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domingo, 3 de junio de 2018

Tres balas en la pampa - Reseña Nº 220

Tres balas en la pampa

novela-western
Hugo Riquelme Becerra
Daniel Leal Arancibia
Michael Rivera Marin 
Áurea Ediciones
Sello Tricéfalo
279 páginas

Chile, tierra de contrastes. Así como en el sur del país abundan los bosques, lagos y hielos eternos, en el norte, el desierto de Atacama se extiende dominando el paisaje. Y desde épocas tan remotas como finales del siglo XIX ha sido un pasivo espectador de la lucha de los chilenos contra las inclemencias de la naturaleza. Es que el desierto más árido del mundo no perdona a nadie y menos a los que intentan saquear sus riquezas, solo personas duras podían vivir y trabajar en dichos parajes. La industria del salitre floreció gracias a estos seres curtidos por el caliche. 

Las compañías salitreras formaban verdaderos pueblos en donde los trabajadores tenían que vivir. Lugares en que también se podían divertir y al mismo tiempo gastar su reducido sueldo. Pero las diversiones solo se basaban en tabernas y burdeles, y las viviendas eran de precaria subsistencia. Aún así, el obrero trabajaba, a pesar del abuso de la empresa. 

Y así, en medio del desierto, se levantaba la compañía salitrera de Santa Fe, cuya ciudad más cercana era Antofagasta. Allí, en medio de la nada del norte grande de Chile, se repetía el escenario de los pequeños pueblos del lejano oeste norteamericano. La pampa chilena contaba con los típicos bandoleros y mercenarios, hábiles y codiciosos forajidos de sombrero y revolver, y con una poderosa y sabia etnia ancestral: los Atacameños. 

"Vivir dependía de aquellos escasos segundos que transcurrían entre, desenfundar el revólver, apuntar al enemigo y apretar el gatillo". Pág 146. 

La historia inicia con mucha acción. Se dan a conocer cuatro forajidos, cuyos destinos se ven truncados por la mala fortuna y la traición. A través de caminos paralelos, se relatan las vidas de cada uno de ellos después de un fatal acontecimiento. La Rubia, El flaco, y el atacameño Felipe Coaquina, se pasean por la Pampa Salitrera, cada uno por su cuenta, en busca del sentido de la vida. Así, a través de sus actos, se da a conocer el ambiente del Chile de aquellos tiempos, desde Antofagasta a Santa Fe, hasta las ancestrales tierras de los Atacameños o Linkanantais. 

La historia tiene mucha acción, con enfrentamientos cuerpo a cuerpo y tiroteos al más puro estilo del oeste. Pero con un trasfondo social potente, dejando en evidencia los abusos de los dueños y ejecutivos de las salitreras, quienes forzaban a la gente a trabajar en condiciones infrahumanas, con sueldos precarios y extensas horas de trabajo. 

"...al menos la mitad de los obreros que estaban en la cantina desayunando no superaban los trece años de edad.
-La infancia es un concepto relativo en estas tierras. Acá la niñez termina cuando a la familia le empieza a dar más hambre". Pág. 190.

Como la narración se divide en las tres experiencias de los personajes principales. Por un lado se muestra la realidad de las clases adineradas y, en contraposición la de las más humildes y esforzadas, siempre en base a personajes secundarios que destacan por su construcción realista. Además, se da a conocer una muestra de la sabiduría del pueblo atacameño, conocedores de los espíritus del interior del desierto de Atacama. 

La narración lentamente va uniendo los caminos de cada personaje, hasta que al final se entrecruzan y generan la mejor escena de acción del libro. 

"Cuando se vive al margen de la ley, donde disparar es más rápido y efectivo que dialogar, la muerte está a tu lado en cada minuto y los compañeros vienen y van como las nubes". Pág. 52.

Uno de los puntos fuertes de esta historia, son los personajes. Así como hay protagonistas muy bien construidos, también hay antagonistas excelentes, malvados hasta la médula, traicioneros y embusteros, como el perro Tobías. Gracias a eso, la historia se enciende y enriquece gracias a sus características. La presencia de una mujer fuerte como protagonista le da el toque especial a la narración, porque ella presenta habilidades mucho más diversas que los hombres a la hora de conseguir lo que quiere. Es una mujer estratégica, inteligente, casi una artista, con muy buena puntería y nervios de acero. El choque entre antagonistas y protagonistas siempre es causante de las mejores escenas del libro. 

En general, es un libro muy entretenido que proyecta muy bien lugares que marcaron un hito en Chile, que en aquella época eran casi sin ley, en donde andar fuera por la noches era un verdadero peligro, al igual que merodear por el día en las afueras. Era literalmente una tierra de bandidos, de la que solo se habla a nivel histórico, mientras que las narraciones de ficción que pueden nacer de aquellos hechos han quedado relegadas. Gracias al cariño y al aprecio que sienten los autores chilenos de este texto por aquellos seres de ficción que quizá pudieron recorrer la pampa atacameña en aquellos tiempos, es que podemos disfrutar de este libro, porque se nota que hay cariño por lo que se escribe, que hay felicidad en el acto de escritura. Y eso los lectores lo podemos sentir. 

Muchas gracias a Áurea Ediciones por el envío del ejemplar

Ricardo Carrión
Administrador del blog