Si te gustó el contenido del blog me harías un gran favor siguiéndome

lunes, 24 de agosto de 2015

Recomendación Nº4: Jorge Luis Borges

Jorge Luis Borges (24 de agosto de 1899- 14 de Junio de 1986)

Libros de Jorge Luis Borges
Ficciones (Debolsillo)
El Aleph (Emece)
El informe de Brodie (Debolsillo)

En la fotografía muestro mis tres libros favoritos de Jorge Luis Borges: Ficciones, El Aleph y El informe de Brodie. Hoy es el natalicio de este excepcional escritor argentino y quiero recomendárselos. 

Nadie puede quedar indiferente cuando lee un libro de Borges. Yo que no tengo estudios literarios puedo apreciar su prosa única. Esa erudición con la que narra es impresionante. Cuando leo sus historias siento que ingreso a un mundo en donde el tiempo se ha detenido, el reloj de arena se congela y las minúsculas partículas se mantienen estáticas en la parte superior. A los que nos gusta refugiarnos entre sus historias debemos compartir los mismo sentimientos que llevaron a Borges a crear esos mundos, en donde no hay dolor ni sufrimiento. Somos personas que nos cuesta enfrentar la realidad del mundo, su eterna dualidad entre el bien y el mal. Borges debió sentir algo semejante y decidió pasear por fantasías matemáticas, laberintos, bibliotecas, historias policiales y de gauchos. Llegó a crear mundos enteros en unas cuantas páginas, me refiero a Tlon. 

Quizás su obras más impresionante es Ficciones por la cantidad de técnicas literarias que utilizó. Pero para mi El informe de Brodie es donde se mostró a si mismo y disfrutó mucho más su creación. Cuando ya tenía muchos más años encima la sabiduría del tiempo lo hizo entender que no debía intentar ser alguien que los demás querían, sino ser realmente él. 

Cada página de sus cuentos encierra un mundo, y está escrito en nuestra lengua y no necesitamos de traducciones. Podemos disfrutarlo mientras otros requieren de impresionantes traducciones para leerlo, para mi es intraducible. Sólo nosotros podemos apreciar al verdadero Borges. 

Es mi humilde homenaje a un escritor que me hizo amar a Stevenson y a Chesterton y que gracias a sus cuentos, aún en mis sueños recorro los pasillos de una biblioteca.