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domingo, 5 de noviembre de 2017

Reseña Nº 189: Cartero

Cartero (1971)

ricardo-carrion
Charles Bukowski (1920-1994)
Anagrama
188 páginas


Bukowski es considerado un claro exponente del movimiento literario estadounidense "realismo sucio". El cual se caracteriza por minimizar todo tipo de descripciones, ya sea sobre escenas, entornos o personajes. Es un estilo parco y superficial, en donde incluso los diálogos son secos y dicen justo lo necesario, sin especificar o incluir acciones, gestos o verbos dicendi. Pero no solo la narración es así, los personajes también, son hombres comunes y corrientes, sin ningún elemento que los haga sobresalir de los demás, excepto por su propia decadencia. Son seres grises e ignorados imbuidos en un ambiente urbano, subsistiendo con lo mínimo. No es que Bukowski haya querido escribir con dicho estilo. Lo que pasa es que Bukowski perteneció a ese mundo. Y lo que hace en sus novelas, es retratar su vida a través de un Alter ego: Henry Chinaski.

Cartero fue la primera novela que escribió, la comenzó justamente cuando decidió dejar su empleo en el servicio postal. En ese momento apostó todo a la escritura. Es por eso que en Cartero nos relata lo que estaba viviendo en ese entonces. Se remonta a cuando tenía treinta y seis años. Y Chinaski, como siempre, andaba perdido por la ciudad, de pensión en pensión, bebiendo, apostando en el hipódromo, relacionándose alternativamente con diferentes mujeres, las cuales perdía a cada momento por diferentes motivos. Nada era constante para él, nada era definitivo, todo pasajero. Pero no siempre  podía seguir así. Y la oficina de correos sería la excepción.

"Empezó por una equivocación.
...me enteré por el borracho que vivía calle arriba, y que lo hacía todos los años, que contrataban a cualquiera que se presentase, así que fui y lo siguiente que supe fue que tenía una saca de cuero a mis espaldas..."


Todo comenzó con la necesidad de buscar un trabajo para poder conseguir algo de comer para él y su novia de turno, Betty. Por algunos conocidos, se enteró de que en correos estaban aceptando a todo el mundo. No perdió el tiempo y se dirigió allí. Desde ese momento entra como auxiliar de cartero.
A través de su prosa seca, nos cuenta sus peripecias en el trabajo; el infierno de la calle: las miradas indiscretas, los perros, la lluvia, la gente loca. Y todos esos obstáculos los debe sortear en un período de tiempo exacto, ya que no puede fallar en la hora de llegada a la central, lo que siempre le ocasiona conflictos como no poder almorzar o cosas peores.

-¡Apártese! -dijo una voz de mujer-. ¡Apártese para que pueda ver su cara!

-Bueno, ya está, pensé, otra chiflada.

Pero Bukowski se lo toma con humor, tanto sus quiebres amorosos, como sus peripecias en la calle, las narra con soltura e hilaridad, se ríe de él mismo, de su desgracia. Pero cuando se trata de contar la historia de un compañero, de las personas que lo rodean, se vuelve muy emotivo. Hank, el tipo duro y superficial, el que cosifica a las mujeres, y que por lo mismo muchos odian leerlo. Tiene un lado profundo y humano que lo demuestra cada vez que alguna de sus novias, amigos o compañeros, se meten en problemas. No importa cuánto diga para afuera. Chinaski es un ser tremendamente emotivo y conmovedor.
Arrastrado por sus vicios hacia la nada. Sumergido en el mundo de la bebida y las apuestas en el hipódromo. A pesar de esa miseria que lo rodea, el espíritu de Chinaski sigue intacto e inquebrantable. Y  en aquella época se encontraba a punto de hallar un salvavidas: La escritura.

Por la mañana era de día y yo seguía vivo.
Quizás escriba una novela, pensé.
Y eso hice. 

Al ser su primer libro, encontré que careció de la profundidad que vi en "La senda del perdedor". Es mucho más superficial, pero no menos humano. Se nota su inexperiencia al escribir. El libro no tiene el ritmo de otros. No tiene ese final rematador que normalmente coloca en cada párrafo. Es solo el boceto de lo que escribirá en el futuro, por lo tanto, a pesar de haber sido muy entretenido, no lo recomiendo para partir. La senda del perdedor es el libro ideal para iniciar con Bukowski, ya que allí podremos conocer los orígenes de Chinaski, para así poder entender de mejor forma al personaje en sus otras novelas, incluyendo cartero. La dureza y el humor de Chinaski puede resultar repulsivo, sino se considera su vida anterior, su juventud y niñez.

Ricardo Carrión
Administrador del blog