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lunes, 23 de abril de 2018

¿Cómo leer los libros de Mario Benedetti? 6 novelas imprescindibles

Guía de lectura: ¿En que orden leer a Mario Benedetti?

Cronología de sus mejores novelas


Las primeras publicaciones de Mario Benedetti fueron cuentos y poemas. En Sudamérica leer cuentos era una costumbre, por lo que el escritor partió así su carrera literaria. Pero desde Europa, llegó el llamado de que la gente quería leer novelas, y fue así como Benedetti comenzó a incursionar en ese género narrativo. Ahora son sus novelas las más conocidas de su obra. 

En esta entrada hablaré exclusivamente de sus novelas, recomendaré un orden para leerlas. Lo cierto, es que se pueden leer de forma completamente desordenada, ninguna se relaciona con otra. Pero, cuando uno quiere comenzar a leer a un autor siempre pregunta un orden o qué libro leer primero. Yo siempre lo hago y es una costumbre. Esta entrada está dirigida a esas personas que como yo, siempre andamos pidiendo una recomendación o un orden cuando queremos iniciarnos con un nuevo escritor. 

A pesar de que se puede comenzar por cualquier libro, hay una suerte de evolución en la escritura y  en las temáticas de las novelas de Benedetti que se puede notar si se leen en el siguiente orden. 


Quién de nosotros (1953)
Quién de nosotros fue su primera novela publicada. En ella un lector primerizo puede apreciar el estilo de Benedetti. Es el libro ideal para probar, para saber si es o no de tu gusto. Tiene la virtud de ser muy breve, por lo cual es ideal ya que no satura. En ella, relata la historia de tres personajes que viven un triángulo amoroso: Marcelo, Alicia y Lucas. 
A lo largo del libro se puede apreciar la evolución de la relación de dichos personajes. Desde muy jóvenes, Alicia y Marcelo se enamoran. Su relación comienza en los días en que iban a la escuela, en donde aprovechaban la soledad de los largos paseos que daban juntos de regreso a sus casas luego de las clases. Se podría decir que era una relación consolidada, con la típicas licencias e inocencias del amor adolescente. Hasta que un día llega un alumno nuevo: Lucas. Este triángulo amoroso se extrapola hasta sus vidas adultas, y Benedetti con maestría, con esa habilidad innata para expresar sentimientos en palabras, nos habla del amor y el desamor. 


La tregua (1960)
La tregua debe ser la novela más conocida de Benedetti. La doy como segunda opción porque puede ser odiada o amada, por eso no me gusta darla como primera opción para empezar con Benedetti. Trata un tema bastante fuerte y puede no ser del gusto de todos. Pero, si luego de leer Quién de nosotros, te ha gustado Benedetti, lo más probable es que ames esta novela. El argumento se construye en la cotidianidad de la vida de Martín Santomé, un viudo de 49 años a punto de jubilarse, con tres hijos, un trabajo normal de oficina y una vida rutinaria. Está escrita en forma de diario personal lo que le entrega una muy buena estructura, ya que no hay nada mejor que un diario de vida para plasmar la vida cotidiana.
En este diario, Martín da cuenta de su relación con diversas personas: con sus compañeros de trabajo en el oficina, con sus hijos en su casa y con uno que otro amigo. Hasta que el amor remece sus viejas raíces, y lo hace tomar conciencia que aún puede amar. 

Gracias por el fuego (1965)
Siento que Gracias por el fuego viene a cerrar un ciclo en la escritura novelística de Benedetti. En La tregua y en Quién de nosotros los temas principales son el amor y el desamor. En Gracias por el fuego vuelve a esos temas, pero los enriquece aportando con otras temáticas, dando como resultado la novela más completa del autor y, para mí, la mejor de todas. Ramón Budiño, de cuarenta y cuatro años, desarrolla su vida burguesa en Montevideo. Es hijo de Edmudo Budiño, uno de los hombres más importantes y ricos del país, dueño de un diario y una fábrica, que ha tejido poderosas influencias por medio de negocios sucios.
Ramón, siempre ha vivido bajo la sombra de su padre. Incluso, gracias al dinero de su progenitor ha podido montar una prestigiosa agencia de viajes, lo que le permite mantener su vida acomodada y la de su familia. Con su mujer Susana y su hijo Gustavo de diecisiete años, viven sin mayores sobresaltos. El único problema de Ramón es su conciencia. No resiste ver cómo su padre se mete en malos pasos, haciendo lo que le plazca y ensuciando el nombre de la familia. Tampoco siente la satisfacción de haber logrado las cosas por sí mismo, y para colmo está enamorado de una mujer prohibida. El desenlace de esta historia es uno de los más impactantes después de La tregua

La borra del café (1992)
En La borra del café, Benedetti finalmente abandona las temáticas de los tres primeros libros, y comienza un nuevo ciclo, uno más autobiográfico. Se remonta a la época de su infancia y juventud. A recordar los momentos del barrio que lo vio crecer. En esta novela nos cuenta la vida de Claudio, desde su niñez hasta su adultez. Para ello, se sumerge en la cotidianidad del Montevideo de mediados del siglo XX. La familia de Claudio es algo nómada, cambia de casa constantemente por diversos motivos. Esto los lleva a cambiar también de barrio, por lo cual, al adentrarnos en el libro, nos empapamos de la esencia de la cultura uruguaya.
¿Cómo contar casi toda una vida en tan pocas páginas? Benedetti, utiliza una narración fragmentaria, en donde nos muestra pequeños trozos de la vida de Claudio. Son 48 fragmentos muy breves, con los cuales arma un cuadro precioso de una vida normal; la belleza de lo cotidiano.

Primavera con una esquina rota (1982)
En esta novela nuevamente utiliza el elemento autobiográfico. Benedetti intenta plasmar las diferentes caras del exilio que él mismo sufrió luego del golpe de estado en Uruguay en 1973. Y lo hace a través del personaje de Santiago, que es un preso político, separado de su esposa e hija que intentan acostumbrarse a una nueva vida en Buenos Aires. A través de cartas, Santiago intenta mantener vivo el amor entre él y su esposa, mientras su hija debe afrontar la vida sin su padre. Además, describe experiencias propias con otros exiliados que el mismo Benedetti se encontró por el mundo. Aquí, el autor habla de procesos, desde la oscuridad hacia la luz y viceversa. La distancia puede quebrantar hasta el amor más grande. La primavera puede venir con una esquina rota. 


Andamios (1996)
La última novela del autor. Recomiendo leerla al final, ya que en ella vuelve a retomar el tema del exilio, pero esta vez desde la última cara, cuando se acaba y se debe volver al lugar de donde partiste. Es un cierre definitivo del segundo ciclo novelístico de Benedetti. A través del personaje principal nos muestra cómo se afronta la incertidumbre de regresar con la sensación de no saber si realmente perteneces a ese lugar, si fue o no correcto haber huido. Es un nuevo inicio, un empezar desde cero, en todos los ámbitos, desde el amoroso hasta el laboral. Es un proceso de cierre del pasado para afrontar un nuevo presente.


Benedetti no es una autor de diálogos, son muy pocos los que aparecen en su obra, él es más de párrafos extensos, fragmentos, anecdotarios. En ocasiones utiliza el formato epistolar o el de diario de vida. Si aparecen diálogos, estos son simples, sin verbos dicendi. El encuentra su voz en la frase larga, en el desarrollo del sentimiento a través del texto. Desmenuza emociones a través del monólogo interior. Su talento reside en exponer el conflicto interior de los personajes. 


Como les decía con anterioridad, esto es sólo una recomendación que, según mi experiencia, les ayudará a disfrutar mucho más la obra novelística de Benedetti. Pero, no hay ningún problema en empezar por la primera novela que encuentren o tengan a mano. Sigan su instinto, y nunca se priven de leer cuando la curiosidad llama. Espero la entrada les sirva de ayuda y motivación. 

Ricardo Carrión
Administrador del blog





viernes, 23 de junio de 2017

RESEÑA: Quién de nosotros [ BENEDETTI ]

Quién de nosotros (1953)

benedetti
Mario Benedetti (1920 - 2009)
109 Páginas
Narrativa Hispanoamericana.


Quién de nosotros es la primera novela publicada por el escritor uruguayo Mario Benedetti. En ella, relata la historia de tres personajes que viven un triángulo amoroso: Miguel, Alicia y Lucas

A lo largo del libro se puede apreciar la evolución de la relación de dichos personajes. Desde muy jóvenes, Alicia y Miguel se enamoran. Su relación comienza en los días en que iban a la escuela, en donde aprovechaban la soledad de los largos paseos que daban juntos de regreso a sus casas luego de las clases. Se podría decir que era una relación consolidada, con la típicas licencias e inocencias del amor adolescente. Hasta que un día llega un alumno nuevo: Lucas.

La amistad entre Miguel y Lucas crece inmediatamente, pero Miguel siempre está acompañado de Alicia. Se produce así, un encuentro forzoso y constante entre ellos, propiciado por Miguel. Desde aquellos tiempos, el triángulo queda establecido; se genera por una suerte de permisibilidad mutua, a veces consciente y a veces no.

La historia está narrada en los momentos finales de este triángulo, en la etapa adulta de los protagonistas. Cuando ya las situaciones no pueden tolerarse, y se dejan de engañar a sí mismos y entre ellos. Aceptan la existencia del triángulo, y se dejan arrastrar por la fuerza emotiva que vienen arrastrando desde los tiempos de la escuela.

"Pero ella y yo somos indudablemente otra combinación y precisamos hablar. Para nosotros no existe la protección del silencio". 

Han pasado once años desde el matrimonio de Alicia y Miguel. Él decide escribir una suerte de diario confesando sus verdaderos sentimientos a Alicia. Pero Alicia ya lo sabe, y al mismo tiempo prepara una carta; estás acciones provocan que Lucas también escriba su propia historia.

"Lo peor de todo es que no siento odio. El odio sería para mí una salvación y a veces lo hecho de menos como una antípoda de la felicidad".

Cada personaje relata desde su punto de vista su participación en estos encuentros y desencuentros de amor y desamor. Le dan la estructura al libro. Primero Miguel, utilizando el estilo del diario de vida, sin emplear fechas, pero valiéndose de una especie de constancia, anota todos y cada uno de sus sentimientos referentes a Alicia y Lucas, remontándose incluso al lejano pasado, contando datos de su infancia, sus días con Alicia y Lucas en la escuela, hasta los momentos críticos de su matrimonio.
La segunda en mostrar su punto de vista es Alicia, la cual utiliza el formato epistolar para sacar eso que lleva doliéndole tanto tiempo en el alma. Le escribe una Carta a su esposo, que de alguna forma termina por confirmar algunas teorías de Marcelo, y de derrumbar otras. Finalmente, la tercera parte del libro, se materializa con un relato de Lucas. Él es cuentista, así que aborda la narración de su historia en ese formato. Toca el tema de su relación con Alicia y Marcelo, disfrazándolos como personajes de un cuento, para terminar de mostrar la última cara de este triángulo amoroso.

"Pensándolo mejor, tal vez sea ésta una buena ocasión para narrarlo todo. Desde este presente que ahora me revela antiguos deseos y, lo que es mucho peor, antiguas carencias de deseos".

Y es la narración de Miguel, la más extensa, y la que me pareció más interesante. Es el personaje clave. A través de sus escritos nos pone en escena, nos presenta todos los personajes, y el contenido y limitado universo que utiliza Benedetti en esta historia. Porque el escritor uruguayo se olvida del mundo exterior, del mundo físico, para profundizar en la compleja gama de sentimientos de los protagonistas; en su mundo emotivo. La personalidad de Miguel es muy interesante, ya que su forma de ser, genera interés y repulsión al mismo tiempo, es el personaje que mantiene la cohesión en el triángulo amoroso, lo permite a la vez que lo odia. Es una persona frustrada, derrotada y vencida. No lucha ni pelea por sus objetivos, se hace a un lado y se transforma en espectador.

"El cielo gris, cercano, que difunde mi ventana, es -también él- un mediocre, un cielo sin Dios y sin sol, una excelsa chatarra que nunca me impresiona. El otro cielo, brillante, luminoso, el de las ansias de vivir y las películas en tecnicolor, es una falsa alarma. Mi cielo es éste y debo aprovecharlo". 

"Lo único que excede en mí la vulgaridad es justamente eso que pude ser, y que no soy." 

"Lo que pude haber sido ya no vale. Nadie acepta esa moneda; yo tampoco".

Esta permisibilidad del personaje, disfrazada de pesimismo, es el impulsor de toda la novela. Ya que no hablamos de un triángulo amoroso estático, sino completamente móvil; un personaje entra y el otro se aparta, y así sucesivamente, sin importar las barreras temporales, es un constante tú y yo, él y yo. Un círculo vicioso perfecto, que no puede parar de girar, porque es alimentado por la tormentosa confusión del sentimiento humano, donde predominan la amistad y la soledad. En tan pocas páginas, Benedetti nos entrega una novela de esas que no tienen final, aunque lo aparente.

Es fundamental el primer punto de vista de Miguel, porque nos dibuja en borrador las otras dos aristas del problema geométrico. Las cuales toman una forma definitiva gracias a sus propias narraciones. Así, desde el equivocado punto de vista de Miguel, podemos captar, gracias al contraste, la verdadera esencia de Alicia y Lucas.

"Alicia descansaba de sus arduas discusiones con Lucas para mirarme con una ternura inmóvil, que estaba en los alrededores del amor".

Hay muy pocas descripciones físicas, de hecho, los personajes, están tan bien construidos en base a la forma en que enfrentan la vida y el amor, que es fácil ponerle rostros y gestos. En pocas páginas ya están dentro de ti, sabes cómo se mueven y comportan. Está hecho de forma tan delicada y sutil que no te das cuenta.

"Lo cierto es que la vida desde el principio me sacó ventajas y yo no he podido no podré jamás recuperar el terreno perdido".

Es tal la genialidad de Benedetti, que evoca la forma triangular en toda la novela. Las tres aristas nunca están equilibradas, de forma que siempre se buscan, y el hecho de buscar el equilibrio mantiene firme la estructura. Eso lo hace notar en las tres formas diferentes de narración: diario de vida, carta, cuento. Formatos que solo pueden tener sentido si el primero se une al segundo; para luego el segundo dejar al primero y unirse al tercero, el cual encuentra sus orígines en el primero. Las narraciones, las temáticas y los personajes, tanto dentro de la historia como fuera de ella, vistos como simples elementos novelescos, se necesitan, y se buscan, creando esa sinergia que la da a la historia esa perfección estilística que muchas veces pasa desapercibida por la preciosa prosa poética del autor. Muchos se ciegan por la intensidad con la que Benedetti hace navegar al lector por las profundas aguas de la emotividad humana, y no aprecian la estructura artística de la novela.

"Así como en las relaciones del hombre y la mujer, la pasión, la simple atracción sexual, desvirtúan, confunden, y transforman el verdadero afecto."

Aquí no hay solamente una capacidad del autor de saber sacar a flote los sentimientos del lector a través de sus personajes, también hay una estrategia narrativa en donde el número tres toma un protagonismo como cifra mágica, al igual que en la metamorfosis de Kafka. Por eso a muchas personas les parece que les falta algo al final, sienten que les faltó más, pero lo que falta, siempre ha estado allí, porque el triángulo no está roto, aunque lo aparente. Nunca estará roto.

"Ellos, en cambio, no se querían; se necesitaban. Y la situación terminaba por humillar el amor y la amistad que me inspiraban".

En este pequeño y breve libro de Benedetti, es capaz de mostrar toda su faceta de artista. Hay arte en la forma adecuada en que coloca la palabras, para que las oraciones sean melodiosas y certeras; hay arte en cómo cada un de las tres narraciones sostiene las estructura del relato; hay arte en como están posisionadas las temáticas emotivas para darle movimiento al triángulo amoroso. En su conjunto, este libro, es un precioso cuadro de esos que deberían estar colgados en un museo para que todos el mundo lo viera. Benedetti no tiene esa prosa rupturista de Cortázar, él es más sutil, pero igual de ingenioso.

"Yo no podía creerme en la gloria, porque estaba convencido de que enamorarse era más que una espontánea simpatía, algo más que mi ferviente deseo de su presencia". 
En esta ocasión, quiero agradecer por la fotografía a una amiga de Twitter: @larunego 
Ella me permitió usar la fotografía de su libro, que es bastante antiguo, y por lo mismo me encanta. 

Espero que se animen a leer más a Benedetti y a muchos de los escritores latinoamericanos, son todos grandiosos y son nuestros. 

Ricardo Carrión 
Administrador del blog.