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lunes, 1 de agosto de 2022

Reseña: Bajo las ruedas, de Hermann Hesse

 Reseña: Bajo las ruedas (Hermann Hesse)

libro hermann hesse

¡Hola a todos! Bienvenidos al blog. Hoy les traigo La reseña de Bajo las ruedas, una novela preciosa y rápida de leer. Tiene apenas 204 páginas donde no sobra absolutamente nada. Siento que este es un libro ideal para adolescentes ya que trata una temática propia de su edad, pero que también puede ser apreciado por los que ya somos adultos. Es una crítica hacia el represor sistema educativo alemán de comienzos del siglo XX. Sistema educativo que claramente ha variado en el tiempo, pero que conserva su esencia. A Hermann Hesse se le conoce mucho por libros como Demian, Siddhartha, El lobo estepario y Narciso y Goldmundo, pero Bajo las ruedas no se queda atrás.

 

Este libro es publicado el año 1906 y es la segunda novela escrita por Hermann Hesse. Nos narra la historia de Hans, un pequeño niño que vive en un pueblo rural, casi anónimo. Un pueblo que no destaca por nada. Es por eso que, en la escuela, sus maestros se sienten muy orgullosos por contar con un estudiante como él. Un estudiante sobresaliente, dotado de una inteligencia fuera de lo común.

 

Esta es la gran oportunidad que tienen para sobresalir, se acerca la fecha para rendir un gran examen a nivel nacional y Hans es la gran apuesta de la escuela y el pueblo. Competirá con los estudiantes de otros establecimientos a nivel país por un cupo de Seminarista. Las personas del pueblo lo apoyan, y depositan en él toda su confianza. Sus vecinos, el zapatero, el alcalde, todos lo apoyan. Su padre, un hombre común pero ambicioso, un burgués al pie de la letra, ve en el seminario el único camino para su hijo, ya que al no ser ricos la inteligencia de su hijo podría asegurarle un futuro mantenido por el estado. Lo que Sería un gran alivio económico para él. Y lo alejaría, además, de un destino como aprendiz de algún oficio en el pueblo.

 

Su padre es un hombre claramente arribista y le ha inculcado a su hijo la idea de que él es superior a los demás y no debería rebajarse a ser un mero aprendiz. Todo este contexto, las ideas de su padre, el apoyo de la ciudad, de sus profesores, generan en este joven una gran presión en plena adolescencia. No basta con que siga las clases regulares, debe estudiar más aún, clases suplementarias, estudio constante en su casa, abandono de sus amigos, de sus juegos en el bosque, en el río, alejado de todo lo que ama.

 

Hans es sometido a un proceso de abstracción, es privado del contacto con los chicos de su edad, debe abandonar sus juegos, sus paseos y sumirse en el estudio constante y rígido. Y lo peor, es que siente que es su deber. Se lo han inculcado tanto que él cree que es lo correcto. No le han dado la libertad de elegir. Su padre y sus profesores han elegido su futuro sin siquiera consultarle..

 

La adolescencia es una época muy importante de cambio y de evolución, donde un ser humano florece en todo su esplendor, donde intenta conocerse a sí mismo y busca la exploración del mundo y la sociedad. Y a Hans le han negado todo eso. El sistema ha reprimido su espíritu y no lo deja desarrollarse más allá de sus rígidas paredes.

 

La novela no tiene una estructura literaria compleja, al contrario, es muy simple. Lo que facilita mucho su lectura. Además, la prosa de Hesse es hermosa, está llena de pausas que le dan al relato cierta cadencia que le imprime una atmósfera nostálgica, esa atmósfera tan característica de las historias del autor y que a momentos la combina con precisas descripciones de la naturaleza. Hesse utiliza mucho los colores para dar vida, para dar tonalidades a una historia melancólica. El gris del relato parece de pronto teñirse con los colores del cielo, de las montañas, de la luz del sol. Es un contraste precioso para una historia triste. Para una historia que busca la reflexión, que busca la denuncia de un sistema caduco.

 

Como les decía, su estructura es simple. La obra no tiene divisiones, Si se mira el índice, se pueden apreciar solo siete capítulos sin ninguna división, pero al leer la novela te puedes dar cuenta que hay tres partes bien delimitadas. La primera sirve como introducción a una idea, a una denuncia por parte del autor, centrándose en Hans como individuo, como un adolescente que es privado de su desarrollo como ser humano. Pero es la perspectiva de un solo individuo.

 

 

Por eso Hesse desarrolla la segunda parte con base en la incorporación de más personajes. Ya no se trata solo del protagonista sufriendo los rigores del sistema. Sino que a partir de él surgen personajes secundarios para explicar el mismo concepto en diferentes naturalezas humanas. Hans sigue siendo el centro de la narración, pero a partir de él el autor nos demuestra que no es el único caso, sino que es uno de muchos. Y que el mundo está lleno de delicadas almas que están siendo suprimidas. Demostrando que el problema es universal para todo adolescente que está despertando al mundo.

 

Y finalmente, en la tercera parte nos muestra las consecuencias de someter a dichas almas jóvenes a un sistema tan estricto. Es una introducción, un desarrollo y un desenlace. Muy claros, Hesse no busca la complejidad, busca un mensaje directo. Y lo logra.

 

Parece ser la típica historia Bildungsroman, es decir la clásica novela de aprendizaje. Donde el personaje, desde pequeño sigue un camino de aprendizaje que lo hace crecer y aprender de la vida. Pero aquí es todo lo contrario. No lo es. Es un camino que asciende y luego baja abruptamente. No es un camino de aprendizaje, no es una vida que crece y se proyecta al futuro, es un camino de destrucción.

 

¿Qué pasa cuando a un alma joven la presionas tanto que ya no puede continuar el camino que otros trazaron para él? Hesse nos muestra en detalle el desarrollo interior de un adolescente que sufre por no poder encajar. Su rememoración por su pasado, por su infancia, por sus momentos de felicidad y su visión desoladora de un futuro truncado. Dolor del alma que se manifiesta a nivel físico a través una crisis nerviosa a la que nadie parece darle importancia. Aspecto que Hesse critica duramente.

 

Incomprensión, falta de empatía, fracaso, causan algo inevitable en cualquier joven: el deseo de la muerte.

 

Esta novela es muy autobiográfica. Un joven y brillante Hermann Hesse fue alumno en un Seminario, en un monasterio tal como el protagonista de la historia. Del cual termina huyendo a los 15 años. Tras un intento de suicidio sus padres lo ingresan a una clínica psiquiátrica. El Diagnóstico es certero: Sufre de Melancolía.

 

Se trata de una novela que puede ayudar a muchos jóvenes en momentos difíciles, en momentos donde el mundo parece exigirles algo que es sagrado, despojarse de su propia humanidad para convertirse en engranajes de un sistema.

 

También puedes ver la reseña en mi canal de youtube



Ricardo Carrión. Administrador del blog

 


sábado, 27 de junio de 2020

¿Con qué libro empezar a leer a Hermann HESSE?

Libros para comenzar a leer a Hermann Hesse


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Hermann Hesse es un autor que todo el mundo debería leer alguna vez en su vida. Es muy recomendable para los jóvenes, ya que las historias de este autor ayudan a explorar el camino hacia los misterios de nuestro ser. Por lo que, ayuda a las personas a conocerse a sí mismas en un edad llena de preguntas como es la adolescencia. Pero también invita a los más grandes a reflexionar sobre la vida y los diversos caminos a tomar. Hesse es un autor que inspira y aconseja en sus historias. Por eso, sus libros siempre deben estar a mano. En esta ocasión recomiendo tres libros con los que sería ideal comenzar a leerlo:


Demian (1919)

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Demian de Hermann Hesse es de esas novelas que marcaron profundamente a los jóvenes de su tiempo y que aún lo sigue haciendo. Se presenta con el subtítulo de Historia de la juventud de Emil Sinclair. Por lo que, se ubica en el género de las novelas de formación, en donde Sinclair tiene una ruptura con el mundo seguro de su infancia, es decir, evoluciona desde el mundo de su niñez hacia el mundo de los adultos mediante la búsqueda de un destino a través del descubrimiento de su vida interior, de su mundo interior. Sinclair, está tras la búsqueda de su identidad mediante la exteriorización de conflictos internos, la descripción de sueños, de alucinaciones, de la soledad, del conocimiento profundo de su ser.
Y aquí Hesse hace uso de la dualidad, un recurso característico de sus novelas. Al mundo infantil de Sinclair lo cataloga como el mundo lumínico, el mundo de la luz, de la seguridad. Mientras que el mundo exterior, de los adultos, es el mundo oscuro. Pero el personaje a medida que crece y aprende de sí mismo, se da cuenta que la verdadera dualidad del mundo oscuro y el luminoso es en realidad la del bien y el mal. Por lo tanto, la novela empieza desde lo realista, la vida cotidiana de Sinclair y termina en algo fantástico encabezado por la aparición de su amigo Max Demian que funciona como mentor hacia el camino del exterior, pero que en realidad estimula a Sinclair a conocerse a sí mismo, ya que el exterior no es más que el reflejo de nuestro mundo interno. Es Demián un personaje lleno de simbolismos que se difumina en el transcurso de la novela de una forma mágica y llena de significado, que causa en el lector la misma impresión que causa en el protagonista, en Sinclair, impulsándolo a salir al mundo exterior partiendo por conocerse a sí mismo.


Narciso y Goldmundo (1930)

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Publicada en 1930, esta preciosa novela de Hesse nos transporta a la Edad Media, al medioevo europeo, específicamente en Alemania en las cercanías de Monasterio de Mariabronn. Debido a los acontecimientos ocurridos en la historia se puede situar la ambientación en el siglo XIV, entre los años 1346 y 1361.
Es en esta época medieval en donde el autor sitúa a sus personajes. Narciso es un monje del Monasterio de Mariabronn, un lugar donde se medita y enseña a muchos jóvenes de los alrededores. A pesar de ser muy joven y sin cumplir todavía sus votos ya es ayudante en clases de griego debido a su brillante intelecto. Es muy observador e incisivo, capaz de leer el alma de los hombres. Debido a sus dones en ocasiones es muy orgulloso y solitario. La carencia de amigos es solo una consecuencia de su absoluta brillantez. Mientras Narciso se dedica a dar clases, un nuevo alumno llega a Mariabronn. Goldmundo va al monasterio debido a los deseos de su padre de que se convierta en un asceta. Para Goldmundo, un chico listo, responsable y de carácter ejemplar, la idea de su padre es lo mejor y pretende llegar a vivir para siempre en el monasterio convirtiéndose en un erudito.
Desde un inicio el joven Goldmundo queda maravillado con el talento de Narciso, siendo las clases que él dicta sus favoritas. Es tanta su admiración, que decide establecer una amistad con este ser sorprendente. Grata es la sorpresa de Goldmundo cuando se da cuenta de que Narciso también se interesa en él y terminan forjando una inquebrantable amistad.
Es gracias a ese lazo que Narciso puede indagar en el alma de su amigo y se da cuenta de que son completamente diferentes. Lo que Goldmundo pretende ser, es solo una fachada, su verdadero ser se halla oculto en el fondo de su corazón. Su verdadero "yo" ha sido reprimido por él mismo de forma inconsciente. Gracias a la habilidad de Narciso y a las eternas charlas que se llevan a cabo entre los dos amigos, logra despertar la verdadera esencia de Goldmundo, dándole la posibilidad de que se conozca a sí mismo. Desde ese momento, al ser consciente de sí mismo, inicia un camino de vida totalmente diferente al de Narciso. Un camino lleno de desafíos, alegrías, tristezas, amor y pasión. Siente la llamada de la libertad y se dirige al mundo que lo espera en donde descubre su verdadera vocación por el arte. 

Siddhartha (1922)

siddhartha

Si hay algo que caracteriza la obra de Hesse, es la búsqueda. Descifrar el misterio de ese sendero invisible por el que transitamos. ¿Hacia dónde nos lleva? Hacia nosotros mismos, porque las respuestas están en nuestro interior. De eso trata la historia de Siddhartha, todo el libro resuma búsqueda, camino y encuentro. La estructura del libro se subyuga a eso: un camino, un recorrido, la corriente de un río.

Para indagar en estos temas metafísicos, el autor recurre a una ambientación ideal: La hindú. Utiliza la filosofía y religión India para plantear esas inquietudes de forma mucho más fluida y armónica, que si lo hiciera en un ambiente contemporáneo. Todo este mundo hindú te transporta a un lugar sin tiempo, te saca de la realidad a y te lleva a una aparente, donde el tiempo se desarrolla de forma diferente. Es en ese lugar donde nos presenta a Siddhartha que, como cualquiera de nosotros, antes de nacer, ya tiene preparado un camino, una vida prefabricada, un destino elegido por otros. Él es hijo de un Brahmán, un sacerdote hindú, su destino es seguir los pasos de su padre. Pero Siddhartha no es un hombre cualquiera, él es el mejor en todo lo que hace. Tanto así, que se hace preguntas que no cualquiera se haría.

Es así como Siddhartha, declina el destino que le tenían deparado, y decide por sí mismo buscar el camino hacia su Yo interior. Para eso, hace un recorrido en donde encuentra diversos maestros, algunos empeñados en enseñar sus conocimientos, y otros, ignorándolo, los comparten con él. En su peregrinación, pasa por muchas experiencias, va mucho más allá de lo que podría aprender con simples doctrinas.

También puedes encontrar reseñas y recomendaciones de Hesse en mi canal de youtube



Ricardo Carrión
Administrador del blog

lunes, 17 de febrero de 2020

FRASES: Narciso y Goldmundo de Hermann Hesse

Fragmentos y citas de Narciso y Goldmundo


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Hermann Hesse es mundialmente famoso por su novela Demian, y muchos lectores luego de terminar aquel libro sienten una especie de vacío y necesidad de otro libro que pueda cubrir dicha historia. Esto sucede porque Demian, es un libro que busca aclarar el confuso camino de la juventud y de la vida en general, es un libro de enseñanzas, de reflexión. Y es por eso que, justamente, en Narciso y Goldmundo pueden encontrar aquello, una fábula sobre la naturaleza de la vida y sus ciclos. Y no solo eso, esta novela está narrada de una forma muy parecida a lo que fue Siddhartha. En un lugar y tiempos muy lejanos, donde precisamente se puede reflexionar sobre la existencia humana y el eterno problema del absurdo de la vida. Si leíste Demian y quieres algo similar, Narciso y Goldmundo es la mejor opción.

Hice una recopilación de las mejores frases del libro. Se las dejo a continaución:

No son siempre los deseos los que determinan el destino y la misión de un hombre, sino otra cosa, algo predeterminado.

El conocimiento que he alcanzado a tener de los hombres me lleva a pensar que todos nosotros, especialmente en la mocedad, propendemos un tanto a confundir la providencia con nuestros deseos.

Mientras Narciso era sombrío y magro, Goldmundo aparecía radiante y lleno de vida.

Para nosotros, los hombres de ciencia, nada hay más importante que establecer distinciones; la ciencia es al arte de la diferenciación. Así, por ejemplo, conocer a un individuo es descubrir en él aquellas notas que lo distinguen de los demás.

Nada más que en una cosa te aventajo: yo estoy despierto mientras que tú lo estás tan solo a medias y,  a veces, duermes por completo. Llamo despierto a aquel que, con la razón y la conciencia, se conoce a sí mismo y conoce sus más íntimas fuerzas, impulsos y flaquezas irracionales, y sabe contar con ellas.

Las naturalezas de tu tipo, los que tienen sentidos fuertes y finos, los iluminados, los soñadores, poetas, amantes, son, casi siempre, superiores a nosotros, los hombres de cabeza. Vuestra raíz es maternal. Vivís de modo pleno, poseéis la fuerza del amor y de la intuición. Nosotros, los hombres de intelecto, aunque a menudo parecemos conducirnos y regirnos, no vivimos plenamente sino de modo seco y descarnado. Es vuestra la plenitud de la vida, el jugo de los frutos, el jardín del amor, la maravillosa región del arte. Vuestra patria es la tierra y la nuestra la idea. El peligro que os acecha es el de ahogaros en el mundo sensual; a nosotros nos amenaza el de asfixiarnos en un recinto sin aire. Tú eres artista y yo pensador. Tú duermes en el regazo de la madre y yo velo en el desierto. Para mí brilla el sol y para ti la luna y las estrellas; tú sueñas con muchachas y yo con mancebos.

Todas las soledades que siempre había sentido, todos los sueños, las dulces angustias, los misterios que en mí dormían, se despertaron, y todo apareció transformado, como hechizado, todo vino a cobrar un sentido. Me enseñó lo que era una mujer y el misterio que encerraba. En media hora me hizo varios años más viejo. 

¡Es tan hermoso pertenecer a una mujer, darse a ella! No te rías de mí aunque parezca un disparate lo que digo. Pero el amar a una mujer, entregarse a ella, meterla dentro de uno mismo y sentirse, a la vez, metido dentro de ella, ¿no es acaso lo mismo que tú llamas "estar enamorado"? Créeme no es cosa para burlarse. Para mí es el camino que conduce a la vida y al sentido de la vida. 

Era una suerte que el amor no precisase de palabras; de otro modo, estaría lleno de equivocaciones y disparates. 

La vida, evidentemente, llevaba en sí una especie de culpa.

Es curioso, se decía, lo que acontece con las mujeres y el amor: no necesitan, en realidad, de palabras.

Mas a pesar de lo que la joven acababa de decirle, descubrió amor en sus ojos, y el dolor de sus labios apretados también era amor. Creía más en sus ojos que en sus palabras.

Pero en el fondo de tus ojos no hay alegría, sino pura tristeza; como si tus ojos supieran que no existe la dicha y que todo lo bello y amado es efímero. Tienes los más hermosos ojos que puede haber, y también los más tristes. 

En un período apenas de dos años había conocido hasta el fondo el placer y los dolores de la vida errante: la soledad, la libertad, el espiar los rumores del bosque y los animales, el amor pasajero, infiel, la áspera, mortal miseria.

Pensaba que él y los demás hombres fluían y se transformaban incesantemente y terminaban disolviéndose, en tanto que sus imágenes, creadas por el artista permanecían siempre las mismas sin mutación alguna. 

Pensaba que tal vez la raíz de todo arte y quizá también de todo espíritu fuera el temor a la muerte. La tememos, nos horroriza la transitoriedad, vemos con tristeza como las flores se mustian y las hojas caen una y otra vez, y en el propio corazón sentimos la certidumbre de que también nosotros somos transitorios y de que no tardaremos en marchitarnos. Y si como artistas creamos imágenes o como pensadores buscamos leyes y formulamos pensamientos, únicamente lo hacemos para salvar algo de la gran danza de la muerte, para asentar algo que dure más que nosotros.

El misterio era lo que el sueño y la obra artística suprema tenían en común.

Un misterio es lo que yo amo, lo que persigo, lo que varias veces vi centellear y lo que, como artista, quisiera poder representar y expresar.

Toda vida se enriquece y florece con la división y oposición. ¿Qué sería la razón y la mesura sin la experiencia de la embriaguez, qué sería el placer de los sentidos si no estuviera tras ellos la muerte, y qué sería el amor sin la eterna enemistad de los sexos?

Pues también la tristeza se desvanecía, también se desvanecían los dolores y desesperaciones; al igual que las alegrías, pasaban, palidecían, perdían su hondura y su valor, y, al cabo, llegaba una época en que uno no podía ya recordar que era aquello qué un tiempo tanto lo había atormentado.

Mucho antes que una obra de arte se haga visible y cobre realidad, existe ya como imagen en el alma del artista. Esa imagen, ese modelo prístino es justamente lo que los filósofos llaman una "idea".

Por estar tan lleno el mundo de muerte y horror es por lo que busco constantemente consolar mi corazón y coger las bellas flores que crecen en medio de este infierno. Encuentro el placer y, por un instante, olvido el horror. Pero eso no quiere decir que no esté allí.

En aquel instante le pareció a Goldmundo que su vida hubiese adquirido, y como si la viera desde lo alto, distinguiendo claramente sus tres grandes etapas: la dependencia de Narciso y la disolución de ese vínculo, la épica de la libertad y la vida errante, y el retorno, la introversión y el comienzo de la madurez y la cosecha.

Porque cuando un hombre procura realizarse, utilizando las dotes que le concedió la naturaleza, lleva a cabo lo más elevado y lo único realmente lleno de sentido de cuanto puede hacer.

Estoy empezando a comprender lo que es el arte. Antes me parecía que, en comparación con el pensar y la ciencia, no había que tomarlo enteramente en serio. Mi punto de vista era, poco más o menos, el siguiente: puesto que el hombre es una mezcla incierta de materia y espíritu, puesto que el espíritu abre el conocimiento de lo eterno mientras que la materia tira de él hacia abajo y lo encadena a lo perecedero, debe esforzarse por huir de los sentidos hacia lo espiritual a fin de elevar su vida y darle sentido. Es verdad que yo pretendía por costumbre, tener en gran estima al arte, mas, en realidad me mostraba altivo y lo desdeñaba. Ahora veo con claridad, por vez primera, que hay muchos caminos para el conocimiento y que el espíritu no es el único y acaso no sea el mejor. Es mi camino, ciertamente, y en él me mantendré. Pero veo que tú, por el camino opuesto, por el de los sentidos, llegas a captar con igual hondura que los más de los pensadores el misterio del ser y a expresarlo de un modo más vivo.

Sin Madre no es posible amar. Sin Madre no es posible morir.

Ricardo Carrión
Administrador del blog

domingo, 9 de febrero de 2020

Reseña: Narciso y Goldmundo. Hermann Hesse

Reseña Nº 265: Narciso y Goldmundo


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El libro ideal para leer después de Demian


Hermann Hesse es mundialmente famoso por su novela Demian, y muchos lectores luego de terminar aquel libro sienten una especie de vacío y necesidad de otro libro que pueda cubrir dicha historia. Esto sucede porque Demian, es un libro que busca aclarar el confuso camino de la juventud y de la vida en general, es un libro de enseñanzas, de reflexión. Y es por eso que, justamente, en Narciso y Goldmundo pueden encontrar aquello, una fábula sobre la naturaleza de la vida y sus ciclos. Y no solo eso, esta novela está narrada de una forma muy parecida a lo que fue Siddhartha. En un lugar y tiempos muy lejanos, donde precisamente se puede reflexionar sobre la existencia humana y el eterno problema del absurdo de la vida. Si leíste Demian y quieres algo similar, Narciso y Goldmundo es la mejor opción.

Publicada en 1930, esta preciosa novela de Hesse nos transporta a la Edad Media, al medioevo europeo, específicamente en Alemania en las cercanías de Monasterio de Mariabronn. Debido a los acontecimientos ocurridos en la historia se puede situar la ambientación en el siglo XIV, entre los años 1346 y 1361.

Es en esta época medieval en donde el autor sitúa a sus personajes. Narciso es un monje del Monasterio de Mariabronn, un lugar donde se medita y enseña a muchos jóvenes de los alrededores. A pesar de ser muy joven y sin cumplir todavía sus votos ya es ayudante en clases de griego debido a su brillante intelecto. Es muy observador e incisivo, capaz de leer el alma de los hombres. Debido a sus dones en ocasiones es muy orgulloso y solitario. La carencia de amigos es solo una consecuencia de su absoluta brillantez. Mientras Narciso se dedica a dar clases, un nuevo alumno llega a Mariabronn. Goldmundo va al monasterio debido a los deseos de su padre de que se convierta en un asceta. Para Goldmundo, un chico listo, responsable y de carácter ejemplar, la idea de su padre es lo mejor y pretende llegar a vivir para siempre en el monasterio convirtiéndose en un erudito.
Desde un inicio el joven Goldmundo queda maravillado con el talento de Narciso, siendo las clases que él dicta sus favoritas. Es tanta su admiración, que decide establecer una amistad con este ser sorprendente. Grata es la sorpresa de Goldmundo cuando se da cuenta de que Narciso también se interesa en él y terminan forjando una inquebrantable amistad.

Mientras Narciso era sombrío y magro, Goldmundo aparecía radiante y lleno de vida.

Es gracias a ese lazo que Narciso puede indagar en el alma de su amigo y se da cuenta de que son completamente diferentes. Lo que Goldmundo pretende ser, es solo una fachada, su verdadero ser se halla oculto en el fondo de su corazón. Su verdadero "yo" ha sido reprimido por él mismo de forma inconsciente. Gracias a la habilidad de Narciso y a las eternas charlas que se llevan a cabo entre los dos amigos, logra despertar la verdadera esencia de Goldmundo, dándole la posibilidad de que se conozca a sí mismo. Desde ese momento, al ser consciente de sí mismo, inicia un camino de vida totalmente diferente al de Narciso. Un camino lleno de desafíos, alegrías, tristezas, amor y pasión. Siente la llamada de la libertad y se dirige al mundo que lo espera en donde descubre su verdadera vocación por el arte.

No son siempre los deseos los que determinan el destino y la misión de un hombre, sino otra cosa, algo predeterminado.


El mismo Hermann Hesse comentó que para escribir este libro tuvo que dividirse en dos, en Narciso y en Goldmundo. De esta forma, al separar su esencia en dos, intenta descifrar la compleja naturaleza humana y la forma en que se debe enfrentar el mundo. Son dos perspectivas, dos caminos distintos para vivir. Mientras Narciso lleno de esplendor intelectual, vive confinado en el monasterio, defendido por sus muros para que él pueda pensar y desarrollar ideas, Goldmundo vive en el exterior afrontando todos los peligros y consecuencias. Vive en libertad absoluta, vagabundeando por el mundo. Mientras uno posee el don del intelecto, el otro posee el don de la sensibilidad. Uno piensa y el otro siente. De esta forma, Hesse intenta representar la vida de un hombre ligada al arte como Goldmundo y la de otro ligada a la ciencia como Narciso.

Estoy empezando a comprender lo que es el arte. Antes me parecía que, en comparación con el pensar y la ciencia, no había que tomarlo enteramente en serio. Mi punto de vista era, poco más o menos, el siguiente: puesto que el hombre es una mezcla incierta de materia y espíritu, puesto que el espíritu abre el conocimiento de lo eterno mientras que la materia tira de él hacia abajo y lo encadena a lo perecedero, debe esforzarse por huir de los sentidos hacia lo espiritual a fin de elevar su vida y darle sentido. 

Esta concepción de dualidad entre materia y espíritu es la temática central de la novela. Si bien, el grueso de la historia nos cuenta el peregrinaje de Goldmundo, en donde se cuenta su vida entera, se compara constantemente con la de Narciso encerrado en el monasterio. Y se llega a la conclusión de que ninguna de las dos formas de vivir es incorrecta, ninguna es mejor que la otra, y que, incluso, la vida en libertad, la vida del artista, del hombre que siente, es mucho más meritoria que la del intelectual.

Ahora veo con claridad, por vez primera, que hay muchos caminos para el conocimiento y que el espíritu no es el único y acaso no sea el mejor. Es mi camino, ciertamente, y en él me mantendré. Pero veo que tú, por el camino opuesto, por el de los sentidos, llegas a captar con igual hondura que los más de los pensadores el misterio del ser y a expresarlo de un modo más vivo.

Aún así, el camino de los sentidos y el camino del intelectual no son capaces de entender este mundo en toda su complejidad. Ninguno de los dos es capaz de descifrar el misterio de la vida por sí solos. Y es quizá allí donde Hesse intenta dar una posible solución, basada en que el ser humano no es ni cien por ciento intelectual ni cien por ciento artista, es las dos cosas, lo que le otorga cierta imperfección, la necesaria para abordar un mundo imperfecto. Tanto Narciso como Goldmundo logran enfrentar mejor el mundo cuando se unen, cuando están juntos, ciencia y arte, pensamiento y espíritu. Pero para despertar ese espíritu artístico que todo hombre tiende y que Hesse lo identifica con lo femenino, hay que ser conscientes de nuestra herencia materna.

Sin Madre no es posible amar. Sin Madre no es posible morir.

Es una novela preciosa, llena de metáforas y enseñanzas sobre la vida. Más que una novela parece una parábola, un texto de otro tiempo, lejano y fantástico, muy parecido al relato de Siddhartha. En donde Hesse intenta ejemplificar mediante hechos simples, ideas muy complejas y lo logra con creces. Es de esos libros que se te quedan en el alma sus enseñanzas. Ideal para cualquier persona que enfrente una crisis frente al mundo actual y sobre todo para los jóvenes que empiezan a vislumbrar su camino en este imperfecto mundo de luz y oscuridad.

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Ricardo Carrión
Administrador del blog

miércoles, 13 de septiembre de 2017

RESEÑA: Siddhartha [ Hermann HESSE ]

Siddhartha (1922)

Opinión y análisis

libro
Hermann Hesse (1877 - 1962)
Debolsillo
211 páginas
Ficción especulativa

"El mundo en sí mismo, lo que existe a nuestro alrededor y dentro de nosotros mismos, nunca es unilateral... Nunca un hombre es totalmente santo o totalmente pecador. Nos parece que así debe ser. Porque vivimos bajo la ilusión de que el tiempo es algo real". Pág. 198.

Si hay algo que caracteriza la obra de Hesse, es la búsqueda. Descifrar el misterio de ese sendero invisible por el que transitamos. ¿Hacia dónde nos lleva? Hacia nosotros mismos, porque las respuestas están en nuestro interior. De eso trata la historia de Siddhartha, todo el libro resuma búsqueda, camino y encuentro. La estructura del libro se subyuga a eso: un camino, un recorrido, la corriente de un río.

"Durante muchos años creyó solamente en el río, y en nada más. Había observado que la voz del río le hablaba; de ella aprendió, la voz lo fue educando e instruyendo, el río era su Dios". Pág. 203.

Para indagar en estos temas metafísicos, el autor recurre a una ambientación ideal: La hindú. Utiliza la filosofía y religión India para plantear esas inquietudes de forma mucho más fluida y armónica, que si lo hiciera en un ambiente contemporáneo. Todo este mundo hindú te transporta a un lugar sin tiempo, te saca de la realidad a y te lleva a una aparente, donde el tiempo se desarrolla de forma diferente. Es en ese lugar donde nos presenta a Siddhartha que, como cualquiera de nosotros, antes de nacer, ya tiene preparado un camino, una vida prefabricada, un destino elegido por otros. Él es hijo de un Brahmán, un sacerdote hindú, su destino es seguir los pasos de su padre. Pero Siddhartha no es un hombre cualquiera, él es el mejor en todo lo que hace. Tanto así, que se hace preguntas que no cualquiera se haría. 

"¿Y dónde encontrar el Atmán? ¿Dónde moraba? ¿Dónde latía su eterno corazón? ¿Dónde si no en nuestro propio Yo, en lo más hondo, en aquel reducto indestructible que todos llevamos dentro? Mas ¿dónde, donde se hallaba este Yo, este interior, este Último? No era carne ni hueso, no era pensamiento ni conciencia, según enseñaban los más sabios. ¿Dónde, pues, se encontraba? Y para acceder hasta él, al Yo, a sí mismo, al Atmán, ¿existía acaso otro camino que valiera la pena buscar? ". Pág. 14. 

Es así como Siddhartha, declina el destino que le tenían deparado, y decide por sí mismo buscar el camino hacia su Yo interior. Para eso, hace un recorrido en donde encuentra diversos maestros, algunos empeñados en enseñar sus conocimientos, y otros, ignorándolo, los comparten con él. En su peregrinación, pasa por muchas experiencias, va mucho más allá de lo que podría aprender con simples doctrinas.

"Esto es lo que pensé y saqué en claro al escuchar tu doctrina. Y es al mismo tiempo la razón por la que seguiré mis peregrinaciones...; no para buscar otra doctrina que sea mejor, pues sé que no existe, sino para irme alejando de todas las doctrinas y de todos los maestros, y alcanzar yo solo mi objetivo o perecer". Pág. 55.

El camino de Siddhartha es de desengaño, a medida que avanza se da cuenta de lo equivocado que estaba en muchas de sus creencias, es de un constante renacer y conocimiento de sí mismo, es una reflexión progresiva, Siddhartha viaja físicamente de un lado a otro, pero también interiormente, y ese constante cambio se ve reflejado en toda la obra, cuyos puntos de inflexión, giros argumentales, se producen cuando Siddhartha sufre una gran revelación, lo que ayuda al lector no solo a comprender al personaje, sino a sí mismo y al mundo que lo rodea.

"¿No había acaso muerto de verdad, desapareciendo para renacer bajo una forma nueva?". Pág. 130.

El final del libro es precioso, no solo porque el camino de Siddhartha finalmente acaba, sino por la respuesta que encuentra. Las largas divagaciones y reflexiones finalmente llegan a una verdad que va más allá del entendimiento; se basa en el sentimiento, en la unión de todo. La metáfora del río toma una forma definitiva y lleva al lector a sentir el mundo y sus voces; es un renacer para todo aquel que haya seguido la historia con atención.

"No lo obligas, ni le pegas, ni le das ordenes, porque sabes que lo blando es más fuerte que los duro, que el agua es más poderosa que la roca y el amor puede más que la violencia". Pág. 168.

Sin duda es uno de los libros de Hesse que más recomiendo. Tiene una prosa muy ligera, es una verdadera parábola. A pesar de todos los conceptos y términos propios de la filosofía y religión Hindú, no entorpecen lo principal del mensaje, puede que algunos sientan que ese ambiente produce un poco de rechazo y confusión, pero al sumergirse en la lectura la prosa de Hesse elimina todas las asperezas, y el mensaje llega claro, sencillo y potente como la corriente de un río.
Es increíble como todo el libro apunta a la unión, al entendimiento del mundo por medio de los matices, no hay blanco y negro, bien y mal; hay perfección en cada cosa, en cada instante. Las ideas de Hesse tienen esa claridad propia del agua del río, ajenas al tiempo y a la distancia.

"El mundo no es imperfecto ni se encuentra en vías de un lento perfeccionamiento. No, es ya perfecto en cada instante: cada pecado lleva en sí la gracia, en cada niño alienta ya el anciano, todo recién nacido contiene en sí la muerte, todo moribundo, la vida eterna". Pág. 199. 

Ricardo Carrión
Administrador del blog 

jueves, 7 de enero de 2016

Liebster award N°8

Liebster Award



Me han nominado en varias ocaciones al premio Liebster, pero no siempre alcanzó a realizar la entrada, ahora que tengo un poco de tiempo aprovecharé de hacer el último al que fui nominado y en está ocasión le doy todo mi agradecimiento a Em del blog Gitl On The Book Es una gran lectora y espero que visiten y sigan su blog. ¡Gracias Em!

Las reglas son:
-Agradecer y seguir al blog que te ha nominado
-Responde a las 11 preguntas que te ha hecho
-Avisarles que han sido nominados
-Realizar 11 preguntas a los blog que haz nominado
-Nominar a 11 Blog que tengan menos de 200 seguidores

1. ¿Películas más esperadas para el 2016?

No soy un fanático del cine, mentiría si dijera que espero alguna.

2. ¿Tipo de libros que te gustaría que fuesen más conocidos?

Absolutamente todos los libros de Ernesto Sabato y unos de Saramago.



3. ¿Personaje literario, de serie, o de película con el que más te sientas identificado/a?

En algún momento me sentí un extranjero, como Meursault

4. Si leías libros desde que eras pequeño/a, ¿cuáles son?


Papelucho de Marcela Paz, toda la colección



5. ¿De qué series, libros, o películas, tienes cosas? (Tipo pósters, camisetas, accesorios...)

Del señor de lo anillos jaja.

6. ¿Qué historia te gustaría ver representada en la gran pantalla?

La rueda del tiempo de Robert Jordan

7. ¿Con qué autor/a te gustaría mantener una conversación?

Con Ernesto Sabato, les dejo una entrevista, les recomiendo de todo corazón que lo escuchen.

"Yo creo que el sufrimiento es más didáctico que la felicidad, sufrir enseña mucho, enseña también a comprender y ser pasivo con los otros"


8. Series favoritas

Sherlock de la BBC

9. Biblioteca que te gustaría visitar

Todas, imagino que en todas hay un libro esperándome

10. Escenarios dónde se han rodado películas que te gustaría visitar


Nueva Zelanda donde se grabó el señor de los anillos




11. Portadas favoritas


Una portada hermosa, su belleza está en la simpleza, y en el infinito mensaje que entrega que sólo lo puedes descifrar al leer el libro.

martes, 28 de julio de 2015

Reseña Nº 7: Siddhartha

Siddhartha (1922)



Siddhartha-Hesse
Hermann Hesse (1877- 1962)
Penguin Random House - Debolsillo
210 Páginas
Ficción especulativa

Esta novela, ambientada en la India tradicional, relata la vida de Siddhartha, un hombre para quien el camino de la verdad pasa por la renuncia y la comprensión de la unidad que subyace en todo lo existente. En sus páginas, el autor ofrece todas las opciones espirituales del hombre. Hermann Hesse buceó en el alma de oriente a fin de aportar sus aspectos positivos a nuestra realidad. Siddhartha es la obra más representativa de este proceso y ha ejercido una gran influencia en la cultura occidental del siglo XX.
Reseña

Hesse nos cuenta la historia de Siddhartha el hijo de un brahmán que en compañía de su amigo Govinda siguen el camino de diversos maestros en busca de la liberación a través del conocimiento definitivo. Durante la peregrinación pasan por diversos maestros debido a que Siddhartha se siente insatisfecho porque se da cuenta que nadie puede enseñarle lo que él busca. Es así como en el capítulo "Despertar" toma conciencia de lo que realmente nadie puede enseñarle y se abre a un nuevo camino que a través de penas y glorias incluso llegando a volverse un ser completamente opuesto a lo que era logra encontrar definitivamente la respuesta que tanto buscaba.


Opinión

No quiero hacer una reseña detallada porque la historia es preciosa y les arruinaría la trama, y sobre todo la emoción que me provocó el capítulo "Despertar" que sólo se puede equiparar a la que sentí en el hermoso final de esta verdadera parábola de la vida. 

El libro se lee muy rápido, no es tedioso, tiene capítulos cortos y te deja una sensación de enseñanza enorme. Este libro lo leí porque "Demian" y el "Lobo Estepario" me encantaron, de alguna forma me uní a la cruzada de Hesse de que no importa que profesión u oficio tengamos, no importa si somos pobres o ricos, si vivimos en la calle o en un palacio. Todos tenemos el mismo miedo y el mismo camino que cumplir que es "encontrarnos a nosotros mismos".

 A mi personalmente "Demian" y el "Lobo Estepario" se me hicieron una lectura más atenta y por ende más lenta, sobre todo en el segundo libro. Pero en Siddhartha Hesse logró una fluidez notable.

Tengo que felicitar a Debolsillo por la portada, sin leer el libro tu dices: ¿Pero qué es esto? Es una portada realmente simple y aburrida. 
Pero cuando terminas el libro te das cuenta lo que significa y no sólo eso, si no que ejemplifica tan fielmente lo que nos cuenta Hesse, en un dibujo tan simple que te hace emocionarte con sólo verlo.