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Para iniciar su relato nos pone en situación. Nos explica lo ignorantes e insignificantes que somos los seres humanos frente al pasado de nuestro propio planeta. Hemos tenido la suerte de vivir en una época tranquila del gran ciclo cósmico en que las gigantescas deidades venidas del espacio, y que antiguamente gobernaban la tierra, duermen. 
Una de ellas, el temible y gigantesco Cthulhu, da muestras de una extraña actividad, despertando de su letargo; haciendo una misteriosa llamada que no solo afecta a las mentes más sensibles, sino que pone en movimiento a todo un sangriento culto que se ha ido ramificando en el tiempo secretamente en la sociedad, por medio de la tradición oral y escrita. 

"Si digo que, a mi imaginación, algo extravagante, le parecieron a la vez, las imágenes de un pulpo, un dragón, y una caricatura de un ser humano, no sería infiel al espíritu de esa representación. Una cabeza pulposa y tentaculada coronaba un cuerpo grotesco y escamoso, dotado de alas rudimentarias...". Pág. 11. 

La principal fuente de información del protagonista fueron los papeles que heredó de su difunto tío abuelo muerto en extrañas circunstancias: George Gammell Angell, profesor emérito de lenguas semíticas de la Universidad de Brown. Los misteriosos archivos del profesor George, pusieron en conocimiento al narrador sobre un extraño culto a Cthulhu, desde ese momento, la curiosidad lo hace indagar cada vez más y a partir de esa información obtiene nuevos datos, completando el rompecabezas de una terrorífica historia. 

"El ser de los ídolos, el verde y viscoso engendro de las estrellas, había despertado para reclamar lo que era suyo." Pág. 45.

En El ser en el umbral, Lovecraft repite el narrador en primera persona, pero la estructura del relato cambia al anticipar el final, el desenlace. En esta ocasión sí conocemos el nombre del narrador: Daniel Upton, quien en la primera línea de la historia confiesa abiertamente:

"Es cierto que le metí seis balas en la cabeza a mi mejor amigo; aun así, espero probar, mediante la siguiente declaración, que no soy un asesino". Pág. 53. 

Y una declaración es la que Daniel hace. Para eso se remonta a su juventud, asegurando que conocía  desde muy pequeño a su amigo Edward Pickman Derby, quien a pesar de ser ocho años menor que él, demostraba una madurez tal que lo sorprendía, hasta el punto de tratarlo como a un igual. 

Remontarse al pasado y contar la historia de Derby es indispensable para que los lectores se hagan una idea de la personalidad de un niño prodigio, que resaltaba por sus dotes literarios, pero que se ocultaba de la sociedad debido a un carácter débil y afable. Este detalle resulta fundamental a la hora de explicar los extraños sucesos que se relataran a continuación.

ricardo-carrion


La narración sobre la vida de Edward Derby continua hasta que cumple treinta y ocho años. En ese momento conoce a Asenath Waite, una mujer diez años menor, que arrastra una oscura tradición familiar. Su padre Ephraim Waite es acusado de utilizar ciertas artes mágicas oscuras. Su hija no se queda atrás y es conocida por un extraño comportamiento muy cercano a la brujería. Aún así, Edward termina casándose con ella. Y desde ese momento inicia una verdadera pesadilla para él. Todos los hechos traumáticos y sucesos extraordinarios son narrados desde el punto de vista de Daniel. Él es un escéptico sobre lo que tiene que ver con asuntos mágicos y de hipnotismo. Pero todo lo que le toca presenciar y vivir, lo termina convenciendo de que algo oscuro y sobrenatural se esconde en las sombras. Relatará con mucha precisión la terrible angustia y terror de su amigo Edward, y contará con detalle por qué decidió matarlo. 

"Hay horrores más allá del confín de la vida sobre los que nada sospechamos y, a veces, las súplicas de un malvado los atraen a nuestra esfera." Pág. 88. 

Los dos relatos del libro nos invitan con mucha habilidad a "descubrir". En La llamada de Cthulhu la estructura se basa en ir completando las piezas de información para generar un cuadro completo. El lector ávidamente lee para comprender lo que está sucediendo. Mientras que en El ser en el umbral, la confesión inicial, invita a buscar los motivos de dicho acto. Las dos estructuras narrativas están hechas para incitar la investigación, para descubrir el misterio, que terminará siempre siendo algo horroroso, que escapa a este mundo. 
Los puntos en común de las dos historias, son los cultos secretos, la adoración de ídolos y las artes oscuras y macabras relacionadas con el célebre libro ficticio creado por Lovecraft: El necronomicón. 
Un libro que contiene la información necesaria para enlazar mundos y otros tiempos sobrenaturales, capaces de acabar con la vida en la Tierra tal como la conocemos. Muchos dudan de la existencia de este libro y creen que Lovecraft si tuvo acceso a su contenido, que no se trata de una simple fantasía, y que realmente fue escrito por el árabe loco Abdul Alhazred. 

Muchas gracias a Editorial Zig-Zag y a Editorial Alma por el envío del ejemplar. 

Ricardo Carrión
Administrador del blog





viernes, 2 de marzo de 2018

La náusea - Reseña Nº 205

La náusea (1938)



ricardo-carrion
Jean-Paul Sartre (1905-1980)
Alianza Editorial
282 páginas
Novela existencialista 

El existencialismo nace aproximadamente a finales del siglo XIX y principios del XX. Se acentúa y toma una forma definitiva en la primera mitad del siglo XX, específicamente en el periodo entre  guerras mundiales. La devastación bélica, hace sentir al hombre soledad, lo hace ser consciente de que está solo en el mundo, completamente desamparado. A esto hay que sumarle la carencia de objetivos, dando como resultado el cuestionamiento sobre su propia existencia, provocando la angustia interna. Esto es un proceso individual, no colectivo, ya que en lo social es donde el hombre puede encontrar una forma de no pensar en su singularidad, de abstraerse, se hace uno con los demás, formando un solo ente, perdiéndose a sí mismo. 

Sartre, más que un escritor, es un filósofo. Él es uno de los responsables de acuñar el término definitivamente. Pero lo hace contradiciendo un paradigma clásico del existencialismo. Antes, se pensaba que la esencia precedía a la existencia. Lo cual implicaba que existía un creador que pensaba en algo y que luego lo creaba, dándole existencia. Para Sartre es todo lo contrario: La existencia precede a la esencia. 

En este libro Sartre nos introduce en su filosofía y nos demuestra cómo la existencia precede a la esencia en el ser humano. Para eso crea un personaje fuera de lo común. Con una vida solitaria con las características necesarias para que no se sienta parte de la sociedad y pueda mirarla desde fuera, de forma individual, como un espectador, pero que, al mismo tiempo, puede verse a sí mismo por dentro, por medio de exhaustivas interrogantes que lo asaltan a cada instante. 

"Yo no tenía derecho a existir. Había aparecido por casualidad. Existía como una piedra, como una planta, como un microbio. Mi vida crecía a la buena de Dios y en todas direcciones." Pág. 139


"Mi existencia comenzaba a asombrarme. ¿No sería yo simplemente una apariencia?" Pág. 142

Antoine Roquentin es un hombre que ha viajado mucho, es soltero y tiene treinta años. No tiene problemas económicos, tanto así que deja su último trabajo por haberse cansado de viajar. Como vive de una renta, decide aislarse en la imaginaria ciudad francesa de Bouville. Allí su vida transcurre con monotonía, con visitas al museo, caminatas por la ciudad, y una constante estadía en el biblioteca, en donde se dedica a escribir un libro sobre un personaje histórico del siglo XVIII: el Marqués de Rollebon. Así, con ese afán de escribir sobre el pasado, Roquentin comienza a sentir extraños síntomas que lo hacen sentirse asqueado, él lo llama: La náusea. 

“Era una especie de repugnancia dulzona. ¡Qué desagradable era! Y procedía del guijarro, estoy seguro; pasaba del guijarro a mis manos. Sí, es eso, es eso; una especie de náusea en las manos.” Pág. 28.

"Entonces me dio la Náusea: me dejé caer en el asiento, ni siquiera sabía dónde estaba; veía girar lentamente los colores a mi alrededor; tenía ganas de vomitar. Y desde entonces la Náusea no me ha abandonado, me posee. Pág. 40.


"La Náusea no está en mí; la siento allí, en la pared, en los tirantes, en todas partes a mi alrededor".  Pág. 41.


Todo esto lo sabemos por medio del mismo Roquentin que narra en primera persona a través de un confuso diario personal. En medio de sus peripecias, La náusea se va intensificando, hasta el punto en que descubre que el pasado no tiene sentido. Él se da cuenta que los recuerdos son solo una excusa para sentir que no se ha vivido en vano, y que el mérito de olvidarlos intensifica su vida, le da una sensación única de aventura, ya que solo ese instante importa, pero a la vez, siente el vértigo de que no hay nada más adelante y no hubo nada más atrás, es solo el ahora, la existencia vacía. Eso lo llena de angustia, a tal punto de compararse con la vegetación y los objetos. Ellos no tienen conciencia, solo existen, en cambio el ser humano adquiere el conocimiento y se da cuenta de la verdad: de que la existencia precede a la esencia. Aunque tengamos el conocimiento, este no es eterno, no trasciende. Solo lo hace existencia. Es todo lo que hay, afloramos de la nada, somos brotes aleatorios de vida que no respondemos a ningún plan ni proyecto. Podemos existir como también no existir. No tenemos causa, somos contingentes. 

“Lo esencial es la contingencia. Quiero decir que, por definición, la existencia no es la necesidad. Existir es estar ahí, simplemente; los existentes aparecen, se dejan encontrar, pero nunca es posible deducirlos. Creo que hay quienes han comprendido esto. Solo que han intentado superar esta contingencia inventando un ser necesario y causa de sí. Pero ningún ser necesario puede explicar la existencia; la contingencia no es una máscara, una apariencia que puede disiparse; es lo absoluto, en consecuencia, la gratuidad perfecta. Todo es gratuito: ese jardín, esta ciudad, yo mismo.” Pág. 210.

Estas ideas que Sartre nos comunica a través del relato, las hace entender de una forma didáctica. No es un texto de filosofía, sino que crea un personaje que vive el proceso de entender que su vida es absurda. Por lo mismo, para llegar a eso, no nos cuenta una vida interesante, no es una historia entretenida, sino que es degradativa. Es un proceso de descomposición. El personaje va perdiendo poco a poco lo único que lo protege contra La náusea: el amor de una mujer y su libro. Por lo que no es una historia recomendable para alguien que busque un relato que lo motive a leer, sino para personas que busquen ideas que los motiven a leer. Es un historia de pensamientos y reflexiones que Sartre hila de forma inteligente, concepto a concepto, hasta llegar a una devastadora conclusión.


"Y de golpe estaba allí, clara como el día: la existencia se descubrió de improviso. Había perdido su apariencia inofensiva de categoría abstracta; era la materia misma de las cosas, aquella raíz estaba amasada en existencia. O más bien la raíz, las verjas del jardín, el césped ralo, todo se había desvanecido; la diversidad de las cosas, su individualidad sólo eran una apariencia, un barniz. Ese barniz se había fundido, quedaban masas monstruosas y blandas, en desorden, desnudas, con una desnudez espantosa y obscena". Pág. 204.


"Éramos un montón de existencias incómodas, embarazadas por nosotros mismos; no teníamos la menor razón de estar allí, ni unos ni otros: cada uno de los existentes, confuso, vagamente inquieto, se sentía de más con respecto a los otros". Pág.  205.

ricardo-carrion


Muchas gracias a Alianza editorial y a Editorial Zig-Zag por el envío del ejemplar.

Ricardo Carrión 
Administrador del blog