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miércoles, 7 de junio de 2023

Reseña: Rojo y negro (Stendhal)

 Reseña: Rojo y negro de Stendhal

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¡Hola a todos! Bienvenidos al blog. Hoy les traigo la reseña de Rojo y negro de Stendhal, pseudónimo del escritor francés Henri Beyle, considerado como uno de los precursores del realismo francés. Stendhal inicia la escritura de Rojo y negro en octubre de 1829 y la novela comienza a ser vendida en noviembre de 1830. Es sin duda una de las mejores lecturas que he tenido este año.

 


Rojo y negro nace en un tiempo bastante especial. Francia se encontraba en un fuerte periodo de cambio político, económico y social. Era una época de transición. Y la literatura también se encontraba en tiempos de cambio. Se dejaba atrás el romanticismo y llegaba el realismo. Por eso Stendhal es encasillado en el realismo. Pero lo cierto es que un proceso de cambio no es en la práctica tajante. Y la influencia del romanticismo es aún vigente en Stendhal al momento de escribir Rojo y negro. Por lo que la novela mantiene parte de las características del romanticismo y partes de lo nuevo, es decir, el realismo. Por eso muchos clasifican Rojo y negro como realismo romántico. Además, la minuciosidad de Stendhal para retratar el conflicto interior de los personajes, lo que sienten, lo que piensan, la confusión de sus sentimientos, sus dilemas morales y sus miedos, acercan esta historia a la novela psicológica. Por estas características  me resultó un libro muy interesante y dinámico de leer. La combinación de estos tres elementos, lo romántico, lo realista y lo psicológico le da a Stendhal las herramientas necesarias para en todo momento mantener la tensión narrativa. Esta nunca desaparece de la novela, siempre está presente. El autor sabe cuando aumentarla y cuando disminuirla, solo regula la intensidad, pero nunca desaparece.

 

El contexto de la novela es contemporáneo al tiempo en que fue escrita. Ya que la intención del autor era la de retratar la realidad política, económica y social de su tiempo. Por eso La novela tiene como subtítulo Crónica de 1830. Es decir, el tiempo en que se escribe la novela y el tiempo que transcurre dentro de la novela, es el mismo (1829-1830). Es un retrato fiel a la realidad que vivía el propio Stendhal. Todo lo ficticio en Rojo y negro tiene una base real. Es decir, el autor a través de lo que leía, de lo que se enteraba y de lo que vivía ( el tuvo una gran cantidad y variedad de trabajos), le servía como materia prima para su ficción. En Rojo y negro se retrata una sociedad francesa post-napoleónica en  proceso de la restauración borbónica. Por lo que Los personajes están muy condicionados por este tema. Es una primera influencia. La segunda influencia, ya más lejana viene de los hechos de la revolución francesa que están muy arraigados en la sociedad. Y también otro hecho importante fue el de los tres días gloriosos de insurrección en París durante 1830, pero fue descrito en menor medida en la novela. No se relata el hecho propiamente tal, pero sí su proceso. Es por ello que, entre los personajes hay muchas tensiones. Se trata de una sociedad escindida, dividida entre los leales a los tiempos de Napoleón, los liberales, y los conservadores, quienes prefieren el restablecimiento de la iglesia católica y el retorno de la autoridad monárquica. Es decir, lo rojo funciona como símbolo de las ideas liberales representadas por el color militar ligado a lo napoleónico versus el negro de las sotanas clericales, símbolo de las ideas conservadoras.

 

El protagonista de la Novela, Julien Sorel, es un hijo de su tiempo. Nace entre lo rojo y lo negro. Hijo de un carpintero, dueño de un aserradero en la ficticia ciudad de Verrières. Inicia con todas las características de un héroe romántico. Desde pequeño es un marginado en su propia familia. Su complexión delgada no le permite tener la fuerza de su padre y sus hermanos para el negocio del aserradero, por lo que siempre es golpeado y menospreciado por ellos. Y lo menosprecian aún más porque prefiere leer y estudiar. Su experiencia con en el mundo es mínima. Su visión de la vida se limita a la de sus tres libros favoritos. Las confesiones de Rosseau, Los boletines de la gran armada y las memorias de Santa Elena.

 

…las Confesiones de Rousseau. Éste era el único libro a través del cual su imaginación era capaz de concebir el mundo. Junto con la colección de boletines de La Grande Armée y el Memorial de Santa Elena, constituían su  Corán.  Se  habría  dejado  matar  por  estas  tres  obras.  Nunca  creyó  en  otras.

 

 

Sorel, marginado del mundo por su pobreza y marginado de su propia familia por no encajar, nunca ha tenido un lugar al cual pertenecer. Ese desarraigo, alimentado por estas tres lecturas, lo inclina a expandir su mundo interior, a individualizarse. A pensar en él y nada más que en él. Es el héroe individualista y orgulloso. No quiere ser el criado de nadie y busca fervientemente su libertad a través de lo económico. Hasta que un día surge la posibilidad de ganarse la vida por sí mismo, lejos de su familia. Es su entrada a esta sociedad francesa descrita por Stendhal, que Julien siempre había observado desde fuera pero de la cual nunca había participado. Es un campesino que pone su primer pie en el mundo de las familias acomodadas de provincia. Y entra a este mundo, con el color negro de lo clérigos por fuera, simulando ser un conservador, mientras que por dentro brilla el color rojo de su admiración por Napoleón, lo que debía mantener oculto. Negro por fuera, Rojo por dentro. Esta era la estrategia de Sorel en ese campo de batalla llamado sociedad. Y digo campo de batalla porque para Sorel todo era una batalla. Recordemos que nace en desventaja económica, que nace en una familia que no lo ama. A él no le han quitado nada, sino que nunca ha tenido nada. Vive en un desequilibrio, vive en una injusticia, y para recuperar el equilibrio debe luchar. Esto él lo siente muy profundamente por su lectura de Napoleón. Sorel es un soldado en su alma. Rojo por dentro. Dispuesto siempre a dar la pelea. Es por ello que, no entra sumiso y obediente al campo de batalla. Si no siempre listo para defender su honor y su orgullo. Y por conseguir lo que él realmente se merece. Debido a esto, en el inicio, el lector está del lado de Sorel, lo apoyamos, queremos justicia para él y queremos ver como este personaje con tan singular postura, enfrenta el mundo y lo que le depara esta actitud en su vida. Por eso devoramos páginas y páginas viendo como este joven campesino se abre camino en una sociedad en proceso de cambio, una sociedad que empieza a dejar atrás una jerarquía, una posición social determinada por el origen al nacer, pasando a establecer los nuevos roles sociales a través de lo económico. Ahora dominan los negocios, el dinero, el capital. La riqueza. Es el inicio de la cultura del utilitarismo. Solo se valora lo que es útil para ganar dinero. Lo rentable.

 

Ser rentable es lo que lo decide todo en esta pequeña ciudad… El forastero que llega seducido por la belleza de los frescos y profundos valles que la rodean, se figura en un principio que sus habitantes son sensibles a lo bello… Pero es tan solo porque atrae a los forasteros cuyo dinero enriquece a los fondistas, cosa que, gracias al mecanismo del impuesto, es rentable a la ciudad. 

 

Así, a través de las peripecias de Sorel, Stendhal no solo va desarrollando en profundidad un personaje realmente interesante, sino también retratando una sociedad francesa que está cambiando. Stendhal dice, esta es la nueva Francia, no crean que es la Francia que encontrarán en los textos del pasado. Ha cambiado y es esta. Y no la mira con buenos ojos. Es por eso que las acciones de los personajes y su moral está principalmente destinada a la crítica. Stendhal hace una crítica social brutal hacia todas estas nuevas dinámicas. Partiendo por los pequeños burgueses provincianos, pasando por la iglesia y llegando hasta la alta nobleza. Poniendo en evidencia todas sus mezquindades y privilegios. Las apunta y las señala. Y su arma es Julien Sorel, Un arma afilada, que desea pertenecer a esta alta sociedad que mira y analiza codiciosamente. Pero que al mismo tiempo desprecia. Es por ello que a medida que la novela avanza, ya no todos los lectores terminan estando tan del lado de Sorel, porque su hipocresía va creciendo y el héroe en desventaja ya no parece tan inofensivo. A medida que avanza la historia, él continua estando fuera de la sociedad. Participa de sus dinámicas, sí, pero solo simula ser parte de ellas. Sorel es una gota de aceite en un charco de agua. Se pone su disfraz negro para aparentar algo que no es, mientras que su verdadero yo bulle por dentro. Por lo tanto, todo para él es estrategia, todo lo piensa y calcula. Y si es posible, seguir incluso un manual. Pero no siempre logra mantenerse lógico y como buen héroe romántico sucumbe constantemente a su lado irracional. Lo que en ocasiones le impulsa actuar de forma imprudente. Actúa de golpe por orgullo, por sobreponerse a sus miedos, por no menospreciarse a sí mismo. Por lo tanto, siempre está listo para la batalla. Sorel es un personaje que está constantemente a la defensiva. Y los arrebatos lo dominan en muchas ocasiones. Por eso, a medida que la historia progresa, cada vez aumenta más ese tira y afloja entre lo racional e irracional en el personaje. Y es el amor el mayor responsable de esta constante batalla interior.

 

Los recuerdos de la felicidad pretérita se apoderaban de Julien y destruían rápidamente toda la obra de la razón.

 

Aquella cabeza tan fría había llegado, como se ve, a un completo estado de locura. De todas las cualidades que antes le distinguieran, no le quedaba más que un poco de firmeza.

 

Pero no es solo Julien quien tiene debates internos y cuestionamientos. Las heroínas de la novela también. Son personajes muy bien trazados y alcanzan una gran profundidad. También están en ese constante tira y afloja entre razón e irracionalidad. Pero para ellas es mucho más difícil que para él, porque Julien siempre ha estado al margen de la sociedad, sus reglas y costumbres nunca se han aplicado en él. En cambio las heroínas sí pertenecen a la sociedad, participan de sus dinámicas, respetas sus reglas y tradiciones y por lo mismo, cuando se dejan llevar por el amor y rompen con lo establecido, sufren por el miedo a ser juzgadas por los demás, por no seguir las costumbres, por no hacer lo correcto. Y se las apunta con el dedo. Ellas se cuestionan todo en lo que habían creído. Son personajes muy interesantes que de alguna forma reflejan dos posiciones diferentes que se contraponen en la novela. El amor cerebral y el verdadero amor.

 

El amor cerebral tiene más carácter, sin duda, que el verdadero amor, pero solo tiene momentos de entusiasmo; se conoce demasiado, se juzga sin cesar; lejos de extraviar la razón, se funda únicamente en razonamientos.

 

Entonces, lo que impulsa la narración es el deseo de Julien de ascender socialmente, de ser mejor que los mismos nobles. Ser mejor en todo sentido, moralmente y económicamente. En la nueva sociedad el dinero es muy importante, por lo tanto Julien también lo necesita. Y cuando esa temática decae, pierde fuerza narrativa, otra la sustituye, como el amor, quien es el nuevo encargado de generar tensión narrativa. Y así Stendhal va intercambiando temáticas para mantener interesado al lector. Del amor a la política, luego a lo social, luego a lo económico. Así va retratando la realidad de su tiempo. Tanto lo bueno como lo malo. Las dos caras. Ya que, según el autor.

 

Una novela es un espejo que se pasea a lo largo de un camino. Tan pronto refleja a nuestros ojos el azul del cielo como el fango de los cenagales del camino.

 

Esta frase la dice el narrador en uno de los tantos paréntesis que hace. Dando a entender su filosofía de la novela, que debe mostrar tanto lo bueno como lo malo para retratar realidad. He visto que mucho lectores les ha costado leer este libro por su parte política, esa es la parte que menos entienden y que menos les gusta. Incluso el narrador está de acuerdo con ello, pero se explica por qué la incluye: En un momento dice, lamentablemente tengo que hablar de política aunque no me guste. E inserta un pequeño diálogo que tiene con su con su editor.

 

La política es una piedra atada al cuello de la literatura, y que en menos de seis meses la hunde. La política, en medio de los asuntos de la imaginación, es como un pistoletazo en medio de un concierto. Es un ruido desgarrador, sin ser enérgico. No armoniza con el sonido de ningún instrumento. Esta política va a ofender mortalmente a la mitad de los lectores y aburrirá a la otra mitad.

 

Dentro de la obra artística que está escribiendo la política rechina, suena mal, cambia el ritmo, decrece el ritmo. Pero debe estar ahí. Stendhal incerta una frase de su editor:

 

Si sus personajes no hablan de política –replica el editor- no son los franceses de 1830 y su libro no será un espejo como usted pretende…

 

Para seguir su propia filosofía de la novela, el autor debe integrar la política, aunque a muchos no les guste. Porque sino, no serían los franceses de 1830. De todas formas, no encontré que el tema político fuera algo insoslayable. Para nada. Está muy bien incorporado. Casi al final tiene unas cuantas páginas exclusivas sobre el tema que se alargan un poco, pero nada más. En general las temáticas están muy bien equilibradas y se apoyan entre sí. Por eso la novela no aburre en ningún momento, por lo menos a mí. No existen esas pesadas digresiones como En Los Miserables o Moby Dick, tampoco hay bajones narrativos fuertes como en El conde de Montecristo. Me parece una novela mucho más atractiva para un lector inquieto. Yo creo que eso habla muy bien de las grandes cualidades de Stendhal como narrador. 

 

Esta misma reseña la pueden encontrar en formato de vídeo en mi canal

 


 Ricardo Carrión

Administrador del blog

lunes, 19 de septiembre de 2022

Reseña: El pabellón de oro. Yukio Mishima

 Reseña Nº 286: El pabellón de oro, de Yukio Mishima (Alianza editorial)


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¡Hola a todos! Bienvenidos al blog. Hoy les traigo la reseña de El pabellón de oro, novela considerada como una de las cumbres de la literatura japonesa de la segunda mitad del siglo XX. Yukio Mishima publicó esta novela en 1956, inspirado en un hecho real. Hecho que no voy a revelar y que recomiendo que no investiguen hasta que se lean el libro para no arruinar su lectura. Como está basado en un hecho real el autor hizo varias investigaciones y se entrevistó con personas clave para darle sustancia a su historia. El pabellón de oro es una compleja novela psicológica ambientada en la segunda guerra mundial.

 

Tengan mucho cuidado al elegir su edición. No todas son traducciones directas del japonés, como la edición de Alianza editorial. Algunas son traducciones del inglés o del francés. Es decir, son una traducción de otra traducción y en ese proceso se pierde mucho de la esencia del libro.

 

 

El protagonista de esta historia es Mizoguchi, un joven que entra como novicio al templo budista del pabellón de oro. Desde pequeño su padre, un monje budista de una pequeña aldea, le contaba historias de la belleza sin igual del Pabellón de oro. Una de las grandes maravillas arquitectónicas de Kyoto, que en la actualidad es un monumento considerado patrimonio de la humanidad por la Unesco.

 

El que narra la historia es el propio Mizoguchi quien a través de su relato nos revela no solo su tormento interior, sino también los detalles de su vida como novicio budista. Es una historia de cotidianidad que, sin embargo, revela la cotidianidad de una época de cambios. De cambios de mentalidad, de un sociedad japonesa que debido a la guerra sucumbe a una mentalidad decadente. Lo últimos años de la guerra generan un eco constante en la historia, un zumbido de fondo que contamina a todos de manera silenciosa.

 

 

Mizoguchi es de esos personajes que me encantan. Que no tiene que hacer grandes hazañas para que me maraville, sino simplemente indagar en su propia persona, en su propia existencia. Por lo que se trata de una novela muy filosófica. Su lucha interior es muy interesante, más que eso, es el desarrollo y la transformación de sus ideas lo que me gusta. Hay un proceso de cambio desde su niñez hasta que se convierte en un joven novicio. Tiene una característica física muy especial, es feo, y a eso hay que sumarle que también es tartamudo. Esto lo aísla desde pequeño con la vida. Impide su conexión con otras personas. Sobre todo el no poder expresarse con libertad mediante el habla. Sus palabras no conectan con una sociedad que no quiere parar a escucharlo. El aislamiento que sufre el protagonista en esta historia es clave. Porque él se encuentra en un lugar y los demás en otro. Es decir, se toca el tema de la dualidad. Hay dos fenómenos que se contraponen pero que existen en un mismo instante, en un mismo espacio. Lo interesante es que para los demás esta dualidad no existe, pero sí para el protagonista, él es el único que puede ver una barrera entre su yo y la sociedad. Barrera que en vez de tratar de romper, usa como protección. Es por ello que, en sus reflexiones podemos notar como descompone este antagonismo entre él y el resto del mundo en diferentes piezas: en fealdad y belleza, su fealdad contra la belleza del mundo; Incomunicación y comunicación, su incapacidad de comunicarse frente a las conexiones del mundo; muerte y vida, la vida está fuera y la muerte está en su interior, porque para él no hay cambios, no hay acción, es una vida estática, muerta. Y lo más importante. Lo espiritual versus lo físico. Porque él no puede indagar en los interiores de las otras personas, solo puede ver la superficie. En cambio, su perspectiva es siempre interna, espiritual. Descompone una gran dualidad en diversos antagonismos. Y la misma narración lo refleja. En este caso, las temáticas, el fondo de la historia, influye en la forma, en cómo es contada la historia.

 

La narración de este libro es una constante confrontación entre lo que el protagonista siente y lo que el protagonista ve. Dualidad. Es por ello que no es un novela fácil de leer. Muchos me comentaron que se trataba de una novela muy descriptiva, con poco flujo narrativo, una narración que se te atora en la garganta. Y es precisamente porque la narración es una pugna, es la misma lucha de Mizoguchi trasladada a las palabras. El protagonista nos cuenta lo que siente al mismo tiempo que describe lo que ve, eso causa un choque, cuesta leerlo porque es un constante enfrentamiento entre un mundo espiritual y físico. En un momento narra lo que piensa y al otro pasa a una descripción. Ideas y formas. No me extraña que cataloguen este libro como una de las mejores obras de Mishima. Es normal que cueste leer el libro, es la intención, es el arte de este texto. Así esculpió el autor su obra. Son dos fuerzas, son dos instintos, son dos impulsos naturales los que chocan. Es lo apolíneo y lo diosíaco, las ideas nietzche afloran y se toman el rumbo de esta historia.

 

Mizoguchi decidió defenderse del mundo tras esta barrera, la usó para protegerse. Y el defensor, el custodio de dicha barrera es una cosa. Algo físico (apolíneo). Un monumento: El pabellón de oro. La belleza física del pabellón, la cual es inculcada en su joven mente desde pequeño por su padre. Se funde con su barrera, se hacen uno. Y lo protege.

 

Pero llega un momento en que Mizoguchi entiende que quedarse tras esa barrera no es el camino. Y cuando quiere derribarla, no puede, el pabellón no lo deja, se interpone entre él y el mundo. Entre él y las personas, entre él y la vida. El pabellón representa lo apolíneo, lo físico, la forma, la figura que contiene. Que contiene lo espiritual, lo dionisiaco de Mizoguchi que lucha por salir.

 

Lo dionisiaco lucha por escapar de lo apolíneo, como dos fuerzas que se contraponen en un perfecto equilibrio. La belleza del pabellón es la llave del cerrojo, una belleza que no es material, que no es física, es la idea de una belleza concebida en la mente de Mizoguchi, una idea que existe gracias a la existencia física del pabellón. No es el pabellón en sí, sino su idea. La verdadera belleza no es algo que se materialice, sino algo abstracto que dura instantes. Lo que se concreta pierde su belleza. La magia está en el proceso, en el llegar a… Y cuando se llega, la belleza se acaba. Es por ello que constantemente el protagonista compara a la vida con la música, porque la música es solo un instante y luego se difumina. No se concreta. Y la vida de las personas es así. Fugaz. Vida que Mizoguchi quiere alcanzar y desatar así todo su lado dionisíaco.

 

Es un libro que definitivamente recomiendo, es una obra maestra, pero se les puede dificultar la lectura, no porque sus ideas sean complejas sino porque es muy pausado, no se devora, se debe leer con calma, con paciencia. Lentamente. 

 

Puedes ver esta misma reseña en mi canal de youtube



Ricardo Carrión

Administrador del blog


martes, 7 de septiembre de 2021

Reseña y Análisis libro: Frankenstein (Mary Shelley)

 Reseña Nº 277: Frankenstein (Mary Shelley)

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¡Hola a todos! Bienvenidos al Blog. Hoy les traigo la reseña-análisis de Frankenstein. Tengo que decir que me sorprendió bastante la lectura de este libro porque tenía una idea preconcebida de la historia y sobre todo de la apariencia del monstruo. La diferencia entre el libro y las adaptaciones al cine y a la televisión es enorme. Así que, como consejo, si van a leer este libro prepárense para una historia completamente nueva. Lo único que siento se mantiene es el argumento principal. La de un científico, Victor Frankenstein, que decide crear una criatura con vida propia y que luego la rechaza por su aspecto.

 

Frankenstein es una novela publicada por la escritora inglesa Mary Shelley el año 1818, principios del siglo XIX. Esto es muy importante. Porque esta fecha indica que al igual que Los miserables (Victor Hugo), Frankenstein pertenece al Romanticismo, en este caso al romanticismo inglés. El cual plantea la rebelión del hombre contra la razón, contra el pensamiento ilustrado. Es una época de transición. Donde se apela a la valorización de lo irracional en el hombre, a la importancia de los sentimientos, de las pasiones, en fin, de lo humano. Y que busca la libertad del hombre rompiendo con todo lo rígido y otorgándole libertad creadora, la cual se manifiesta en la creación del monstruo.

 

El movimiento romántico es el primer punto importante a la hora de entender Frankenstein. El segundo es la época en que se publicó, una época en donde la sociedad inglesa estaba en transición entre el mundo rural y el industrializado. Por lo tanto, la ciencia también estaba en auge, aunque aún rondaba una idealización del mundo de la alquimia. Esta combinación producida en esa época, entre Alquimia, ciencia y romanticismo, desafía la figura de Dios y pone al ser humano de carne y hueso en su lugar. Sale Dios de la ecuación que genera vida y es reemplazado por el hombre. Aquí resuena el subtítulo de la obra: El Prometeo moderno.

 

Este contexto es el que influyó en la joven Mary Shelley que crea esta historia a los 18 años. Pero en un escritor no solo influye lo externo, sino también lo interno, las propias experiencias. Es ahí donde la propia vida de la autora, la temprana muerte de su madre, junto a un padre que solo conocía el mundo intelectual pero nada del mundo familiar lo que la impulsa a dotar a este monstruo de un desequilibrio emocional y familiar. Si ponemos atención a esto, es como si el monstruo fuese el reflejo de la propia autora. Muchos se asombran de que a tan temprana edad Mary gestara tamaña historia, pero olvidan que pasaba escondida en los salones de su padre mientras este recibía visitas de los intelectuales de su tiempo. La Joven Mary absorbía todo dicho conocimiento a cambio del amor familiar que había dejado de percibir. Además, cuando decide entablar una relación amorosa con Percy Shelley es rechazada por su padre. Rechazo que se ve plasmado en el ser que crea Victor Frankenstein.

 

Otro aspecto a considerar es que la historia se gesta en una reunión donde se propone crear un relato a modo de competencia entre los asistentes. El tema del relato sería: el terror. Último elemento que combinado a los anteriores daría forma a esta inolvidable obra de la literatura inglesa y universal.

 

El monstruo es un cascarón con vida, es decir, tiene cuerpo, pero le falta sustancia. En la novela Los miserables, por ejemplo, veíamos como Víctor Hugo intentaba dejar en evidencia la parte interna del ser humano, su yo interior. En Frankenstein, Mary Shelley hace el proceso inverso, debe llenar a este hombre de sustancia. Debe llenarlo con todo lo que se compone el interior humano. Y no se trata de órganos, que ya los tiene, sino de emociones, sentimientos y conflictos internos. No intenta sumergirse en él para mostrarle a los lectores su interior, no es una disección, es una construcción. La piezas están fuera y nos muestra como las une y las combina para mostrar la naturaleza de un ser vivo. Sus pasiones, sus deseos, sus miedos, esperanzas y fracasos. Su conflicto existencial con la realidad. Pero esto puede ser muy amplio, es por eso que la base para construirlo debió ser la propia experiencia de Mary Shelley, donde el componente de la familia disfuncional es vital. Es un ser desequilibrado porque carece de una base familiar estable, porque debido a su aspecto es rechazado, porque no pidió venir a este mundo y debe sufrir de la soledad.

 

Este monstruo puede ser fácilmente comparado con un niño que viene al mundo sin nada más que su alma y que debe alimentarla con su entorno. Y dependiendo con lo que la construya, es como ésta será. Si viene a un mundo donde carece del amor maternal y el paternal, donde es rechazado por la sociedad y vive en soledad, solo queda un monstruo.

 

Aquí podemos encontrar otra similitud con Los Miserables, un alma puede ser corrompida por una sociedad que causa efectos negativos en ella y sobre todo si no tiene un base familiar que lo respalde. Entonces se quiebra y se inclina hacia la maldad. Es decir, el entorno influye sobre ella pero, ¿por cuánto tiempo puede corromperse un alma?, ¿es un proceso irreversible o tiene matices? Ahí está lo bello y filosófico de la obra.

 

Otra aspecto que me gustó mucho de la novela es su estructura. Muchos creen que Frankenstein está escrita de manera tradicional, pero no es así, no hay diálogos, sino que se trata de una novela epistolar y eso le da interesantes posibilidades a la autora y las explota muy bien.

 

La estructura de Frankenstein es la de una caja china, también se conoce como una narración enmarcada o de historias concéntricas. Porque dentro del marco de una misma historia se insertan varios relatos más, pero en el caso de esta novela es uno dentro de otro y dentro de ese, otro. El marco principal de la historia o primer nivel es el de la correspondencia que se da entre Robert Walton, un navegante, y su hermana Saville. Cuando Walton se encuentra con cierto personaje durante sus aventuras, se hace a un lado como narrador y deja que ese personaje cuente su propia historia. Pero esa historia no es contada solo a Walton, sino también a su hermana por medio de la correspondencia. Está enmarcada. Y dentro de la historia de este segundo narrador, aparece la historia de un tercero, que el segundo narrador se la cuenta a Walton y este a su hermana por medio de la correspondencia. (Para una explicación más gráfica ver mi vídeo en youtube).

 

Además, dentro de cada un de estas historias el narrador en ocasiones se hace a un lado para que otros personajes manifiesten su propia voz por momentos, sobre todo de forma epistolar.

 

En cuanto a conclusiones o interpretaciones de la historia uno puede llegar a muchas, porque la historia lo permite. El texto aborda muchos puntos sobre el ser humano y la sociedad en que vive:

 

1.- Por un lado podemos destacar el peligro del abuso de la ciencia, los peligros de ir más allá de lo que podemos controlar. Y la importancia de responsabilizarse de nuestras creaciones.

 

2.- La idea de jugar a Dios, de crear vida sin tener en cuenta las consecuencias que podría generar.


3.- También se puede interpretar desde una perspectiva religiosa, en la que Dios crea al hombre y lo abandona en el mundo.

 

4.- La idea de la familia como pilar de la estabilidad de un ser humano. La importancia de contar con los afectos y la formación desde pequeño. Esto debido a que la historia se puede interpretar como la de traer un hijo al mundo y abandonarlo a su suerte.

 

5.- También hay una crítica a la sociedad que discrimina por la apariencia, que discrimina al que es diferente. Que está lleno de habilidades que podrían ayudar a otros, pero que por ser diferente le temen y lo apartan.

 

Es una historia muy filosófica que puede interpretarse desde muchos ángulos y que nunca termina de decir lo que tiene que decir. 

 

Pueden encontrar esta misma reseña en mi canal de youtube

 


 Ricardo Carrión

Administrador del blog

 

 

 


viernes, 6 de agosto de 2021

Reseña: LOS MISERABLES de Victor Hugo


 Reseña Nº 276: Los miserables de Victor Hugo

Análisis libro

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Los miserables es una crónica, relata una serie de hechos históricos de forma cronológica, pero se trata de una crónica moral de las clases sociales de la Francia de la primera mitad del siglo XIX. Cuyos protagonistas son los miserables: las personas que sufrieron la crisis económica, las injusticias y las desdichas de ese tiempo.

El argumento principal es básicamente la vida de uno de estos hombres. Una vida marcada por la miseria, por las injusticias sociales a las que se ve enfrentado y por cómo se las ingenia para mantenerse humano dentro de un mundo inhumano. El protagonista es Jean Valjean.

Como es una novela extensa. La narración no puede resistir si solo se centra en este personaje, por lo que además se conocerá la vida de otros que luego se irán entrecruzando de una manera muy interesante.

Los miserables es un de los hitos de la literatura universal, no solo por su calidad literaria sino por lo que representa. Es una novela post revolución francesa. Este hecho histórico es determinante. Causó un cambio de paradigma en la sociedad. Hay un antes y un después de la revolución francesa. Y esta novela representa ese cambio de paradigma, ese cambio de mentalidad, por lo mismo Hugo cita constantemente a la revolución, a los hechos y los personajes que participaron en ella.

Los miserables representan la oposición a la literatura que imperaba antes de la revolución. El neoclasicismo, el culto a la razón. Los miserables se aponen a ello por medio del romanticismo, el culto al yo. A la persona, al individuo. En la novela misma impera esa lucha. Hugo enfrenta a la razón y al romanticismo. Pinta un retrato de emociones dominadas por la razón, versus emociones sin ningún tipo de dominación, sino dejadas en libertad. El romanticismo es el culto a la libertad, a la imaginación, a la rebeldía, al respeto de los ideales. Al respeto del yo, a todo lo que compone a un hombre. Por lo tanto, para Hugo la realidad ya no se ve a través del filtro de la razón pura, sino que se aprecia a través del filtro del yo, a través de individuo en su totalidad. Porque Los miserables no es solo una novela romántica, sino que también es realista, donde describe y denuncia los males de la sociedad de aquel tiempo. Y este culto al yo se aprecia claramente en la estructura de la novela.

La cual consta de cinco volúmenes, siendo cuatro de ellos titulados con el nombre de un personaje. Fantine, Cosette, Marius y Jean Valjean. Porque todo se teje a través de los personajes, los hechos están subyugados a ellos. La realidad se construye a partir de ellos y no al revés.

Lo que hace Hugo en Los miserables es una reconstrucción literaria de la Francia de aquel tiempo, pero no con un fin histórico, sino con un fin romántico. Va de lo macro a lo micro de una manera bellísima. Este efecto no lo podría lograr con una novela breve, requiere de una extensa obra como ésta y lo logra totalmente. Manipular una obra tan grande requiere mucho talento. Porque da grandes saltos temporales y el lector no los sufre, logra cohesionar muy bien la novela. Entonces Hugo, se hace la pregunta ¿Qué es Francia? Y con los miserables se lo responde. Francia es sus guerras, es sus revoluciones, es sus disturbios, es su historia, sus calles, sus faroles, sus alcantarillas, sus coches, sus edificios. Y más importante aún, su base, Francia es sus habitantes, los individuos, las personas. Sus golfillos, los niños abandonados, los taberneros, los ladrones, los sinvergüenzas, las mujeres que deben prostituirse, los hombres que son injustamente encarcelados, los jóvenes con ideales, los viejos sin oportunidades, los ancianos, en fin, Francia es Los miserables. Si observamos la novela globalmente vemos el culto al individuo, el ir de más a menos. El todo es un conjunto de individuos, pero no de individuos homogéneos, todos tienen rostros distintos, todos sienten distinto, todos son un mundo en sí mismos. Son variados y están muy bien representados en la novela. Esta es la realidad de Francia desde la perspectiva post revolución, es el eco de la revolución. En la Francia desde el filtro romántico lo social se convierte en individuo. Las masas se convierten en personas.

Y Hugo va más allá, no se detiene en el individuo propiamente tal, sino que ahonda en su interior. En su lucha entre el bien y el mal. Tenemos al individuo que posee un alma y un cuerpo. Y Hugo se pregunta, esa alma, ¿es buena o mala por naturaleza? ¿Hay un efecto del exterior?

Y en la novela refleja muy bien que hay almas buenas que son corrompidas por el sistema, pero que si se les da la posibilidad pueden redimirse. Y otras almas que nacen negras y que el sistema mismo las hace perdurar y no les da la oportunidad de cambiar. Y otras que simplemente no cambiarían jamás y son malas por naturaleza. Hay de todo. La vida no es blanco y negro, sino un escala de grises.

Para Victor Hugo el primer mal social es la razón, la razón en forma de leyes, pero de leyes inflexibles. Seguir las leyes al pie de la letra sin aplicar criterio es el culto a la razón y uno de los personajes representa muy bien aquello, se trata de Javert, personaje que se contrapone a otro que siente que siempre se debe aplicar un criterio, Jean Valjean, que dice: “La primera justicia es la conciencia”. Y el autor desarrolla una tesis en la novela: ¿Es justa la aplicación de la justicia? ¿Basta la ley para hacer justicia? La respuesta se encuentra en el desenlace del personaje que representa la justicia.

Entonces, hemos visto como Hugo hace pasar la realidad por el cedazo del movimiento romántico. Cómo rescata al individuo en su totalidad y lo aleja de la perspectiva unilateral de la razón. Y nos presenta a personajes llenos de sueños, de ideales y esperanzas. Como también sin esperanzas pero que anhelan vivir. Nos presenta paisajes y ambientes como proyecciones de sus estados de ánimo. Mostrándonos que lo social no son masas amorfas de gente, sino que son un conjunto de personas, todas distintas, todas sintiendo diferente, queriendo diferente, amando diferente. Que las guerras y las revoluciones están hechas por personas, las componen almas. No son movimientos sociales, sino personas en movimiento. Por eso habla de Waterloo con especial atención y cita constantemente a la revolución. Porque las insurrecciones son el resultado del efecto de lo social, lo económico y lo político, en cada una de las personas, las revoluciones se originan cuando el individuo decide seguir sus ideales y perseguir su libertad. Pero cómo ejemplificar esto mejor, no basta con citar la revolución ni hablar extensamente de Waterloo. Entonces nos muestra desde dentro la insurrección de 1832 en París. Ya nos hablo de manera general de la revolución, ahora le toca desde dentro, desde sus entrañas. Y la detalla mostrándonos una gama de personajes inolvidables. La insurrección de 1832 en París es novelizada por Hugo de una manera grandiosa. Cada personaje, cada disparo, cada muerte te emociona. Es la gran culminación de la novela. Es la gran oda a la libertad cuando se desafía incluso a la muerte con tal de ser libre. La coronación del yo, del individuo, del ser humano como gestor de los movimientos sociales. Y allí, es donde el bien y el mal, el blanco y el negro, se mezclan y la vida se vuelve una escala de grises. Y te hace reflexionar ¿Cuándo está bien matar? ¿Cuándo está bien robar? ¿Cuándo está bien mentir?

Hay una historia de amor en la novela. Que muchos podrían decir que es por adorno o hacerla más entretenida. Pero es un elemento fundamental en la concepción de la historia. Por que el amor es la libertad absoluta. Para Hugo amar lo es todo. El amor es revolucionario, el amor es rebeldía, Amar es ser libre. Y solo las personas como seres individuales son capaces de amar. Pero no solo se refiere al amor que siente un hombre por una mujer, sino a todos los tipos de amor: al amor por la patria, al amor de pareja, al amor del padre por una hija, al amor de un abuelo por su nieto, al amor no correspondido, al amor de un niño por la vida. Al amor de una madre por su hija. El amor es revolución, es darlo todo por la libertad del otro. Y en su personaje principal, Hugo destaca algo más importante aún. Jean Valjean es el más revolucionario de todos. Mientras persigue su propia libertad, la va aplazando para ayudar a otros. Jean Valjean representa el amor por la humanidad. Jean Valjean es libre cuando decide amar al mundo y al hacerlo hace libres a los demás. Les da libertad a los pobres cuando los alimenta, cuando los cobija, cuando les da trabajo, cuando los rescata de la miseria, cuando les permite amarse, cuando los rescata de la muerte, cuando les dice la verdad, cuando sigue fielmente la moral de su conciencia. En ese momento Jean Valjean es libre y libera a los demás. Jean Valjean es revolución, es el símbolo de la libertad, porque en su lucha interior decide abrazar su conciencia.

Por qué digo que Jean Valjean es revolución. Según Hugo hay dos tipos de insurrecciones. Las revoluciones y los disturbios. Cuando una insurrección es apoyada por toda la ciudad, por todo el pueblo. Es una revolución. Cuando no es apoyada por el pueblo es solo un disturbio, porque a los insurrectos nadie los apoya y los dejan a su suerte. Jean Valjean es como ese insurrecto que construye una barricada, agarra su fúsil y espera parapetado para enfrentarse a su suerte. Eso es metafóricamente lo que hace Jean Valjean durante toda la novela. A los dos personajes se les podría considerar locos, porque están haciendo algo fuera de lo normal. Se están arriesgando por un ideal. Pero en el caso de Valjean el pueblo que decide apoyarlo o no, no es literario, no es ficción, son los lectores. Jean Valjean se ha convertido en un revolucionario porque nosotros, dos siglos de lectores hemos decidido apoyar su causa. Al convertirse en un clásico, Los miserables y su personaje principal son revolución, porque a pesar del paso del tiempo. A pesar del auge tecnológico y de la evolución de las formas de entretenimiento. A pesar de eso se sigue leyendo y admirando. Porque es un llamado a ser más humanos. 
 

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Ricardo Carrión
Administrador del Blog

sábado, 17 de abril de 2021

Reseña: RESURRECCIÓN de Lev Tolstói

 Reseña Nº 274: Resurrección de León Tolstói

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¡Hola a todos! Bienvenidos al blog. Hoy les traigo la reseña de Resurrección de Lev Tolstói. Es una novela bastante especial, ya que corresponde a la etapa final del escritor. Fue publicada en 1899, once años antes de la muerte del escritor quien fallece en 1910 con 82 años. Fue su última novela publicada en vida. La cual  representa un quiebre total de Tolstói con su anterior obra. Es por eso que, en ella se encuentra una literatura diferente, pero que en ocasiones muestra destellos de su anterior estilo.

Esta novela tiene dos elementos muy destacados. Por un lado tenemos lo literario y por otro un fuerte tono de denuncia. Estos dos aspectos destacan. Respecto a lo literario, ya no se trata de una novela con una elaborada construcción como Anna Karenina, es más simple, más directa. Tiene dos protagonistas. El príncipe Nejliúdov, un aristócrata maduro y ocioso, y la heroína Katiusha, también conocida como Maslova. El fuerte de la novela es la crítica social, aquello es lo abrumador, lo que impulsa toda la narración, es el objetivo principal de Tolstói. 
Como una crítica social es muy amplia, lo que hace Tolstói es dar un paseo, una ronda por todo lo que está mal a sus ojos en la sociedad de la Rusia del siglo XIX, dándole al lector la posibilidad de conocer lo que pasa: en las cárceles, tanto de Moscú como de Siberia; en los tribunales de justicia; el senado; la iglesia; la alta sociedad y sobre todo en la corrompida maquinaria burocrática rusa. Nos muestra  quienes son los que están detrás de todo el sistema, desde las más altas esferas hasta el último vástago del sistema judicial, hasta el carcelero mismo. Estos personajes no tienen la profundidad que tendría uno de Anna Karenina, todo lo que hacen es circular y orbitar en torno a los dos héroes, se presentan como una simple proyección de imágenes de lo que está mal.

La novela nos relata la vida de este príncipe, vida que no tiene mayores inconvenientes. Como todo personaje de la alta sociedad se dedica a disfrutar de sus privilegios. También se relata la vida de la Maslova, quien es de origen muy humilde, y debe sufrir las penurias de los de su clase.  Aquí Tolstoi ya nos da indicio de lo que será la novela. De Un fuerte contraste social.
Estos dos personajes se encuentran dos veces en su vida. Y esas dos veces son lo que originan y sostiene esta historia.

Estos dos personajes se encuentran cuando son muy jóvenes, cuando Nejliúdov vivía una vida sin contratiempos y la Maslova hacía todo lo necesario para sobrevivir y ser aceptada en la sociedad. Este encuentro es clave. Porque a Nejliúdov no le sucede nada, el sigue su vida normal, pero la Maslova cae en un especie de efecto dominó de tragedias, su vida se desmorona totalmente luego de ese encuentro. Pierde su futuro y cae en la desgracia. Este simple acto del príncipe, arruina la vida de esta humilde joven.

Esto es importante, porque Tolstoi estaba en busca de escribir una novela de campesinos, donde se destacara la injusticia desde el punto de vista del campesinado, pero le era imposible crear un personaje campesino. Su estilo de vida, sus orígenes solo le permitían crear personajes como Nejliúdov, es por eso que, utiliza al personaje como su alter ego y lo hace pasar por un proceso de resurrección moral. Muestra todo lo que está mal a partir de la visión de un aristócrata.

Este proceso de resurreción ya estaba haciendo efecto poco a poco en el personaje principal, hay un progreso, sobre todo porque comparte la idea de Tolstói sobre la propiedad de la tierra, es decir, que nadie debería poder comprar la tierra y todos deberían tener acceso a ella. En medio de este proceso mental que vive Nejliúdov es citado a ser parte de un jurado en los tribunales. Al asistir reconoce que una de las que está siendo juzgada es la Maslova. Ya han pasado años, ninguno de los dos es joven pero él la reconoce y se da cuenta de que ella está viviendo esa situación por su culpa. Este segundo encuentro inicia el proceso de la resurrección, lo desencadena. Él la quiere salvar de la cárcel, de un crimen del cual es injustamente acusada.

Entonces, el objetivo de la historia es que Nejliúdov logre salvar a la Maslova de su destino torcido. Logre sacarla de la cárcel y con eso redimirse. Sus esfuerzos se retratan a lo largo de toda la novela. El sacar a la Maslova de la cárcel es el hecho en sí para que el personaje logre su redención. Es lo que impulsa la novela. Porque este noble, este aristócrata lleno de vicios, debe mover sus propias influencias, recurrir a su propio círculo social para obtener lo que desea. Entonces, comienza una continuidad de visitas y peticiones a la maquinaria burocrática. Tanto abogados, jueces, administradores jamás le permitirían a una persona normal hablar con ellos y menos pedirle favores, pero Nejliúdov tiene la ventaja de ser de su clase y puede y logra conseguir lo que quiere, no siempre, pero la mayoría de la veces sí. Y por lo mismo debe visitar constatemente la cárcel, ve la realidad, las condiciones de vida de los presos, y también la de los propios campesinos. Es un ir y venir desde la cárcel a despachos elegantes de algún burócrata que se cree importante. Se contrasta la vida miserable, versus el lujo exacerbado, sin motivo ni razón de los nobles. 
Hay una escena genial en donde se destaca la capilla de la cárcel, llena de oro y lujo, versus las condiciones preciarias de los presos. Esto asquea a Nejluidov, pero al mismo tiempo le cuesta desahacerse de su propia vida lujosa, a pesar de que es testigo de la verdad, de saber que todo está mal, este hombre vive el tormento de tener que abandonar la comodidad. Le cuesta, pero se mantiene firme en su desición de no ser parte de esta aberración del hombre.

En la gama de personajes que van circulando por la novela podemos apreciar que todos piensan en sí mismos. El hombre solo es capaz de pensar en su propio beneficio. Todas las altas esferas, todos los cargos administrativos, los cargos burocráticos están en manos de hombres que por su condición social lograron acceder a ellos, por sus influencias, por su calidad de aristócratas. Y para qué, para que simplemente la clase social alta siga manteniendo sus privilegios.


A mi juicio, los tribunales no son más que un instrumento administrativo para sostener el orden existente de las cosas, ventajoso para nuestra casta social. 


Aquí la visión de Tolstói es brutal, ya no es un Tolstói que encuentra alguna solución en sus divagaciones internas a través de lo espiritual, como en personajes de sus otras novelas. Este Tolstói no ve nada bueno en lo que ha construido el hombre, desde sus bases mismas. Hay paisajes llenos de simbolismo donde la hierba crece entre el empedrado de las calles de la ciudad. Una naturaleza opacada por el interés del hombre en construir ciudades. Por pensar en sí mismo. De hecho, el mismo protagonista de la novela, busca su redención, pero lo está haciendo pensando en sí mismo. Y hay un momento clave de la historia en donde pudo haber solucionado todo de golpe, pero estaba tan sumido en sus pensamiento, en el yo, que dejó pasar su verdadera oportunidad de redención.
 
Los personajes que van desfilando por la historia, no tienen asco de mandar gente inocente a la cárcel con tal de mantener sus cargos, no les interesa el sufrimiento humano, son ajenos a él. Están preocupados de su amante, del dinero que le deben, de si hay o no hay almuerzo en su casa. Engañan, mienten a favor de su prestigio, roban, cometen adulterio y envían inocentes a la cárcel, los hacen sufrir, hasta el punto de matarlos. Son personas que comenten los mismos delitos que los más pobres, incluso más graves aún, pero están ahí, en sus puestos, juzgando a otros hombres.


¿Por qué estos hombres estaban recluidos, cuando otros, idénticos a ellos, gozaban de entera libertad y hasta juzgaban a los primeros?


Para Tolstoi esto era terrible. Hombres que cometían los mismo delitos o peores no debían juzgar a otros hombres. Es por ello que el estilo de Tolstói cambia, ya no se preocupa de que los personajes hablen por medio de sus acciones, que el lector entienda lo que sucede por su comportamiento y sus gestos. No, aquí el tono de denuncia es fuerte, es una novela social que te muestra realidades, que recurre a las comparaciones: desde los presos haciendo sus necesidades en los pasillos de la cárcel hasta la tía de Nejliúdov que llama a la servidumbre por medio de un timbre electrónico, todo un lujo para la época. Todo esto repugna al personaje, y lo empuja a tomar una decisión. Encuentra un respuesta para la salvación de su alma, es la misma que Tolstói empieza a aplicar en su vida. Pero para saberla los invito a leer el libro.

 

Esta misma reseña la pueden encontrar en formato de vídeo en mi canal de youtube



 
Ricardo Carrión
Administrador del blog

domingo, 28 de febrero de 2021

Reseña: Pobre gente de Fiódor Dostoievski

 Reseña Nº 273: Pobre Gente (Dostoievski)

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¡Hola a todos! Bienvenidos al blog! Hoy les traigo la reseña de la primera novela que publica Fiódor Dostoievski, me refiero a Pobre gente o también conocida como Pobres Gentes. Elegí esta edición de Alba minus no solo por la confianza que me da la editorial por su traducción, sino también por una característica especial que le dieron los traductores.


En un inicio este libro se publica en una revista literaria en 1946. Luego Dostoievski hace correcciones para mejorar, en palabras de los traductores: ciertas reiteraciones léxicas de su manuscrito, y lo publica como libro individual en 1847. Estamos hablando de un Dostoievski de 26 años. Luego entre 1860 y 1865, un Dostoievski de entre 36 y 40 años, con el fin de reeditar la novela le vuelve a hacer correcciones, pero en esta ocasión lo que hace es eliminar párrafos completos y pasajes de diversa extensión. El Dostoievski más maduro no estaba muy de acuerdo con su versión joven. El asunto es que se edita una versión definitiva en 1865. Y es esta edición, en la que se basan las versiones actuales que circular por el mercado editorial. Pero los traductores de este libro consideran que la versión de 1847 es la que más representa al Dostoievski de aquella época, al joven escritor, es por ello que, esta traducción está basada en la versión de 1847 y no en la de 1865, que fue podada por Dostoievski.

Si bien, en su curso de literatura rusa Vladimir Nabokov no analiza la obra Pobre Gente, si cuenta una anécdota bastante interesante de su publicación. Fue un amigo de Dostoievski el que le sugirió que presentara su primera obra al poeta Nekrásov que editaba la revista literaria El contemporáneo, revista que era muy influyente en los intelectuales de la época. Dostoievski lo hizo sin ninguna esperanza y luego de dejar el manuscrito en manos del editor, se fue a dormir, pensando en que se iban a burlar de su libro. El asunto es que el editor lo devoró durante la noche y fue a despertar a Dostoievski a las cuatro de la mañana para felicitarlo. Fue así como después llegó a manos de un prestigioso crítico literario, que anunció que Pobre Gente daba inicio al género de la novela social.

Claro, Pobre gente tiene mucho de novela social, pero hay algo que este crítico no pudo ver. El verdadero potencial de Dostoievski como escritor de novela psicológica. Si bien, el trasfondo psicológico del personaje principal de esta novela no llega a ser tan profundo como en Crimen y castigo, están las bases, los inicios, lo embrionario del gran escritor ruso.

En pobre gente nos cuenta la historia de un funcionario público de baja categoría llamado Makar Dévushkin, quien representa a esos empleados de la Rusia de mediados del siglo XIX que hacen su trabajo en las sombras, pasando desapercibidos y cuya remuneración es tan escasa que viven en situaciones deplorables. Es el caso de Makar, la forma en que vive y donde vive es patética. Ni siquiera tiene una habitación, básicamente vive en un rincón de una gran cocina. Este hombre no solamente sufre por su pobreza. Si no también por la alienación que le causa su propio trabajo. El es un copista, es decir, su trabajo es copiar documentos sin equivocarse. Básicamente su función equivale a la de una máquina fotocopiadora. Por lo tanto, su trabajo no le daba herramientas para desarrollarse como persona. En resumen, el personaje está cosificado, es una simple cosa en el sistema burocrático. Por lo mismo, necesita poder expresarse, realizar una labor en la que pueda ser él mismo, en la que pueda liberar su espíritu. Pero cómo hacerlo si vive en la pobreza extrema.

Es ahí cuando adquiere sentido la estructura de la novela. Es una novela epistolar, en la cual Makar, se envía cartas con Varvara, una mujer más joven que él y que es una familiar lejana, pero muy lejana, que por casualidad, y por el infortunio termina viviendo frente a él debido a que está arruinada y sumida en la pobreza. Esta es la oportunidad de Makar de poder liberar su espíritu. Recurre al arte, a la literatura. Se escribe cartas con Varvara que le permiten empezar a desarrollar su faceta de escritor. Y claro, está enamorado de ella, el amor es el catalizador que le hacía falta a este personaje para animarlo a escribir, para tener una pequeña esperanza en medio de la desgracia.

Y es a través de esas cartas donde Dostoievski nos muestra escenas realmente interesantes de este personaje, lo lleva a un patetismo extremo cuando quiere ayudar económicamente a Varvara, pero no tiene ni él mismo para comer. Y aquí empiezan a aparecer tintes psicológicos muy interesantes. Como cuando Makar se engaña a sí mismo y a los demás de que puede permitirse darles una ayuda. El creer que puede conseguir dinero de las formas más imposibles, y al darse cuenta dela dura realidad, se desmorona espiritualmente cayendo en vicios como el alcohol.

Pero no solo vemos la realidad de estos dos personajes, cada uno tiene un círculo íntimo de conocidos que viven también en la pobreza, y a través de sus cartas podemos conocer más de ellos, ampliando la visión de la realidad de la gente pobre y miserable de la Rusia de aquellos años. Dosotievski hace énfasis en la peor de las pobrezas, la del funcionario público.

Este es un primer Dostoievski, que todavía no sufría las penas del presidio en Siberia que cambiaría rotundamente su literatura. Por eso predominan esos tintes románticos con los que potencia la novela, al igual que en Noches Blancas. Lo interesante del libro, es hasta dónde se extenderá la posibilidad de usar el amor como catalizador. ¿Cuánto durará? ¿cuándo se acabará? Y si se termina, qué será de nuestro personaje, qué será de su lamentable vida y de la de Varvara y el resto de la pobre gente de Rusia.

Bueno, espero les haya gustado la reseña. Este libro es genial para conocer al Dostoievski de 26 años. Si ya con esa edad hacía esta maravilla, comprendo cómo llegó a escribir obras como Crimen y castigo y Los hermanos Karamazov. Saludos a todos!! 

Esta misma reseña la puedes ver en formato de vídeo en mi canal de youtube



Ricardo Carrión

Administrador del blog