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miércoles, 14 de noviembre de 2018

Orden libros Trilogía Bas-Lag de China Miéville

Guía de lectura: Orden de lectura trilogía Bas-Lag

Cronología

orden-lectura

Cada vez que hablamos de una trilogía, damos por hecho de que existe una continuidad lógica entre el primer libro y los siguientes. Muchas veces el orden de publicación manda y no se puede leer el segundo sin antes haber pasado por el primero. En este caso, el escritor de fantasía China Miéville, va en contra de lo establecido, y cada uno de los libros que componen la saga pueden leerse individualmente. Lo que tienen en común es el escenario donde se desarrollan los hechos: El misterioso e intrincado universo de Bas-Lag, que mezcla fantasía, ciencia ficción con tintes de steampunk y terror. Un mundo fantástico en donde se utiliza como base el modelo de sociedad humana, pero con ciertos matices que lo hacen único en su estilo. En esta saga se destaca la imponente ciudad de Nueva Crobuzon.

"La arquitectura de Nueva Crobuzon se mueve de lo industrial a lo residencial, a lo opulento, al suburbio, a los bajos fondos, a lo aéreo, a lo moderno, a lo antiguo, a lo colorista, a lo monótono, a lo fecundo, a lo yermo... Creo que se trata de una dinámica fundamental. Transición" (Fragmento de La estación de la calle perdido).

Es una ciudad enorme, en donde habitan no solo humanos, sino las más variadas razas de seres extraordinarios. Es dirigida por el alcalde Rudgutter, que cuenta con una extraña milicia para imponer algo de orden en el caótico ambiente de la ciudad. La decadencia y la suciedad se encuentra por todos lados, no hay un centímetro cuadrado sin contaminación ni desorden, pareciese que, el mismo caos, fuese el precursor de las más diversas formas de vida que se desprenden de sus calles.

"Nueva Crobuzon era un enorme caldo de cultivo, una ciudad mórbida. Los parásitos, la infección y los rumores eran incontrolables" (Fragmento de La estación de la calle perdido).

Las criaturas creadas por Miéville son muy originales y siguen la línea temática del escenario de fondo, son ricas en detalles escabrosos y elementos que tienden a la desorganización, pero con distintos patrones de formas antropomórficas: de cactus, escarabajos, ranas, murciélagos, arañas, y pájaros; muchas de ellas, poseen ciertos poderes mágicos. Es una ciudad cosmopolita, que se divide en distintos distritos, comunidades y sectores, cada cual, con sus propias reglas y costumbres. Hay racismo, hay desprecio entre ellos, como también tolerancia. Incluso el amor florece entre seres de distintas razas, lo cual es sumamente mal visto.

Distintas líneas de trenes cruzan la ciudad, conectando los diversos barrios. Todas se cruzan en una misma estación: la estación de la calle perdido.

La tecnología a vapor domina y facilita la vida de los habitantes de Nueva Crobuzon. Las enormes pilas de basura contienen innumerables restos de artefactos que funcionan a vapor, de las cuales nacen extrañas vidas inorgánicas.

Es fantástico lo que hace China Miéville, creando un mundo completamente nuevo. Es verdad que utiliza excesivamente la descripción para poder ir dándole forma en nuestra mente, pero lo hace de un modo embellecedor, cada palabra que utiliza tiene un componente estético. Logra que la decadencia de la ciudad, su mugre, sus restos orgánicos, sus habitantes repulsivos y deformados, sean bellos. Le da brillo a la suciedad.

El sistema científico de la saga se basa en un triángulo con tres aristas, y en cada uno de sus vértices hay tres disciplinas: Ocultismo/taumaturgia, Material, Sapiente/social. En estas tres ramas se mueven las ciencias, embadurnadas en un ambiente de steampunk con motores de aceite y cerebros a pistones que funcionan a vapor.

La trilogía está compuesta por tres títulos. Recomiendo mucho leer las últimas ediciones de Nova, son realmente bellas, con tapas duras y muy bien encuadernadas. Son un lujo, así como también  su increíble y mejorada traducción.


La estación de la calle perdido (2000)
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En este primer libro se da a conocer mayoritariamente la ciudad de Nueva Crobuzón. En ella sucede algo impensado, bestias terroríficas asustan y siembran el caos en una ciudad de monstruos. Algo más asqueroso y peligroso que sus propios habitantes anda suelto, y un científico intentará enfrentar el escalofriante problema. 


La cicatriz (2002)
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En este libro sale del hermético mundo de Nueva Crobuzón y nos muestra otra parte de Bas-Lag, el mundo marino. Es una novela marítima, al estilo de corsarios y piratas. Tiene una alta gama de personajes fascinantes, tanto del punto de vista externo, como en construcción literaria, por lo mismo el autor se toma su tiempo al describirlos. En esta novela el autor nos presenta una sociedad flotante muy interesante. 

 El consejo de hierro (2004)
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En este tercer libro hay un retorno a Nueva Crobuzon. La trama es netamente política. Lo problemas sociales de nuestra realidad son llevados por el autor a su mundo fantástico para crear un novela que deja en evidencia los abusos contra la clase trabajadora. Pero con su inspirada imaginación crea una historia en perpetuo movimiento sobre las líneas ferroviarias de la ciudad. 

Si eres amante de la fantasía y la ciencia ficción te recomiendo mucho esta trilogía, ya que a través de las letras de Miéville, se vive una experiencia nueva que todo lector amante de estos géneros disfrutará. 

Ricardo Carrión
Administrador del blog

viernes, 11 de agosto de 2017

[ RESEÑA ] La estación de la calle perdido. MIÉVILLE

La estación de la calle perdido

Trilogía Bas-Lag. Volumen I


ricardo-carrion
China Miéville
Ediciones B
Nova
817 Páginas
Fantasía urbana-steampunk


La historia se desarrolla en el misterioso e intrincado mundo de Bas-Lag. Un mundo fantástico en donde se utiliza como base el modelo de sociedad humana, pero con ciertos matices que lo hacen único en su estilo. En esta primera entrega se describe en profundidad la ciudad de Nueva Crobuzon.  

"La arquitectura de Nueva Crobuzon se mueve de lo industrial a lo residencial, a lo opulento, al suburbio, a los bajos fondos, a lo aéreo, a lo moderno, a lo antiguo, a lo colorista, a lo monótono, a lo fecundo, a lo yermo... Creo que se trata de una dinámica fundamental. Transición". Pág. 62. 

Es una ciudad enorme, en donde habitan no solo humanos, sino las más variadas razas de seres extraordinarios. Es dirigida por el alcalde Rudgutter, que cuenta con una extraña milicia para imponer algo de orden en el caos de la ciudad. La decadencia y la suciedad se encuentra por todos lados, no hay un centímetro cuadrado sin contaminación ni desorden, pareciese que, el mismo caos, fuese el precursor de las más diversas formas de vida que se desprenden de sus calles. 

"Nueva Crobuzon era un enorme caldo de cultivo, una ciudad mórbida. Los parásitos, la infección y los rumores eran incontrolables". Pá. 24. 

Aquellas criaturas, son formas antropomórficas de cactus, escarabajos, ranas, murciélagos, arañas, y pájaros; muchas de ellas, poseen ciertos poderes mágicos. Es una ciudad cosmopolita, que se divide en distintos distritos, comunidades y sectores, cada cual, con sus propias reglas y costumbres. Hay racismo, hay desprecio  entre ellos, como también tolerancia. Incluso el amor florece entre seres de distintas razas, lo cual es sumamente mal visto. 

Distintas líneas de trenes cruzan la ciudad, conectando los diversos barrios. Todas se cruzan en una misma estación: la estación de la calle perdido.
La tecnología a vapor domina y facilita la vida de los habitantes de Nueva Crobuzon. Las enormes pilas de basura contienen innumerables restos de artefactos que funcionan a vapor, de las cuales nacen extrañas vidas inorgánicas. 

Isaac Dan der Grimnebulin es un científico, que se ha alejado de la comunidad universitaria que lo vio nacer. Debido a su carácter práctico, rechaza los trabajos como docente y decide instalarse por cuenta propia a realizar escandalosos y brillantes experimentos. Mantiene una relación transgresora con su amante Lin, una Kephri, una chica insecto, con cabeza de escarabajo y cuerpo antropomórfico. Ella es una artista que ha dejado de lado a su comunidad, para poder expresar su verdadero arte, y no el que le impongan sus pares.

A pesar de estar enamorados, Lin e Isaac mantienen sus vidas laborales apartadas de su relación, cada uno tiene sus propios proyectos. Un día los dos reciben una tentadora oferta por sus servicios. Isaac recibe un proyecto que deberá resolver en su laboratorio, y a Lin le encargan hacer una complicada escultura a cambio de grandes honorarios. Los que parecen dos proyectos separados, terminan por converger en algo que nunca hubieran pensado: una pesadilla.

Cuando las cosas parecen llevar rumbos normales, de pronto algo se tuerce y se desata la liberación de unas bestias que vienen de un lugar muy lejano, completamente ajenas a las bestias conocidas en Nueva Crobuzon. Son depredadores invencibles, imposibles de capturar y capaces de devastar la ciudad. El alcalde utiliza todos los medios que tiene a su disposición para intentar eliminar a los monstruos, pedirá ayuda a los depredadores más letales de Nueva Crobuzon, e incluso ellos, se negarán a prestar ayuda por temor. La única excepción ha sido la de una gran bestia interdimencional, que viaja por las redes de distintas realidades; la araña gigante, La Tejedora, está dispuesta a combatir la plaga. 


"Sus tejedoras abdominales se habían convertido en glándulas extradimensionales especializadas que tejían patrones en el mundo. Un mundo que, para ellas, era una telaraña". Pág. 385.

Como Isaac está directamente involucrado en la liberación de las bestias, sentirá que es su deber ayudar a cazarlas. Utilizará todo su genio científico para trazar un plan que las elimine, para ello, contará con la ayuda de diversos camaradas de las más variadas razas. Deberán huir y ocultarse, al mismo tiempo que las cazan. Sus vidas corren peligro a cada instante. Y para lograr su objetivo deberán dejar de lado todo, incluso su propia humanidad.


"Era más alta que un oso. Un manojo de afiladas extrusiones, como oscuros látigos cartilaginosos, florecía de sus costados y se extendía hacia el gigante. Otros miembros más cortos y afilados se flexionaban como garras.La criatura se sostenía sobre unas patas similares a los brazos de un mono. Tres pares surgían del tronco. Ora se apoyaba sobre un par, ora sobre dos, ora sobre los tres". Pág. 416. 

Es fantástico lo que hace China Miéville, creando un mundo completamente nuevo. Es verdad que utiliza excesivamente la descripción para poder ir dándole forma en nuestra mente, pero lo hace de un modo embellecedor, cada palabra que utiliza tiene un componente estético. Logra que la decadencia de la ciudad, su mugre, sus restos orgánicos, sus habitantes repulsivos y deformados, sean bellos. Le da brillo a la suciedad. 
Describe cada rincón de Nueva Crobuzon a medida que acompañamos a Isaac y a Lin en su aventura. Va creando el mundo a medida que los personajes avanzan, en cada paso que dan, aparecen nuevas y diversas formas de vida. La ciudad está viva, es un personaje más, es la protagonista. 

Con el telón de fondo de una conspiración política y de bandas del submundo, la trama es muy simple, pero la forma en que la entreteje el autor, le da belleza, tal como lo hace uno de sus personajes: La tejedora, la araña gigante que habla en acertijos, proclamas incomprensibles y oníricas. Es como si la araña fuese el mismo autor, tejiendo las redes del destino de sus personajes, resguardando a los que le dan belleza al tapiz, y eliminando a los que lo opacan, sin conmiseración, sin pena, de forma drástica, la muerte asoma a cada uno de ellos.

En un comienzo dibuja los hilos de cada personaje, como si se trataran de historias paralelas, como si fueran ajenos entre ellos, pero lentamente los va uniendo a partir de detalles insignificantes. Al principio, logra crear tensión a medida que describe las repulsivas criaturas que habitan la ciudad, pero más tarde, cuando aparecen los monstruos alados que desatarán el caos, la historia toma un ritmo trepidante que no deja de lado las descripciones y el constante carisma del entorno. Es sorprendente como crea monstruos aún más grotescos y peligrosos que los mismos ciudadanos, pasando a ser éstos simples conejos indefensos frente a la nueva plaga. 

La forma de cazarlos no responde a la fantasía, es la ciencia misma la que está detrás de las teorías, por lo que las soluciones mágicas no existen, hay reglas que se deben cumplir. El sistema científico del libro se basa en un triángulo con tres aristas, y en cada uno de sus vértices hay tres disciplinas: Ocultismo/taumaturgia, Material, Sapiente/social. En estas tres ramas se mueven las ciencias, embadurnadas en un ambiente de steampunk con motores de aceite y cerebros a pistones que funcionan a vapor.

Todos estos elementos hacen de esta historia, una gran experiencia para cualquier lector, es un libro detallista, muy entretenido y dinámico, que produce las más diversas sensaciones, que van desde el horror al amor, del asco a la belleza, desde lo humano a lo inhumano. Todo confluye en un solo punto, en donde todos los hilos del tapiz se encuentran: En la estación de la calle perdido. 


"Ninguna contabilidad moral podía disminuir el horror de lo que estaba haciendo". Pág. 674. 


Muchas gracias a Ediciones B Chile por el envío del ejemplar.

Ricardo Carrión
Administrador del blog