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martes, 28 de junio de 2016

Reseña Nº 88: La caída de Hyperion

La caída de Hyperion (Los cantos de Hyperion II)

Dan-Simmons
Dan Simmons
Ediciones B
Sello: Nova
734 Páginas
ISBN: 978-84-666-5804-1
Ciencia ficción

A pesar de que "Los cantos de Hyperion" son una tetralogía, las dos primeras entregas forman una misma historia, cierran un ciclo. En el primer libro "Hyperion" Simmons nos da a conocer a fondo  las historias de los peregrinos del Alcaudón. A través de ellas podemos ver los objetivos de cada uno de los peregrinos y las razones que los impulsa y motiva a enfrentarse cara a cara con el "Señor del dolor" Un terrible y misterioso ser, un "deus ex machina"sediento de sangre. 

La caída de Hyperion continúa la historia en donde la dejó Dan Simmons en el libro anterior. Se relata el enfrentamiento de los peregrinos con "El Alcaudón", y al mismo tiempo, de forma paralela, cómo el gobierno de la Hegemonía se prepara para enfrentar una inevitable invasión Éxter.

Los peregrinos deberán ingresar a las tumbas del tiempo en busca de su destino final. Pero el Alcaudón no parece tener prisa. Sus misteriosas apariciones responden a un patrón oculto a los ojos de cualquier lector, son movimientos en un tablero de ajedrez, es un partida que se juega al mismo tiempo en el pasado, presente y futuro. Y no solo en las tumbas del tiempo, sino que también en toda la Red de la Hegemonía. Hay dos fuerzas enormes e incomprensibles para todos los protagonistas que tiran de ellos como marionetas en un espectáculo de títeres.

¿Es posible que una deidad evolucione a partir de la conciencia humana sin que la humanidad lo sepa? Pág. 427.

Pero por sobre ellas está el escritor, la genialidad de Dan Simmons es sorprendente, descoloca completamente al lector introduciendo grandes complejidades en la trama, explicando sucesos a medida que lo requiere, para terminar sorprendiéndonos y emocionándonos al final.

Ya nos sorprende desde un principio, poniendo al personaje de Joseph Severn a soñar con los peregrinos; él es un cíbrido gemelo de la anterior personalidad de John Keats. En una primera parte a través de sus sueños podremos enterarnos de las aventuras de los peregrinos en las tumbas del tiempo; esas misteriosas estructuras que fueron construidas en un futuro lejano y que retroceden en el tiempo junto con el Alcaudón. Todo lo que Joseph sueña se lo comunica a la FEM Meina Gladstone, quien es la líder de toda la Hegemonía. En esta historia ella tiene un papel fundamental, le tocará tomar todas las desiciones y coordinar acciones con el fin de detener la invasión Éxter y también concretar sus objetivos ocultos, porque nada está claro en el relato, todos los personajes guardan secretos, misterios y dobles juegos, lo que provoca en la historia giros espectaculares; no hay manera de descifrar lo que nos tiene preparado el autor para el final.

Lo mejor de todo es que ya no tendremos que contentarnos con ver escasas apariciones del Alcaudón,   ya que aparece en toda su gloria y majestad para atormentar a los peregrinos, quienes uno por uno y algunas veces en conjunto se las deberán apañar para no morir en sus afiladas manos, o no quedar empalados en su árbol del dolor, una estructura metálica que mantiene vivas a las personas para que sufran por toda la eternidad.

La luz moribunda ondulaba sobre el caparazón, se derramaba por el pecho curvo hasta las espinas de acero, titilando sobre las hojas y escalpelos que nacían en cada articulación...miró los multifacéticos hornos rojos, los ojos del Alcaudón. Pág. 347

Lentamente a través de los hechos se darán a conocer los orígenes de las tumbas del tiempo y el Alcaudón. Y lo más importante, el verdadero papel al cual está destinado, la verdadera razón de generar dolor. El dolor toma forma y se presenta como un elemento estratégico y fundamental para la historia.

"Pero el dolor de los demás, de todos los demás, me arrasa la mente como el hierro del martillo cuando golpea el yunque, y no hay escapatoria". Pág 567.

Además conoceremos el destino de todos los peregrinos; todos los misterios que los envuelven se resolverán de una forma magistral, ya que la complejidad de la trama parece no tener sentido, y el efecto que deja el desenmarañarla es de profundo estupor. Esto se ve acompañado por el también complejo conflicto entre Hegemonía, Éxters y el Tecnonúcleo. Estás tres grandes facciones no terminan de sorprender, y harán todo lo posible por concretar sus planes. A pesar de que dentro de cada facción se comparten algunos objetivos, hay desacuerdos, e interiormente se generan rivalidades, que afectarán al desenlace final de lucha entre ellos.

Pero no es solo una novela de aventuras, eso es lo más sorprendente. Los pilares fundamentales que sostienen el argumento abarcan diversas temáticas, como la filosofía, la religión, la ecología y la dependencia de la tecnología. 
La aparición del Alcaudón y la amenaza de guerra contra los Éxters, comienza a cambiar el panorama religioso que reinaba en la Hegemonía. Pasa de una creencia en múltiples religiones e indiferencia, a tomar gran importancia como última esperanza ante la desesperación.

"La Red compartía ciertos rasgos con la Roma de Vieja Tierra anterior a la era cristiana: una política de tolerancia, gran cantidad de religiones, la mayoría, como el gnosticismo Zen, más interesadas en el mundo interior que en el proselitismo, mientras que el tono general era de moderado cinismo e indiferencia al impulso religioso". Pág. 380.

A través del personaje de Sol Weintraub, se vive un debate filosófico-religioso, sobre la obediencia ciega a las divinidades, a la puesta a prueba por parte de Dios. Se pone en duda si Dios debe poner a prueba a los hombres o si los hombres deben poner a prueba a Dios. ¿Cuál es la verdadera fe?

"La lealtad a los seres amados es lo único que podemos llevarnos a la tumba. La fe -la verdadera fe- consistía en confiar en ese amor". Pág 348.

También hay una fuerte crítica al daño que hace el ser humano a la naturaleza, a la vida. La extrapolación de los actuales problemas ecológicos que tenemos en nuestro planeta; el autor lo plasma en la necesidad de los seres humanos del futuro en "Terraformar" planetas, se privilegia el adaptar mundos a los seres humanos, sin importar la destrucción ecológica que se provoque, y no que los humanos se adapten a esos mundos.
Se aprecia la dependencia de la sociedad humana por una tecnología que no comprende, que viene de procesos y teorías ajenas, el uso de la tecnología privilegia los vicios y la codicia, atenúa las virtudes, los limita en experiencia y no los deja crecer ni evolucionar. 

En esta segunda entrega de los cantos de Hyperion podemos ver en gloria y majestad la prosa de Simmons. La historia podría fácilmente ser contada de forma plana y aburrida, pero no, le otorga un carácter único, mezcla de manera prodigiosa infinidad de temas y momentos, cambiando en diversas ocasiones el tipo de narración, entregando altas y bajas intensidades, dando y quitando, haciendo querer al lector seguir leyendo sin parar, pero con calma, disfrutando de los detalles, de los mensajes ocultos y de la esencia misma de este libro. Su piedra angular, es al mismo tiempo un personaje clave, el mismo al que homenajea. No, homenaje no, es algo más que un homenaje. No intenta recordarlo. Lo trae de vuelta, lo saca de las tinieblas para que vuelva a iluminar este mundo, para que volvamos a  maravillarnos con John Keats.

Porque todo este universo creado por Simmons no es más que John Keats, es su esencia misma la que da vida a esta historia. Hay muchas referencias a su vida y a su obra en el libro; nombres de personajes, ciudades y planetas, todo tiene relación con Keats. Pero estas menciones y alusiones  no son las fundamentales. Es su poesía, sus versos han sido convertidos en prosa, ese mundo que habita el poeta, entre la realidad y fantasía, caos y orden, destrucción y creación; eso es lo que representa el dantesco universo de Simmons. La religión, la filosofía, la ecología, la tecnología, todos estos elementos han sido llevados a esa región del mundo donde la ciencia no puede llegar, al punto culmine en que se pueden destruir o crear, en donde solo el conocimiento del alma es el lenguaje universal; la región en donde la facultad de los poetas, su sensibilidad, los hace maestros. Esa facultad no es divina, es humana; son el amor y la empatía los vehículos para la salvación en el Apocalipsis.

"Aprendí que los poetas no son Dios, pero si hay un Dios o algo parecido, es un poeta. Y un poeta frustrado". Pág 713.
Muchas gracias a Ediciones B Chile por el envío del precioso ejemplar en tapa dura

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