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jueves, 1 de septiembre de 2022

Reseña: Ventana a la nada. Emil Cioran

 Reseña Nº 284: Ventana a la nada (Emil Cioran)


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¡Hola a todos! Bienvenidos al blog. Hoy les traigo la reseña de Ventana a la nada del escritor rumano Emil Cioran.

 

Se trata de una recopilación de fragmentos inéditos del autor. El manuscrito original consta de aproximadamente 300 páginas y fue descubierto en la biblioteca nacional de París. Cioran, al parecer, tenía la intención de convertir esas páginas en un libro debido a que las enumeró, es decir, las organizó y les dio un sentido. Pero al final nunca las llegó a publicar. Salvo por algunos textos de ese manuscrito que aparecieron en una revista literaria fundada en París por escritores rumanos exiliados. Esos fragmentos vienen también en este libro, pero en una sección aparte, a modo de apéndice.

 

Este carácter inédito de esta obra la hace muy poco conocida. Pero pertenece a un periodo muy interesante de la vida del escritor: entre los años 1943 y 1945, presumiblemente fue escrita en 1944. Y sería posterior al Breviario de los vencidos, que también fue escrito ese año. Por lo que fue una de sus últimas obras escritas en su idioma natal, el rumano. Luego Cioran escribiría el resto de su obra en francés, su lengua adoptiva.

Y es que Cioran llevaba alrededor de siete años en París luego de llegar ahí por medio de una beca, siete años deambulando por las calles de una tierra que no la sentía propia, escribiendo, frustrado, abatido, pudriéndose poco a poco. Su mal humor se plasma en el texto, su desolación y sarcasmo aparecen a modo de aforismos y fragmentos llenos de un lírismo potente, fulminante, nihilista.

 

Escribir para Cioran es como exponer la herida que lleva dentro, dejándola en evidencia para que no lo mate por dentro. Deja su podredumbre libre para que divague por la efímera existencia.

 

“Sentimos el tiempo en función del grado de descomposición de nuestra carne”.  

 

La obra de Cioran está expresada especialmente en aforismos. Este libro no es la excepción, pero también lo complementa con algunos fragmentos. Si nunca has leído a Cioran y quieres empezar con él, puede que esta no sea la mejor opción, porque a los lectores actuales les cuesta un poco conectar con fragmentos de textos tan breves como los aforismos. Y prefieren algo un poco más desarrollado. Para ello hay una opción. Se trata del primer libro que publica Cioran: En las cimas de la desesperación que esta escrito en forma de ensayo. Puede que esta sea una mejor opción para iniciar con él.

 

Con Los aforismos Cioran da golpes puros de lucidez, en cambio con los fragmentos desarrolla un poco más las ideas. Pero para él la expresión de ideas no le parece suficiente, el quiere alcanzar el lirismo, el absoluto, la voluptuosidad. Quiere escribir instantes. Chispas de lucidez. Sin importar el estilo, sin máscaras, de forma pura y honesta. Aborrece la verborrea innecesaria. Es por eso que el aforismo le acomoda tanto. Es la forma ideal de expresión.

 

“Cuando te relees, te sorprende la sinceridad de todas esas páginas, tan numerosas y tan mal escritas. El estilo es una máscara y una huida”.

 

Es imposible encasillar a Cioran en alguna corriente de pensamiento filosófico, era un escéptico, no daba nada por concreto, al contrario, fue un destructor de prejuicios y doctrinas filosóficas. El pensamiento estructurado, teorizado, lo molestaba porque no le permitía la expresión de la infinitud interior de su ser. Lo teórico era infinitamente inferior a la realidad. Por eso prefería conversar con las personas comunes y corrientes que con académicos y filósofos.

 

“Limitación fatal de la filosofía: nadie encuentra en las ideas lo que ha perdido en la vida”.

 

 

Cioran sentía que el pensamiento conceptual lo limitaba. Más aún, pensar demasiado limitaba a cualquiera. Por eso el aforismo es el arma del escéptico. Si vas a expresar algo, que sea lo que viene a ti de golpe, con inmediatez, desde lo más profundo de tu ser. No lo razones, no lo mastiques, déjalo libre en el papel. El aforismo es esa ventana a la nada. La palabra en el papel es la ventana a la nada, título que se le dio a esta obra en honor al primer fragmento que la compone:

 

“El imbécil basa su existencia en lo que es, no ha descubierto lo posible, esa ventana a la nada…”

 

Cuando te quedas en lo que simplemente eres, vives en la opresión. En el silencio. El silencio es un suplicio interno. Soportar la vida en silencio es duro. Por lo tanto, la palabra es una tentación. Expresarte es una tentación y una necesidad, no así la palabrería, la verborrea, porque la palabrería te aleja de lo esencial. La palabrería, el exceso de texto es vanidad, es ego, es desperdicio. Por eso el aforismo es el arma del escéptico, lo aleja de la trivialidad y lo acerca a la realidad.

 

Los aforismos de Cioran son una ventana a la nada. Una ventana al abismo. Que la mayoría de las personas no ve. Cioran desde muy joven siente como se descompone día a día. Siente la muerte como una compañera ineludible. Por eso su desazón, por eso su irritación, se siente preso en una vida sin sentido, vacía, porque haga lo que haga, al final lo espera la muerte. Y luego de la muerte hay más vacío. La vida no tiene sentido y la muerte tampoco. No hay salida y vive atormentado entre dos extremos. Creer, esperar, tener esperanza en el futuro. Es solo una venda en los ojos del ser humano. Nacemos e inmediatamente comenzamos a morir.

 

“La salud es una enfermedad incompleta”.

 

El tener que vivir con esta claridad, con esta lucidez casi toda su vida lo ha sumido en la desesperación. Por lo que Cioran nunca se ha sentido decepcionado de la vida, no. Se decepciona aquel que confía en el futuro. Quién tenía una ilusión. Y él nunca la tuvo. El sinsentido de la vida jamás tuvo remedio a sus ojos. Él es un desencantado. Siempre supo que no hay una solución para el dolor de existir. Y el desencanto es el germen de la lucidez. Leer a Cioran nos transporta al borde del abismo del no ser.

 

“Seguir viviendo es el mayor esfuerzo que puede hacer alguien que está vivo”.

 

Las temáticas de este texto son las mismas que utiliza en gran parte de su obra, el amor, el insomnio, la música, el vacío existencial, la muerte, la enfermedad, la religión, la soledad, la tristeza, la oscuridad y la luz del sol. Pero no logra resultar repetitivo por la cantidad de combinaciones que logra. Por su prosa vigorosa, enérgica, paradójica, estilísticamente bella, intensa y sobre todo condensada. Sus aforismos, sus fragmentos, son pequeños trozos de su alma llenos de sentido. De un sentido condensado.

 

“Todo es milagroso; nada es natural; la existencia como tal es sobrenatural. Al ser la misma percepción una religión, las tesis de la religión son falsas e inútiles. Ser es un milagro que anula el espíritu. ¿Cómo es posible que existamos? Somos capaces de soportarlo todo, a excepción de la súbita idea de nuestra existencia”.

 

Para soportar la vida, Cioran se aferra a la intensidad, donde no hay límites. Es en la intensidad ilimitada donde se puede refugiar, pero como ser vivo solo logra acceder a instantes de esa intensidad. Y la encuentra en el propio sufrimiento, en el propio dolor. Sumergirse en el dolor es la intensidad máxima. Por eso escribe, cada aforismo, cada fragmento es intensidad pura. El dolor junto con la escritura no hunde al autor, al contrario, lo mantiene vivo.

 

“Lo que no está entremezclado de una manera o de otra con la muerte siempre acaba aburriendo. Entonces hay un límite. Ese es el defecto de los placeres. Mientras que el sufrimiento lo contiene todo…, todo lo que es y, más aún, todo lo que nunca será”.

 

Invitar a leer a Cioran a través una reseña es difícil. Para mí, la mejor manera de incentivar a leer al autor es a través de sus propios escritos, por eso incluí tantos de sus aforismos y fragmentos en la reseña. Muchos pueden no conectar con sus escritos, para otros puede resultar incluso hipnóticos. Con Cioran puedes sentirte acompañado y comprendido como también muy apesadumbrado. Todo dependerá del lector si logra soportar un paseo por la desesperanza. 

 

Puedes ver esta misma reseña en mi canal de youtube


 

Ricardo Carrión

Administrador del blog

 

viernes, 18 de junio de 2021

Reseña: En las cimas de la desesperación. Emil Cioran

 Reseña Nº 275: En las cimas de la desesperación de Emil Cioran

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¡Hola a todos! Bienvenidos al blog. Hoy les traigo la reseña de En las cimas de la desesperación del escritor de origen rumano Emil Cioran. 
 
Muchos definen este libro como filosofía contemporánea, pero a Cioran no le gustaría ser encasillado de esa forma, por lo que esta obra es más un diario de sus obsesiones. Este es el primer libro que publica el autor, por eso es muy recomendable para iniciar con él, ya que aquí están las bases de su pensamiento, las cuales continuará expresando en el resto de sus textos. Además, la obra de Cioran en su mayoría se encuentra en formato de aforismos, ya que las ideas fragmentarias son el sello de este autor, pero En las cimas de la desesperación presenta un formato más parecido al ensayo por lo que es narrativamente más accesible.

En 1933 Cioran, con 21 años, sufre de insomnio. Para él esa vigilia ininterrumpida era una nada sin tregua que lo dotaba de una lucidez aplastante. Lo pasaba mal y estuvo a punto de tomar una decisión drástica pero lo salvó la escritura, precisamente la escritura de este libro. Lo inicia con 21 años y lo finaliza con 22. Lo publica en 1934 en rumano, luego más adelante en su carrera de escritor emigra a Francia y sus siguientes libros los publica todos en esa lengua, declarándose apátrida.
 
 ¿De qué trata la filosofía de Cioran?, ¿es existencialismo o absurdismo?, ¿qué es? Esto se tiende a confundir. Lo importante es saber que Cioran, acostumbrado al contacto con la gente en sus paseos nocturnos debido a su insomnio, daba preferencia a las experiencias reales, al sentir de las personas por sobre teorizar. Lo abstracto para él solamente limitaba. Es por eso que, a pesar de que sus ideas encajen en el existencialismo de Sartre o en el absurdismo de Camus, no son parte de ellos, porque eran sistemas filosóficos. No eran un sentir puro. 

Lo cierto es que a Cioran es imposible encasillarlo porque él mismo no lo quería, pero podemos tratar de inclinarlo hacia el escepticismo. ¿Porque? Porque no daba nada por hecho, no daba ninguna opinión por segura. Su interés era destruir prejuicios y doctrinas filosóficas. Para el autor los sistemas filosóficos no permitían la expresión de la infinitud interior del ser humano. El pensamiento conceptual, abstracto, lo limitaba.
 
Por lo tanto, tenemos al escepticismo como punto de partida de su pensamiento. Esto lo lleva a querer desenmascarar el pensamiento sistemático, convencional, sobre todo la idea de la salvación del alma humana, su inmortalidad después de la muerte. Y para ello requiere de una lucidez aplastante, la cual adquiría durante sus episodios de insomnio. Esta lucidez lo agobia, así que tiene dos salidas. Evadir o aplicar la razón, aceptar el desafío. Decide acudir a la razón. Pero es una razón que lo desborda, que brota de él sin control. Y esto inevitablemente lo lleva a la tortura, lo atormenta y empuja al nihilismo.

Como Cioran no pretende teorizar ni sistematizar su pensamiento lo expresa mediante el lirismo. Concepto que da inicio al libro. Es lo primero que define. Y se trata de una forma de expresión basada en las emociones más intensas.
 
De esta forma le avisa al lector en la primera página lo que va a encontrar en el resto del libro. El cual va a estar dominado por el lirismo, por las ideas que le vienen sin control a la cabeza, que luego deja escapar en el papel a través de la escritura, para no explotar, para vaciarse de ellas. Es por ello que no encontraremos la típica construcción de una teoría, sino más bien un cúmulo de ideas dispersas.

Según Cioran, él alcanza el lirismo cuando llega a las cimas de la desesperación. Cuando entiende que la vida y la muerte están entrelazadas y que las dos están presentes en el ser humano al mismo tiempo, por lo que vive atrapado entre las dos.
Para el ser humano común esto pasa desapercibido ya que que cuando la vida tiene más intensidad, la muerte se invisibiliza pero no deja de estar ahí y reaparece en momentos de enfermedad, en momentos de trastornos o en el ocaso de la vida. 

Por lo tanto, el ser humano que toma conciencia de esto, de que la muerte es inmanente a la vida. Hace despegar su visión y puede apreciar esto desde fuera empezando a tener conciencia de la muerte, por lo que despierta su lirismo. Se da cuenta de que su vida no es un proceso constructivo, sino que es degradativo, vivimos en una agonía desde el momento que nacemos. Se desenmascara la nulidad de la vida, su insignificancia, su falta de sentido.

El ser humano está atrapado en el medio de dos extremos. Por un lado la vida y por el otro la muerte. Y entiende que haga lo que haga no tiene importancia, porque al final morirá. Tras la muerte no le espera nada más que el vacío. Se ve en medio de un broma macabra, no tiene sentido vivir, como tampoco tiene sentido morir, hay vacío a cada lado. Y en este punto está Cioran, atrapado, sufriendo. Para él estar vivo y consciente es sinónimo de sufrimiento. Y solo el sufrimiento es capaz de provocar el lirismo máximo y supremo. Lirismo que da origen a este libro. El mismo Cioran lo afirma: yo no tengo ideas, sino obsesiones. Eso da una pista del carácter del libro, no adopta un tono conciliador, sino todo lo contrario, quiere destruir, desarmar todo lo convencional. Está escrito con mucha intensidad. Es una prosa vigorosa y estilísticamente bella. 

Si creen que en este libro encontrarán alguna respuesta a sus inquietudes, no lo harán. Aquí solo hay cuestionamientos, dudas, reflexiones, extremos y obsesiones. Pero en el fondo te alivia saber que hay alguien que siente como tú, que es cercano a ti en su concepción del mundo. En este texto no están los típicos formalismos de la filosofía que apartan a la persona común de las ideas. En este libro hay un hombre que le habla a otros hombres tocando una gran variedad de temas como el amor, la religión, la sabiduría, la verdad, la tristeza y la alegría. Entre muchos más.



Ricardo Carrión
Administrador del blog


También pueden encontrar esta reseña en formato de vídeo en mi canal de Youtube