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lunes, 13 de junio de 2016

Reseña Nº 83: Como pez en el árbol

Como pez en el árbol

Lynda Mullaly Hunt
Nube de Tinta
Penguin Random House
254 Páginas
ISBN: 978-956-9476-16-7

Ally Nickerson es una niña de doce años, para ella es una tortura ir a la escuela; le cuesta mucho leer, las letras se le dan vuelta, las ve borrosas y hasta le duele la cabeza. Cada vez que cambia de escuela se las arregla para que sus compañeros y profesores no noten su dificultad para leer y escribir. Aunque para eso deba hacerse pasar por una chica problema, por lo que sus visitas a la oficina de la directora son frecuentes.

Esta dificultad la hace sentirse inferior, una niña poco inteligente; no sabe que su problema es algo normal, y cree que no sabe leer por ser torpe. Su autoestima está por el suelo, no siente la confianza suficiente para relacionarse con otros niños y el miedo a hacer el ridículo la domina. Teme que los profesores la descubran y le tengan lástima; teme que las niñas que siempre la molestan se enteren y le hagan la vida aún más miserable y sobre todo teme defraudar a sus padres.

"Para mí leer es como buscarle sentido a un plato de sopa de letras. No sé cómo lo hace el resto del mundo" Pág 18.

Cuando Ally ya no puede resistir más, algo sucede; llega un nuevo profesor en reemplazo de la antigua maestra. El maestro Daniels parece ser diferente, una persona en la cual se puede confiar. Y él ve en Ally grandes potenciales y está dispuesto a ayudarla a descubrirlos.

La historia es contada en primera persona por Ally, gracias a ello podemos ser testigos de todos sus cuestionamientos; vemos el mundo desde su perspectiva y como la dislexia la afecta día a día. Todo se desarrolla principalmente en el salón de clases, junto a sus compañeros y a sus profesores. El relato es refrescante, debido a la continua interacción entre niños de doce años, su alegría e inocencia resultan maravillosos. Ally se esfuerza continuamente por no ser descubierta y eso la ha privado de tener amigos, pero gracias a la influencia del nuevo maestro lentamente la niña empieza a evolucionar, paso a paso va a vencer sus miedos y a escuchar su corazón.

Debo ser algo más que una niña que no sabe leer bien. Pág. 93


Todo el relato es un proceso de redescubrimiento y aprendizaje, nada pasa de un momento a otro, es un proceso delicado que tenemos el placer de seguir en todos sus detalles. Cuando Ally comienza a ver más allá de sus propios problemas, empieza a conocer los de sus compañeros más cercanos y se da cuenta de que no es la única que carga con angustias cuando va a la escuela.

Es una historia de superación, de profundo optimismo, cargada de emociones. Comienza de un forma muy angustiante ya que en todo momento sentimos la desesperación y desolación de la protagonista, pero evoluciona de forma gratificante. Cualquier persona puede identificarse con Ally, no importa que el problema no sea la dislexia; el mensaje llega a todos por igual, debemos confiar en nosotros mismos, dejar de intentar encajar y apreciar lo que somos. Todos somos diferentes y debemos apoyarnos y no aislarnos. Si necesitas ayuda no dudes en pedirla, siempre habrá alguien dispuesto a darte una mano. Ese el gran mensaje de esta conmemora historia.

Supongo que, al fin y al cabo, "me cuesta" no es lo mismo que "no puedo" Pág. 186

Es un libro muy corto, se lee muy rápido; está muy bien estructurado, nada sucede de forma mágica y sin dificultades, todo es un proceso. Se resalta la importancia de un buen profesor, preocupado por sus alumnos y que no enseña de forma general, entiende que todos son diferentes y cada uno tiene una forma de aprender. La historia enseña más sobre la dislexia y como apoyar a las personas que la padecen. Y no se trata el tema como una enfermedad, al contrario, la tratan como algo especial, una capacidad diferente, una forma distinta en que el cerebro funciona, más creativa, más especial; te dan ganas de ser disléxico y tener esa característica singular que los destaca.

Es muy emotivo, es ideal para niños y adultos, es de esos libros que te dejan un mensaje positivo, de optimismo, que hace mucha falta en estos tiempos.

Ricardo Carrión
Administrador del blog