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martes, 11 de abril de 2017

Reseña Nº 150: Crónicas de Équilas

La espada de la luna rota: Crónicas de Équilas I


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Alejandro S. d´Alessandri
Editorial Planeta
Minotauro
620 páginas
Fantasía

El autor Chileno Alejandro S. d´Alessandri nos sorprende con este novedoso mundo fantástico. Podríamos decir que es un mundo en decadencia, que fue azotado por un cataclismo en el pasado y ahora los protagonistas de desenvuelven en una sociedad reconstruida sobre glorias antiguas. Solo quedan vestigios de aquellos tiempos en que los habitantes de la superficie del continente de Équilas, "Los Équilans", habían alcanzado un gran desarrollo. Ahora sus descendientes, conocen la historia de sus ancestros solo a través de leyendas. Se dice que ángeles bajaron de la luna y le dieron la posibilidad a los Équilans de alcanzar la plenitud del desarrollo por medio de siete fragmentos de cristal, pertenecientes al centro del mundo. Pero la codicia y ansias de poder terminaron por contaminar los cristales. Los horrores causados en aquellos días marcaron el mundo para siempre. Enormes desfiladeros quebraron la tierra y criaturas malignas, intraterrestres, que habitaban bajo la corteza, salieron para diseminar el horror en la superficie. 
Aquel suceso fue tan devastador que marcó la historia para siempre. La misma Luna yace fragmentada en el cielo. Y desde entonces el tiempo se contó desde cero, por ser el inicio de una nueva era. 

Los hechos se desarrollan en el año 2583 d. D. (d. D.: después de los desfiladeros). El mal acecha en cada rincón, y es encabezado por Vólcarath, Señor de los Desfiladeros. Quien logró unir a los seres del abismo bajó el estandarte de Móradun, congregando el ejercito más poderoso de Intraterra, con el cual pretende conquistar el exterior del continente. 

En la superficie, es el Reino de Lúthinar el que resiste los embates de los seres del desfiladero. El Rey  Vérestel, gobierna en conjunto con una asamblea conformada por los comandantes en jefe de las seis órdenes de caballería, que fueron fundadas antaño:

"Dice la leyenda que en el 817 d. D. (d. D.: después de los desfiladeros), hace unos mil ochocientos años, luego de que la luna se quebrara y la tierra de Équilas fuese surcada por los tres grandes abismos que la dividen, un ángel llamado Radamés descendió de los cielos. Este le entregó a un hombre de nombre Aius, una espada con grandes poderes... Este hombre se convirtió en el primer paladín de Lúthinar y fundó siete órdenes de caballería, de las cuales sólo quedaban seis". Pág. 37.

La Orden de las Espadas Radiantes, es una de las seis que aún persisten desde aquellos tiempos. Sus paladines son los guardianes de la paz y la justicia del Reino de Lúthinar. El joven Lían Áionfel, de diecinueve años, es uno de sus integrantes. Él es huérfano, fue abandonado junto a una misteriosa espada, la cual conserva y lleva con él a todas partes, es el único lazo que tiene con sus desconocidos orígenes. A la edad de siete años presenció un acto brutal, que fue determinante para que decidiera desde muy pequeño convertirse en paladín. Lían es un hombre de honor, y no duda en acatar órdenes cuando vienen de un superior, es así como se ve involucrado sin saberlo, en una de las misiones más importantes de los últimos siglos: reunir los siete cristales mágicos y devolverlos al corazón del mundo.

En este universo, donde los Reinos se desmoronan frente al poder de los esbirros de Vólcarath, él intentará cumplir la misión pese a sus dudas. En el camino irá haciendo nuevos amigos que se sumarán a su causa por distintas motivaciones. Lían además deberá lidiar con viejas rencillas de su infancia, junto con el descubrimiento de sus orígenes y los poderes de su espada.
El destino del mundo queda en manos de jóvenes inexpertos, pero con un valor nunca antes visto, mientras los más sabios y poderosos, han perdido la esperanza y se dejan arrastrar por los acontecimientos.

"La fe en que este mundo roto ameritaba ser salvado fue lo que condenó a tu padre, y ahora te condenará a ti también. Salvo que tú aún estás a tiempo de dejar esta inútil cruzada". Pág. 489.

El joven paladín y sus amigos, viven sus aventuras en este universo con tintes medievales, en donde la espada y la lanza contrastan con elementos anacrónicos como armas y naves de guerra, tecnologías rudimentarias a base de una especie de vapor negro llamado "tífelin".

"El tífelin era la única fuente de energía para los barcos voladores, meks, armas y otros artefactos basados en la arcaica tecnología anterior a los Desfiladeros. Tenía un aspecto similar al vapor, pero del color de la tinta negra". Pág. 271.

Esta combinación de armas hace que las batallas y encuentros sean realmente dinámicas, pero lo que termina de darle todo el carácter es la magia. La llamada "Resonancia" es el tipo de poder mágico utilizado en esta historia, y generalmente se canaliza por medio de espadas confeccionadas con un material especial, parecido al cuarzo blanco, llamado múnblanc. La Resonancia tiene diferentes niveles: destrucción, materialización, creación y disolución. Las mejores escenas de acción se generan precisamente cuando la Resonancia choca contra el poder de las máquinas y las armas.

"El poder de las máquinas y el hombre ahora no eran rivales para la ira contenida de la Resonancia antigua y poderosa". Pág 589.

La leyenda que hay detrás de todos los acontecimientos, siempre está siendo recordada por los personajes: los ángeles, los cristales, la codicia de los équilans. Se habla de un supuesto abandono por parte de los ángeles de la luna, son historias bastante desesperanzadoras, pero siempre hay un poco de luz en medio de la oscuridad y ella es producida por la misteriosa figura del "Heredero del mensajero de la luna".

Estas leyendas le dan estructura al libro, hablan de ciertos destinos que se deben cumplir, y la historia se encamina a eso, a cumplir esas profecías en las que ya nadie cree; es un viaje hacia lo imposible. La creencia de que al reunir los siete fragmentos y devolverlos de donde fueron extraídos, salvará al mundo, es lo que en definitiva mueve a los personajes principales, los impulsa a realizar las acciones que llevan a cabo y esas acciones son las que terminan poniendo en movimiento a los demás personajes: a los antagonistas, para evitar que cumplan su cruzada y a sus amigos que se unen a su causa. Ese es el eje principal, pero hay subtramas que se van entrelazando, y van complementando el relato, lo enriquecen, sobre todo cuando se conocen las historias pasadas de ciertos personajes, ya que se intercalan capítulos en que se viaja al pasado para ir aclarando la forma de actuar de algunos de ellos. Gracias a esos capítulos se les da profundidad y se estructuran bastante bien.

Como en las clásicas historias de fantasía, es durante el viaje que emprende el héroe cuando evoluciona y se descubre a sí mismo. Además, mientras va superando escollos y cumpliendo objetivos, va conociendo a otros personajes que se irán sumando a su cruzada. Para ello, el autor prepara las escenas de la siguiente forma: Primero un encuentro casual, luego una situación que los obliga luchar juntos o entre ellos, para luego presentar los motivos por lo que se deciden unir a Lían. Todos los personajes tienen un pasado triste y a veces desdichado y cargan con ese peso, pero siempre siguen adelante.

"Nunca olvides que solo los que tienen miedo pueden ser valientes... Siente ese miedo en tu pecho, no lo niegues, y quémalo con tu coraje. Hasta que el miedo sea solo un recuerdo mudo y lejano convertido en cenizas". Págs. 310-311. 

Lo que me recordó mucho al anime "The Slayers", del cual soy fanático desde muy pequeño. Se forma un grupo de amigos que van a cumplir una misión suicida, en donde se les ve dispuestos a perder más de lo que podría ganar. Además, cada uno es un buen luchador, tienen técnicas y armas diferentes, hay uno que posee grandes conocimientos, y se dedica a explicar leyendas y asuntos técnicos;  otro es más alto y fuerte; la mujer del grupo es diestra con las armas y posee una capacidad especial, imprescindible para cumplir la misión; está el que posee la agilidad y la fuerza; y finalmente, el que posee la magia más poderosa. Alrededor de este último se agrupan todos a la hora de luchar. Ya que él es el único que posee el poder suficiente para dar cara a enemigos infinitamente superiores, entonces luchan de forma táctica empleando cada unos su habilidades, tal como en el anime "The Slayers", para que el más poderoso finalmente pueda dar el golpe final gracias a la ayuda de los demás. Es casi una coreografía, donde arriesgan la vida para dar aunque sea un golpe a un ser invencible.

Hay muchas escenas de acción descritas al detalle, es un libro muy visual. Intenta no aburrir con descripciones detalladas y con pocas palabras nos proyecta el mundo que rodea a los personajes. Hay escenas de humor que se alternan con situaciones tensas, pero tampoco falta el comentario sarcástico en medio de un combate, ni diálogos entre los oponentes donde se cuestionan sus propios ideales y relaciones personales; mientras luchan aclaran sus problemas y exponen sus motivos.

Me encanta el concepto que utiliza el autor: Un mundo que se quiebra, una luna rota, un cristal fragmentado, esperanzas despedazadas, almas destruidas, cuerpos que se caen a pedazos, sueños rotos, todo roto. Tanto el mundo como sus habitantes sufren de esta decadencia. Entonces, aparece una esperanza, una persona diferente; aparece Lían, cuya fuerza principal no reside en su poder, sino en su capacidad de "unir". Lían es el unificador, él es el que repara. Se nota en la facilidad que tiene de hacer amigos, en la forma en que ellos se unen a su causa, en no abandonar a sus seres queridos; inconscientemente intenta unir sus almas rotas, es altamente empático. Y el autor le da la misión de reparar el mundo.
Así como la Resonancia se basa en opuestos respectivos, la novela también: Bien y mal, Luz y Oscuridad, Destructor y Unificador.

"¿Cómo no podían ver el sufrimiento ajeno? ¿O acaso no les importaba? No lograba entenderlo. Nunca había podido". Pág. 360.

El final es abierto, ya que se trata de una trilogía. Ocurre el cierre de algunas subtramas y se despejan las dudas finales sobre lo que realmente tienen que enfrentar los personajes. Yo me encariñé bastante con ellos y estoy a la espera de la continuación, ya que todo quedó bastante bien perfilado para la segunda parte. Me encantaría ver este libro hecho una serie de anime o una novela gráfica. Tiene todos los elementos para serlo. Los personajes, las armas, las máquinas, las armaduras, todo está ideal para dibujarlo. Y cuenta con un mundo muy complejo y bien construido, con ese pasado legendario que lo hace tan atractivo.

Tengo que agradecer al autor por enviarme el libro, se tomó la molestia de conseguirme un ejemplar y enviármelo por correo. Se nota el cariño que le tiene a su libro y las ganas de que las personas lo lean. y conozcan su historia. Lo felicito por su trabajo.