La trilogía de los tres cuerpos es una saga de ciencia ficción premiada internacionalmente y con la cual, Cixin Liu, ha logrado conquistar a muchos lectores por su arduo conocimiento de los principios fundamentales de la ciencia. A través de la historia construye mentalmente paso a paso
un camino para que el lector no vea incoherencias, y crea posible los
hechos que relata.
Lo fascinante de esta historia, no son los hechos puntuales, sino
su explicación, que rebasa las fronteras de la ciencia moderna, hacia
dimensiones inimaginables, mostrando la originalidad de un autor
brillante, justo merecedor del Premio Hugo 2015. Es de esas historias
que encantan, ya que hacen ver lo tradicional desde un ángulo
diferente e innovador. En este libro, la ejecución narrativa y
la profundidad de personajes, pasa a un segundo plano, porque la idea se
sobrepone a la forma.
Orden de lectura de los libros Trilogía de los tres cuerpos:
¡Hola a todos! Bienvenidos al blog. Hoy
les quiero hablar de un tema que pocas veces he tocado. La acumulación de
libros sin leer. Pero desde una perspectiva diferente, desde la idea de la Antibiblioteca.
Al parecer, la idea de antibiblioteca
tiene su origen en la biblioteca del escritor italiano Umberto Eco quien tenía aproximadamente
35.000 libros en su casa en Milán, y cerca de 20.000 en su casa de campo, es
decir, tenía aproximadamente más de 50.000 libros. Una cantidad impresionante. Dejando
de lado sus libros incunables.
Umberto Eco contaba que los
visitantes que llegaban a su casa los podía dividir en dos tipos o clases. Los
que le preguntaban ¿Cuántos de todos esos libros había leído? Y los que
entendían realmente que una biblioteca personal no era un accesorio para
estimular el ego. Sino una herramienta para la investigación, para vivir experiencias
nuevas. Una biblioteca personal es más valiosa para Eco cuando tienes más
libros que no has leído, que libros leídos. Una biblioteca tiene que tener la
mayor cantidad de conocimiento que desconozcas. Claro, la biblioteca no está
ahí para impresionar visitantes, para aparentar, está ahí para ti y solo para
ti, que te gusta leer.
Fue en el libro El cisne negro del
ensayista de origen libanés Nassim Nicholas Taleb donde a partir de las
experiencias de Eco instaura el concepto de antibiblioteca.
En el ensayo el cisne negro, el autor
afirma que nuestro mundo está dominado por lo desconocido y lo improbable pero
el ser humano se sigue centrando en estudiar lo conocido y lo repetido. El
autor hace énfasis en dejar de lado lo repetido y poner atención a lo Improbable.
A lo distinto, lo que se sale fuera de la norma. Y es a partir de esa idea que
surge el concepto de antibiblioteca. Claro, Umberto Eco dice que la biblioteca
personal no es el lugar donde se conserva solo lo que has leído, sino un lugar
donde encontrar lo que otros leyeron antes que tú. Y que una persona entre a la
biblioteca de Eco y le pregunte por lo leído, es el típico error de sesgo
humano de fijarse solo en lo conocido. Mientras que la mente de Eco está
enfocada en lo desconocido, es decir, sus libros sin leer. Sus libros por leer.
Hoy valoramos más una biblioteca de
libros leídos que de libros sin leer. Generalmente se critica mucho a las
personas que acumulan libros y no los leen, porque existe la creencia de que los
compran para aparentar o solo por ser compradores compulsivos, que siendo
sincero, de esas personas siempre hay. Siempre buscan decir: yo he leído todo
esto. Cuando se piensa así, están pensando con el ego. Leen o dicen que leen
para sentirse superiores. Y ya no pasas a ser un lector por pasión, sino un
lector por apariencia.
Cuando, al contrario, es muy bello
decir, todavía tengo todos estos libros por leer, son mi proyecto de vida,
quiero leerlos porque hay algo en ellos que me parece interesante y valioso. Pero
es mal visto porque tenemos ese sesgo. Porque tenemos la idea de que no se
puede leer por felicidad, sino por sentirnos superiores. La lectura se sigue
asociando a una actividad desagradable desde las escuelas y por eso pocos
conciben que se pueda leer por placer y que acumular libros es por esa razón y
no por creerte mejor.
Una biblioteca personal con muchos libros
sin leer es una ventana abierta a lo desconocido. Porque lo que sabemos siempre
es poco. Y nos duele reconocerlo. Debemos aprender a reconocer que sabemos poco
y que hemos leído poco. Mientras más leemos más nos damos cuenta de lo poco que
sabemos y las bibliotecas personales siguen creciendo, porque mientras más
lees, aparecen más referencias de otros libros que dentro traen referencias a
otros más y la bola de nieve crece y crece.
Eco también dice que uno puede
acumular todos los libros que quiera siempre y cuando tu bolsillo te lo permita,
estamos claros que el dinero es una limitante. Yo, por ejemplo, siempre tengo
pocos libros sin leer, porque no siempre puedo comprar, hay meses en que no
compro nada y me leo los pendientes. Al fin y al cabo, tener una biblioteca
como la de Eco es un sueño más que una realidad para nosotros, simples
mortales.
El asunto es que muchos amantes de la
lectura que compran más libros de los que pueden leer se sienten mal por eso,
pero si miras las cosas desde un ángulo diferente, desde otra perspectiva, y le
das vuelta a la idea tradicional de la biblioteca personal y lo miras desde la
perspectiva de la antibiblioteca, no parece tan malo. Lo que pasa es que
siempre estamos pensando en que vale más lo que hemos hecho, que lo que estamos
por hacer, es más valioso el hecho, que la intención. Pero se nos olvida algo
muy importante, sin la intención inicial, no existiría el hecho. Eso es lo
bello de tener libros a mano aún sin leer, son futuras lecturas, nos motivan,
nos llenan de felicidad. Claro, hoy en día tener una gran cantidad de libros
sin leer no se justifica del todo, porque el conocimiento está a un clic,
puedes navegar por internet, comprar libros digitales al instante, pedir
prestados libros digitales en las bibliotecas, comprar libros físicos por
internet y te llegan en un par de días. Por lo tanto una biblioteca grande
perdería su sentido porque puedes acceder al conocimiento de forma inmediata
sin necesidad de acumular. Además, siempre que compras un libro con toda la
intención de leerlo en el futuro, puede que con el tiempo cambies de opinión y
ya no te interese.
Pero yo siento, esto es personal, que
a pesar de que no siempre se justifica tener un antibiblioteca, tener libros a
tu alrededor, saber que son tuyos, que los tienes al alcance de tu mano, motiva
mucho a leer, y motiva mucho más porque ya viste en ellos algo que te gustaba,
algo valioso, ya los tienes en tu mente, en tu registro de conocimientos y
experiencias que desearías vivir. En algún momento desearas ese conocimiento o
experiencia y el libro estará ahí para ti.
Me gusta esta idea de la
antibiblioteca porque le ve el lado positivo a la acumulación de libros que
siempre es tan mal vista. Yo mismo me siento culpable cuando tengo libros sin
leer en mi biblioteca personal. Pero en el fondo no debemos sentirnos
culpables, porque es una decisión propia. Yo no estoy de acuerdo con Marie Kondo
y sus 30 libros, prefiero la visión de Umberto Eco, y desde que conocí su
antibiblioteca pienso en mis libros sin leer como el reconocimiento de lo poco
que sé y lo mucho que puedo aprender.
¡Hola a todos! Bienvenidos al blog. Hoy
les traigo la reseña de Mendel el de los libros. Una novela bastante breve del
escritor austriaco Stefan Zweig. Por su brevedad y por la maestría con que está
escrito me parece una gran opción para iniciar con el autor si aún no han leído
nada de él.
Mendel el de los libros es una
historia que si no se lee con suficiente atención se pueden dejar pasar las maravillosas
reflexiones que plasma Zweig en la novela. Cuando la terminas, inmediatamente
sientes que es una historia que nos habla de las atrocidades de la guerra. En
este caso, la primera guerra mundial. Ya que la novela está ambientada en Viena
antes y después de este devastador hecho bélico. Nos narra hechos antes de 1915
y después de esa fecha.
Pero la guerra no es lo único tema,
también es un detonador, un elemento que sirve para catalizar una reacción más
grande: la reflexión sobre el paso del tiempo, la fugacidad de la vida y lo
irrepetible en el mundo.
¿Para qué vivimos, si el viento tras
nuestros zapatos ya se está llevando nuestras últimas huellas?
Lo irrepetible es representado en la
novela de la mano de este personaje llamado Mendel, un librero, un vendedor de
libros. Pero no era un librero cualquiera, no tenía la típica tienda de venta
de libros usados. No, él vendía libros sentado desde la mesa de un café en la
ciudad de Viena. Mendel no necesitaba de un establecimiento, porque su mayor
virtud no era la del mero acto de vender, sino la del profundo conocimiento de
todo tipo de libros, incluso los más extraños, además de saber cómo
localizarlos. El libro que necesitaras por imposible que fuera conseguirlo,
Mendel podía ponerlo en tus manos. Por lo tanto, la satisfacción de Mendel no
era el solo hecho de vender un libro, si no la de encontrar para alguien un
libro que nadie más que él podía conseguir. La venta de libros no era un medio
para vivir, era su vida.
Tan sólo el libro, jamás el dinero,
tenía poder sobre él.
Él podía lograr esto gracias a su
gran y único poder de concentración y ensimismamiento. Podía abstraerse del
mundo, dejar de percibir la realidad y sumirse en la lectura atenta y detallada
de cada uno de sus libros, para registrarlo en su memoria por siempre en una
especie de catálogo mental. Pero Mendel no leída los libros para apreciar y
reflexionar su contenido, sino solo para catalogarlos. Por eso se le conocía
como una enciclopedia andante.
Leía con un ensimismamiento tan
impresionante que desde entonces cualquier otra persona a la que yo haya visto
leyendo me ha parecido siempre un profano.
Esa forma de abstraerse de todo y de
ignorar el mundo real solo para centrarse en los libros hacía a este personaje irrepetible.
Nunca hubo o habrá nadie como él. El mundo podía desmoronarse a pedazos a su
alrededor y Mendel no se enteraría de nada, porque estaría ocupado leyendo
sentado en la mesa del café.
Todo lo que es único resulta día a
día más valioso en un mundo como el nuestro, que de manera irremediable se va
volviendo cada vez más uniforme.
Si se lee la novela con atención, se
puede apreciar que Zweig destacaba la capacidad de memoria de Mendel, el acto
de recordar. Lo que lo hacía tan especial y único, es decir tenía una faceta
positiva, pero también se puede apreciar que el hecho de encerrarse en sí
mismo, de perder el contacto con la realidad, con las personas y el mundo que
lo rodea a un nivel tan pero tan extremo, puede ser nocivo. Incluso Mortal. Por
un lado es un milagro, por otro una pesadilla.
Ahora viene lo bello de esta novela.
¿Cuándo un personaje se transforma en irrepetible? Cuando el tiempo pasa. Lo
mismo que nos destruye y nos vuelve polvo (el tiempo), es lo mismo que nos da
identidad y figura. La fugacidad del tiempo es indispensable para que exista lo
irrepetible. Pero no basta solo con eso, nos falta otro elemento, el recuerdo.
Y el recuerdo se genera a través de lo relacional, del contacto entre personas,
del contacto entre la persona y la sociedad, del nexo entre seres humanos. El
paso del tiempo y el recuerdo dejan en evidencia lo irrepetible. No es
casualidad que Zweig eligiera a un librero para su historia. No es casualidad
que eligiera a Mendel. Porque uno de esos nexos tan preciosos que pueden
conectar personas son los libros. Como objeto en sí mismos, o como historias
sobre otros, emociones de otros que ya no están, reflexiones de otros que se
fueron.
Los libros solo se escriben para, por
encima del propio aliento, unir a los seres humanos y así defendernos frente al
inexorable reverso de toda existencia: la fugacidad y el olvido.
El ensimismamiento extremo que
practicaba Mendel tenía un doble filo, a pesar de ser milagroso para su memoria
le negaba al mundo exterior su mundo interior. Lo subjetivo de Mendel se
perdía. Es por eso que el inicio del libro y la forma en que está contado me
parece una maravilla. Porque está narrado como un recuerdo. El narrador nos
presenta a Mendel desde su memoria. Ha pasado el tiempo, vuelve a un café que
desde hace mucho tiempo no visitaba y con dificultad aparece en su memoria un
recuerdo, el de Mendel. Pero es un recuerdo incompleto. Hay algo que le falta,
y otra persona, una mujer, lo ayuda. A través de los recuerdos de los dos logran
reconstruir a este personaje irrepetible para que nosotros podamos conocerlo.
Es decir, una memoria colectiva. Son las relaciones entre personas las que
logran que a pesar del paso del tiempo develen lo que fue único. El narrador,
como personaje, sirve como contrapunto de Mendel, porque él sí tenía la
capacidad de relacionarse con el mundo y también podía recordar y la
información que le faltaba, la podía conseguir preguntando, relacionándose con
otros. Hay un punto clave en la novela donde dice que hubo un tiempo en que
dejó de relacionarse con el mundo, que se encerró en sí mismo por asuntos de la
guerra, pero podía ir y venir desde su interior al exterior, cosa que Mendel no
podía hacer. El mensaje de Zweig es clarísimo, el equilibrio entre nuestro
mundo subjetivo y el relacional es vital. Encerrarse en sí mismo de manera
extrema puede ser fatal, y deja entrever que esto mismo se puede extrapolar a
nivel macro, a nivel de países. Encerrarse dentro de fronteras también puede
ser fatal, el perder el contacto entre naciones, entre culturas diferentes puede
ser fatal. Quizá si no existieran las fronteras. No tendríamos que recordar a Mendel
y el podría encontrar para nosotros. Esos libros perdidos que nadie más que él
puede hallar.
Pues el recuerdo siempre une. Y un
recuerdo afectuoso, doblemente.
Esta misma reseña la puedes encontrar en mi canal de youtube
¡Hola a todos! Bienvenidos al blog. Hoy
les traigo La reseña de Bajo las ruedas, una novela preciosa y rápida de leer.
Tiene apenas 204 páginas donde no sobra absolutamente nada. Siento que este es
un libro ideal para adolescentes ya que trata una temática propia de su edad,
pero que también puede ser apreciado por los que ya somos adultos. Es una
crítica hacia el represor sistema educativo alemán de comienzos del siglo XX.
Sistema educativo que claramente ha variado en el tiempo, pero que conserva su
esencia. A Hermann Hesse se le conoce mucho por libros como Demian, Siddhartha,
El lobo estepario y Narciso y Goldmundo, pero Bajo las ruedas no se queda
atrás.
Este libro es publicado el año 1906 y es
la segunda novela escrita por Hermann Hesse. Nos narra la historia de Hans, un
pequeño niño que vive en un pueblo rural, casi anónimo. Un pueblo que no
destaca por nada. Es por eso que, en la escuela, sus maestros se sienten muy orgullosos
por contar con un estudiante como él. Un estudiante sobresaliente, dotado de
una inteligencia fuera de lo común.
Esta es la gran oportunidad que
tienen para sobresalir, se acerca la fecha para rendir un gran examen a nivel
nacional y Hans es la gran apuesta de la escuela y el pueblo. Competirá con los
estudiantes de otros establecimientos a nivel país por un cupo de Seminarista.
Las personas del pueblo lo apoyan, y depositan en él toda su confianza. Sus
vecinos, el zapatero, el alcalde, todos lo apoyan. Su padre, un hombre común
pero ambicioso, un burgués al pie de la letra, ve en el seminario el único
camino para su hijo, ya que al no ser ricos la inteligencia de su hijo podría
asegurarle un futuro mantenido por el estado. Lo que Sería un gran alivio
económico para él. Y lo alejaría, además, de un destino como aprendiz de algún
oficio en el pueblo.
Su padre es un hombre claramente arribista
y le ha inculcado a su hijo la idea de que él es superior a los demás y no
debería rebajarse a ser un mero aprendiz. Todo este contexto, las ideas de su
padre, el apoyo de la ciudad, de sus profesores, generan en este joven una gran
presión en plena adolescencia. No basta con que siga las clases regulares, debe
estudiar más aún, clases suplementarias, estudio constante en su casa, abandono
de sus amigos, de sus juegos en el bosque, en el río, alejado de todo lo que
ama.
Hans es sometido a un proceso de
abstracción, es privado del contacto con los chicos de su edad, debe abandonar
sus juegos, sus paseos y sumirse en el estudio constante y rígido. Y lo peor, es
que siente que es su deber. Se lo han inculcado tanto que él cree que es lo
correcto. No le han dado la libertad de elegir. Su padre y sus profesores han
elegido su futuro sin siquiera consultarle..
La adolescencia es una época muy
importante de cambio y de evolución, donde un ser humano florece en todo su
esplendor, donde intenta conocerse a sí mismo y busca la exploración del mundo
y la sociedad. Y a Hans le han negado todo eso. El sistema ha reprimido su
espíritu y no lo deja desarrollarse más allá de sus rígidas paredes.
La novela no tiene una estructura
literaria compleja, al contrario, es muy simple. Lo que facilita mucho su
lectura. Además, la prosa de Hesse es hermosa, está llena de pausas que le dan
al relato cierta cadencia que le imprime una atmósfera nostálgica, esa
atmósfera tan característica de las historias del autor y que a momentos la
combina con precisas descripciones de la naturaleza. Hesse utiliza mucho los
colores para dar vida, para dar tonalidades a una historia melancólica. El gris
del relato parece de pronto teñirse con los colores del cielo, de las montañas,
de la luz del sol. Es un contraste precioso para una historia triste. Para una
historia que busca la reflexión, que busca la denuncia de un sistema caduco.
Como les decía, su estructura es
simple. La obra no tiene divisiones, Si se mira el índice, se pueden apreciar
solo siete capítulos sin ninguna división, pero al leer la novela te puedes dar
cuenta que hay tres partes bien delimitadas. La primera sirve como introducción
a una idea, a una denuncia por parte del autor, centrándose en Hans como
individuo, como un adolescente que es privado de su desarrollo como ser humano.
Pero es la perspectiva de un solo individuo.
Por eso Hesse desarrolla la segunda
parte con base en la incorporación de más personajes. Ya no se trata solo del
protagonista sufriendo los rigores del sistema. Sino que a partir de él surgen
personajes secundarios para explicar el mismo concepto en diferentes
naturalezas humanas. Hans sigue siendo el centro de la narración, pero a partir
de él el autor nos demuestra que no es el único caso, sino que es uno de
muchos. Y que el mundo está lleno de delicadas almas que están siendo
suprimidas. Demostrando que el problema es universal para todo adolescente que
está despertando al mundo.
Y finalmente, en la tercera parte nos
muestra las consecuencias de someter a dichas almas jóvenes a un sistema tan
estricto. Es una introducción, un desarrollo y un desenlace. Muy claros, Hesse
no busca la complejidad, busca un mensaje directo. Y lo logra.
Parece ser la típica historia Bildungsroman,
es decir la clásica novela de aprendizaje. Donde el personaje, desde pequeño
sigue un camino de aprendizaje que lo hace crecer y aprender de la vida. Pero
aquí es todo lo contrario. No lo es. Es un camino que asciende y luego baja
abruptamente. No es un camino de aprendizaje, no es una vida que crece y se
proyecta al futuro, es un camino de destrucción.
¿Qué pasa cuando a un alma joven la
presionas tanto que ya no puede continuar el camino que otros trazaron para él?
Hesse nos muestra en detalle el desarrollo interior de un adolescente que sufre
por no poder encajar. Su rememoración por su pasado, por su infancia, por sus
momentos de felicidad y su visión desoladora de un futuro truncado. Dolor del
alma que se manifiesta a nivel físico a través una crisis nerviosa a la que
nadie parece darle importancia. Aspecto que Hesse critica duramente.
Incomprensión, falta de empatía,
fracaso, causan algo inevitable en cualquier joven: el deseo de la muerte.
Esta novela es muy autobiográfica. Un
joven y brillante Hermann Hesse fue alumno en un Seminario, en un monasterio tal
como el protagonista de la historia. Del cual termina huyendo a los 15 años. Tras
un intento de suicidio sus padres lo ingresan a una clínica psiquiátrica. El Diagnóstico
es certero: Sufre de Melancolía.
Se trata de una novela que puede
ayudar a muchos jóvenes en momentos difíciles, en momentos donde el mundo
parece exigirles algo que es sagrado, despojarse de su propia humanidad para
convertirse en engranajes de un sistema.
También puedes ver la reseña en mi canal de youtube
Todos los libros de las Ediciones Conmemorativas de la Real Academia Española
En Puerto Rico el año 2002 en pleno Congreso de la Asociación de Academias de la Lengua Española se determinó que las 21 Academias de la Lengua harían un esfuerzo conjunto para conmemorar el IV aniversario de la publicación de Don Quijote de La Mancha de Miguel de Cervantes el año 2005. Para tal evento concordaron realizar la publicación de una edición especial de El Quijote apta para todo público. Una versión que constara no solo de un edición amigable con notas a pie de página, sino también con estudios complementarios para mejorar la experiencia del lector moderno y a un precio accesible para todo tipo de bolsillo. El resultado fue mejor de lo esperado, con un gran éxito de ventas sin precedentes para una obra clásica: una venta de más de tres millones de ejemplares. Este éxito de El Quijote abrió las puertas para que La RAE iniciara una serie de publicaciones de grandes obras de la literatura en lengua española con el fin de recuperar títulos emblemáticos. Hasta el día de hoy hay doce títulos publicados entre los que se encuentran varios de autores ganadores del Premio Nobel de Literatura en lengua española: Como Cien años de soledad de Gabriel García Márquez, El señor presidente del autor guatemalteco Miguel Angel Asturias. La colmena del español Camilo José Cela, La Antología poética de Pablo Neruda y la de Gabriela Mistral, los dos poetas chilenos galardonados con el Nobel. La ciudad y los perros del peruano Mario Vargas Llosa. También han editado obras de gran valor literario latinoamericano: Como el Borges esencial. Como Rayuela de Julio Cortázar. Como Yo el supremo del paraguayo Augusto Roa Bastos. También la obra selecta del poeta Nicaragüense Rubén Darío Y La Región más transparente del Mexicano Carlos Fuentes.
A continuación les dejo los doce títulos publicados hasta el momento:
Colección de Ediciones Conmemorativas (Asociación de Academias de la Lengua Española) (Asale)
La ciudad y los perros (Mario Vargas Llosa) (Perú)
Arsene Lupin es un ladrón de guante blanco creado por el francés Maurice Leblanc. Pero es un ladrón bastante peculiar porque no roba injustamente, solo a los que no tienen escrúpulos y lo hace no solo con el afán de justicia, sino por el hecho del desafío en sí. Porque superar problemas y salir airoso de ellos es lo que le da vida a este personaje. Lupin tuvo tanta fama como el mismo Sherlock Holmes, fueron contemporáneos. Por lo mismo, la estructura de las historias y algunos elementos guardan muchas similitudes con las historias de Arthur Conan Doyle. Era tanto el auge de estos dos personajes que llegaron a enfrentarse en una misma historia. En la actualidad hay muy pocas editoriales que editen historias de Lupin, en cambio siempre podemos encontrar las de Sherlock Holmes. Pero gracias a Netflix que sacó una serie inspirada en el popular personaje se han vuelto a reeditar las historias de este famoso ladrón. Rocaeditorial sello perteneciente a Penguin Random House ha reeditado una serie de libros, no son todos los libros lamentablemente. Esperemos que el éxito sea suficiente para que editen todas las aventuras del gran Arsene Lupin. A continuación les dejo el orden de lectura de los libros que hasta el momento se han editado.
Pierre Lemaitre es un escritor francés que ha hecho de la escritura un ejercicio de constante transformación y versatilidad, ya que no tiene problemas en pasar de dramas históricos a novelas policiales y luego a thrillers. Su capacidad de crear buenas historias a través de diversos formatos es una cualidad que lo hace destacar en la actualidad. Es por ello que su trabajo se puede dividir entres facetas muy interesantes, la de escritor de novela negra y policial, la de escritor de novela histórica y la de escritor de thrillers.
En su trilogía histórica enfocada en el tiempo entre guerras llamada Los hijos del desastre, aborda tres épocas claves donde personas comunes se ven afectadas por el eco de las guerras. Con la primera novela que da orígen a esta trilogía: Nos vemos allá arriba, gana el premio Goncourt el año 2013. En general, se trata de una trilogía ágil, llena de aventuras y momentos dramáticos que emocionan al lector y lo invitan a conocer aspectos desconocidos de dichas épocas.
El orden en que se debe leer esta trilogía es el siguiente:
Trilogía Los hijos del desastre
Nos vemos allá arriba (2013) (Los hijos del desastre #1)
Comprar
Los colores del incendio (2019) (Los hijos del desastre #2)
Lo ideal es leer esta serie en orden de publicación, ya que así puedes ir notando la evolución del personaje principal, el comandante Camille Verhoeven, quien intenta detener a un supuesto asesino en serie, el cual parece guiarse por novelas policiales. Sin duda es uno de los personajes más famosos de Lemaitre. A continuación les dejo el orden de lectura:
Finalmente también ha escrito Thrillers y novelas con una gran profundidad psicológica en sus personajes. Estas novelas son independientes y pueden leerse de forma indivivual sin ningún problema.