Páginas

viernes, 22 de julio de 2016

[ RESEÑA ] Mestiza. Patricia Cerda

Mestiza

patricia-cerda
Patricia Cerda
Ediciones B
315 Páginas
Novela Histórica
ISBN: 978-956-304-213-9

Olvidado por siglos en el Archivo de Indias en Sevilla; un documento sellado, sobre el estado de las Artes y la Guerra en el Reino de Chile, finalmente es encontrado. El testimonio de vida de la mestiza Animallén al fin llega a sus verdaderos destinatarios; llega a todo el pueblo de Chile con el fin de ayudarnos a reencontrarnos con nuestras raíces.

En el sur de Chile, lo que para los mapuches fue la Victoria de Curalaba, para los españoles fue el Desastre de Curalaba. Esta batalla, puso en 1598 el fin de la expansión española al sur del Bío Bío. Así se inicia en Chile lo que conocemos como el período de "La Colonia". La mestiza Animallén nace en 1604, el testimonio de su vida, es un eco de los primeros años del Chile colonial del siglo XVII.

Animallén es una mestiza, hija de Antegueno, el cacique más poderoso de la Araucanía y de una española cautiva llamada "Marina". Esta guerra existente entre mapuches y españoles generó la captura de prisioneras para ambos bandos, así las mujeres pasaban a ser cautivas; entre los mapuches algunas pasaban a ser una más de las esposas de los caciques, como lo fue la madre de Animallén y entre los españoles las utilizaban como siervas a la cuales además abusan sexualmente a lo largo de todo su cautiverio. Estas terribles repercusiones de la guerra terminaron contribuyendo al mestizaje en el período de la colonia.

Cuando Animallén era muy joven y vivía en Lanalhue, tenía aproximadamente quince años cuando fue capturada por el sargento mayor del fuerte Arauco, Álvaro Maldonado; volviéndose una cautiva. Es en este punto de su vida donde comienza su relato. A través de sus recuerdos nos invita a revivir su estadía en el fuerte Arauco donde debió a temprana edad sufrir una terrible soledad, dejar la vida de una familia unida para enfrentar las ordenes y los abusos sexuales de su captor. 

"No es mi alma la que está maltratando, me dije, sino solo mi cuerpo. Mi alma se queda intacta". Pág. 21.

Pero a pesar de lo duro que la golpeo la vida, su gran corazón e ingenio la ayudan a soportar su nueva vida, su preocupación por los demás, su empatía, logró cautivar a gran parte de la gente que la rodeaba, no le costaba hacerse querer, y los pocos que le deseaban el mal; a esos pocos los evadía con su ingenio y picardía natural. A pesar de su cautividad, el fuego de libertad que lleva en su sangre no se apaga y a la primera oportunidad que le da la vida, la toma.

Así nace su otro yo, su alias, o como ella le dice, su nombre cristiano, Marina Buenaventura. Cuando hay buenas razones para actuar, Marina toma la decisión adecuada, a pesar del miedo y de los temores que siempre existen, se enfrentarse a la vida, confía en que las cosas se solucionarán en el camino, por lo que se dedica a vivir el presente. 

"Al final siempre queda lo bueno porque esa es la sustancia del mundo". Pág. 89

Es así como llega a Concepción en donde vive una de las etapas más esplendorosas de su vida. Comienza lentamente a relacionarse con el verso y el canto; pero es el amor el que la hace florecer, es el amor la que la impulsa y la llena de inspiración. Su alma de artista comienza a desarrollarse en aquellos días.

Pero los años pasan y la vida le vuelve a dar un nuevo revés. Marina a pesar del sufrimiento, logra sobreponerse y gracias al apoyo de las amistades que ha hecho, termina tomando una nueva decisión, sin importarle en lo más mínimo el tema económico deja todo atrás para perseguir un sueño: "Aprender a leer". 

"Lo único que me podía dar alegría en esos momentos era aprender a leer. Presentí que los libros me iban a consolar, que me mostrarían cosas que yo no sabía  y me harían ver el mundo con otros ojos." Pág. 139.

Luego de recorrer un peligroso camino llega a su nuevo destino, Santiago de Chile. En la capital, logra por fin su tan ansiado encuentro con los libros; pero la vida no es fácil y deberá enfrentar contratiempos de toda índole, tanto naturales, como provocados por los constantes cambios de gobernadores en Chile. Pero Marina no es de las que se rinde, su talento musical, sus versos, su facilidad para hacer amigos, la ayudan a sobrevivir, y a instalarse en un turbulento Santiago  colonial. A pesar de que la capital parece ser su lugar de residencia definitiva, el destino aún le reserva nuevas aventuras, al otro lado del océano.

Patricia Cerda hace un trabajo maravilloso convirtiendo en novela la vida de nuestra antepasada. Es un personaje tan humano, tan interesante, que se te mete bajo la piel; imposible no querer a Marina Buenaventura (Animallén), una mujer valiente, optimista, con gran sentido común y una sabiduría ejemplar, siempre llena de alegría y de ganas de vivir; quizá eso es lo más importante, nunca dejó de vivir, a pesar de tener que enfrentar una sociedad de hombres en donde no solo reprimían a la mujer, sino que la trataban como a un objeto. Las mujeres eran las más afectadas en aquellos tiempos; ellas eran las que vivían el terror de ser cautivas, a nadie le importaba lo que opinaba o quería una cautiva. Muchas también enviudaban y quedaban abandonadas; la soledad y el desamparo las torturaba; perdían hijos y esposos. Pero Marina se abre paso a través de todas las dificultades y aprendiendo de los errores, ganando experiencia; ocultando muchas veces su origen y verdaderas opiniones para pasar desapercibida, camuflándose en la sociedad. Su amor por los libros, por aprender, es unos de los pilares fundamentales de su vida.

"Yo no había nacido para encomendara ni para estanciera, había nacido para descifrar los secretos de los libros y de la vida". Pág. 146.

A través de su testimonio, logramos ver una cara diferente de la guerra de la Araucanía. La forma en que ella ve la vida es muy especial, ya que su corazón pertenece al pueblo mapuche, pero su vida se encuentra entre españoles y mestizos. La guerra se presenta como el telón de fondo de todas sus reflexiones y pensamientos. Son muchas las particularidades del Chile colonial que aparecen en este libro, reflejando una parte importante de nuestra historia en la vida de Marina.

A lo largo de sus vivencias se deja en evidencia las diferencias y similitudes culturales entre españoles y mapuches, que van desde cosas tan cotidianas como la poca costumbre de asearse de los españoles, hasta la complejidad de las creencias religiosas. La presencia jesuita destaca mucho, no siempre de la mejor manera, pero su influencia generalmente es positiva, no solo como buenos samaritanos y misioneros que acogen a desvalidos de ambos bandos, sino que también como cronistas de la época.

La esclavitud y la guerra son las temáticas sobre las que más reflexiona Marina, no puede entender como es posible que se juegue así con las vidas humanas, el horror y el desagrado que le provoca lo manifiesta a lo largo de toda la historia, uno de sus sueños era que se eliminara la real cédula negra, que permitía a los españoles realizar "malocas" para tomar prisioneros en el campo enemigo y poder comerciar con ellos. 

"Van a tener que nacer y morir muchas generaciones, cada vez menos belicosas, cada vez más dispuestas a dejar las armas y a vivir en paz". Pág. 41.

A medida que transcurre su vida, somos testigos de la transición que va teniendo Chile, sus continuos cambios de gobernador que siempre afectan al ciudadano común, van marcando el pulso de la guerra; pasando de una guerra defensiva a una ofensiva. La población de mestizos poco a poco comienza a crecer, y lentamente se van volviendo mayoría, mientras los españoles son cada vez menos, especialmente las mujeres. Poco a poco esta población, que ya se encuentra bastante alejada de España, comienza a construir una cultura, aparecen nuevas palabras y una identidad propia.
En aquellos tiempos se dependía mucho del Perú. El comercio era el motor principal de la colonia, todo debía pasar por Perú y Panamá, el poder y la codicia movían masas. El dinero que el Rey enviaba a las Indias no podía ser controlado, el oportunismo era el pan de cada día. Muchos gobernadores vinieron a enriquecerse a Chile a toda costa.

"Estos tiempos favorecen el ascenso de tipos humanos inferiores" Pág. 256.


Así se fueron originando las artes en el siglo XVII en Chile; con las repercusiones de una guerra avivada por la codicia y la ambición de unos pocos; con una madre patria lejana, distante y ajena a la realidad del pueblo; con el choque entre dos culturas tan diferentes como la mapuche y la española. Entre sufrimientos, llantos, angustias, injusticias, miedo y desesperación: la gente se abre camino en la vida, por medio de la alegría, la amistad y el amor. Ese choque entre sentimientos; esa mezcla entre pasiones confluyen y materializan la voluntad del hombre para vivir, en arte. Así como Animallén, cantaba, creaba versos, loas y hacía música motivada por el amor, y por la empatía ante un pueblo que recibía golpe tras golpe y aún se levantaba. Eso es arte, nacido de las entrañas de las personas que no se rinden ante la adversidad, la expresión definitiva de la lucha constante por sobrevivir; por escapar de la crueldad y celebrar la vida. Quitando penas Animallén y sus amigas mostraban el lado humano positivo y noble, frente a la barbaridad de la guerra y la esclavitud.

"...ni ellos ni yo sabemos lo que la vida nos tiene deparado para mañana y hemos aprendido a acomodarnos a lo que se nos presenta. Nuestras vidas no tienen más plan que la casualidad". Pág. 293.

Fue un libro muy rápido de leer, te atrapa completamente. Resulta muy interesante ver los inicios de ciudades tan emblemáticas como Concepción, Santiago y Valparaíso. Desde la perspectiva humana de la vida es posible ponernos en el lugar de nuestros antepasados, de sentir lo que tuvieron que vivir y de ver como ha cambiado Chile a través de los años. 



Muchas gracias a Ediciones B Chile por el envío del ejemplar

Ricardo Carrión 
Administrador del blog

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Puedes ser el primero en comentar!